lunes, 17 de septiembre de 2018

Por soleá. JOSE ILLANDA, PATRIARCA FLAMENCO DE JAÉN.

Dicen que el conocimiento es cultura, o que la cultura es conocimiento. Y en función del sabio aserto popular, todos tenemos la obligación de conocer los personajes, para de esta forma reivindicar nuestra cultura provincial, y en esta ocasión la flamenca.

De nada vale circunscribirse a la vieja canción ‘Hay quien dice que Jaén’, porque nuestra tierra sí que es netamente flamenca. Hace casi veinte años que comencé a reivindicar la figura de nuestro comprovinciano José Illanda por su prestigio cantaor a finales del siglo XIX en localidades tan flamencas como Triana, Utrera, Jerez de la Frontera y Linares-Andújar o Andújar-Linares. Poco sabíamos de él en esta tierra y bastantes conocimientos sobre su arte tenían en las anteriormente ciudades citadas. Quiero reiterar parte de lo escribí en su tiempo para mayor conocimiento de su maestría.

Dolores La Parrala y Paco de Lucena
Siempre han existido patriarcas cantaores en cada una de las provincias andaluzas. En Almería se tiene a Martín “El Cabogatero” -¿trovero o cantaor?- como el primero en estructurar los cantes mineros de la tierra. En Cádiz, donde la nómina de artistas creativos y precursores de escuelas flamencas es la más numerosa, es Enrique Jiménez “El Mellizo” –más antiguos que él fueron Tío Luis el de la Juliana, María Borrico o El Viejo de la Isla- el que ostenta la más amplia grandeza creativa y cantaora. En cuanto a Córdoba, el picaor de “El Guerra” apodado “Media Oreja”, tras insuflarse de los ecos del trianero Ramón “El Ollero”, creó lo que hoy en día conocemos como soleares cordobesas. La singularidad de África la Peza le da a Granada su primera enjundia flamenca. En cuanto a Huelva, fueron los relevantes Dolores‘La Parrala’, Antonio Rengel y José Rebollo los que han ejercido como patriarcas flamencos. ‘Junquito de Comares’ fue el que dio identidad flamenca a los verdiales malagueños. Por su lado, las raíces sevillanas cantaoras de ‘Los Caganchos’ y ‘Los Pelaos’, pueden considerarse como de las primigenias de Triana.

¿Y Jaén? Pues gracias al iliturgitano Rafael Romero ‘El Gallina’, José Illanda se erige como patriarca de nuestra tierra. Fue creador de tres tipos de soleares y recreador de dos más. Sus detractores –mejor envidiosos de su arte- aluden a que bebió en las fuentes de la jerezana ‘La Andonda’, en Triana; de la también jerezana ‘Mercé “La Serneta’, en Utrera; o del gaditano Enrique ‘El Mellizo’, en Jerez y Cádiz.

Bien especifican sus letras “Que me tiro a un pozo...”, “Lorenzo le dijo a pluma...”, “No reniego de la rosa...”, o “Estoy por asegurar señores...”, que ya tenía prestigio como cantaor antes de encontrarse con las legendarias figuras citadas. ¡Pues conozcamos y reivindiquemos a José Illanda como patriarca del flamenco jiennense, el cual está a la altura de los otros referidos, si la investigación no demuestra lo contrario! De esta forma, promocionaremos nuestro arte y constataremos que, aunque la nómina de artistas jiennense no sea tan numerosa como en otras comarcas, aquí han nacido legendarios flamencos.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)

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