Mostrando entradas con la etiqueta El Mistela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Mistela. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de junio de 2021

Recital flamenco de Francisco Escudero "El Perrete" (11 junio 2021).

La Peña Flamenca de Jaén, junto a la Federación Provincial de Peñas Flamencas de la provincia de Jaén, con el patrocinio de CAJASUR, dentro de la programación del X Circuito "Primavera Flamenca", han organizado un recital flamenco de "El Perrete", que vendrá acompañado a la guitarra por José Ángel Castilla". Será en la sede de esta Peña Flamenca de Jaén, el viernes 11 de junio, a partir de las 21 horas, con limitación de aforo y control de acceso. La entrada es gratuita hasta completar aforo.

Francisco Escudero Márques “El Perrete” (1992, Badajoz). Desde muy joven entró en la senda de lo jondo empapándose de todos los matices flamencos posibles, dadas sus vivencias y gran afición. Siempre ha estado relacionado con la figura del gran bailaor extremeño Antonio Silva Giles “El Peregrino”, del que ha aprendido los valores de este universal arte. Comienza su andadura en el cante “para el baile” dando voz a figuras como Rafael Campallo, El Mistela, Adela Campallo, Saray de los Reyes y un largo etc.

En 2010 consigue la preciada beca flamenca “Porrina de Badajoz”, otorgada por la Excma. Diputación de Badajoz, trasladándose a Sevilla para ampliar sus conocimientos del flamenco en la Fundación Cristina Heeren (2011-2012).

Ha participado en numerosos festivales flamencos, Madrid, Andalucía, Barcelona, entre otros espectáculos y actuaciones en numerosas peñas flamencas y también giras internacionales, destacando "El Flamenco del Sur", Compañía Cobeña de Madrid (Israel, 2012), Compañía flamenca “La Rosa del Penal” (Eslovenia, 2014) Espectáculo “De Raíz” (Zagreb, Croacia, 2014). Recital flamenco en “Flamenco en France” (París, 2016) Festival Nacional de cine portugués “Periferías” (Portugal, 2016). Con conferencia ilustrada de cantes extremeños (Bruxelas, 2017).

PREMIOS

1.º premio por fandangos (Oliva de la Frontera, 2010).

1.º premio de cantes extremeños “Ciudad de San Jorge” (Cáceres 2013), Arroyo de la Luz (Cáceres 2016).

Distintos premios de cantes generales (Sevilla, 2011), (Cáceres, 2013). “Ciudad de Mayorga” (Plasencia, 2013), (Fuente del Maestre, 2013) y Arroyo de la Luz (Cáceres, 2016), (Puerto de Santa María, 2017), (Concurso ciudad de Llerena, 2017).

1.º premio de cantes de trilla en Arroyo de la Luz (Cáceres, 2016)

Desde el año 2016 se encuentra inmerso en una ilustración de una conferencia de cantes de laboreo junto al torrecampeño Antonio Alcántara. Siendo así, un cantaor completo por esos cantes de laboreo. Dadas las facultades vocales para ejecutar los cantes de José Salazar Molina “Porrina de Badajoz”, es solicitado para realizar conferencias sobre el genio pacense llamadas “Recordando a Porrina de Badajoz”, dadas dichas conferencias por el flamencólogo Francisco Zambrano Vázquez en el Centro. Extremeño de flamenco.

Disco “Quiso Dios”. Año 2017. Trabajo realizado con la genial guitarra de Manuel Parrilla. Presentado el 22 de noviembre en Casa Patas (Madrid).

jueves, 2 de noviembre de 2017

Memoria flamenca. INMACULADA AGUILAR BELMENTE. BAILAORA (IV).

“EL CAJÓN ¿PARA QUÉ?, PARA ESO ESTÁN LOS PIES DE LA QUE BAILA O EL QUE BAILA.”

Después de conocer las opiniones de Inmaculada Aguilar sobre las consideradas tres grandes figuras del baile del siglo XX, Vicente Escudero, Carmen Amaya y Pilar López, nuestra conversación de junio del 94 se estructuró en conocer cuál era su opinión sobre las influencias del baile flamenco en aquéllos tiempos de preponderancia de festivales, concursos y pocas actuaciones flamencas en teatros y aforos selectos. Además, gracias al Concurso Nacional de Córdoba y a la Bienal de Sevilla, se intuía que el baile iba tomando más relevancia de la que hasta ese tiempo tuvo después de los cafés-cantantes y los tablaos flamencos.

¿En los festivales flamencos se aprecia el baile lo mismo que el cante?

- “¡Desde luego que no! Además, estoy en contra del baile en los festivales. Tú sabes que se comenta o dicen que la guinda del festival es el baile ¿Pero qué guinda? Para mí tan profesional es un bailaor como un cantaor. Cuando una bailaora o un bailaor están dispuestos a subirse a un escenario es porque hay muchas horas de trabajo detrás, muchas horas de estudio que nadie conoce. Supongo que un cantaor también llevará sus horas de trabajo y estudio, pero es distinto. Nosotros, ahora mismo, somos considerados un poco la Cenicienta del flamenco. Por otra parte, he de decir que los aficionados que asisten a los festivales, cuando aparece el cuadro de baile en el escenario, muchos se levantan y se van a la barra, esto supone un esfuerzo desmesurado en el artista porque tiene la necesidad de centrar al mayor número posible de aficionados en el interés por su baile, y nunca con bulla, que es lo que parece que quieren algunos. Al artista le gusta y siente la necesidad de bailar una soleá o una siguiriya, que posiblemente sea lo que demande el nivel del festival. Tienes que luchar con muchas cosas en contra, como los escenarios que nunca están en condiciones, la megafonía te la encuentras en situación similar, y qué decir de las luces…”

¿Salen figuras?

- “Si que salen figuras; pero aparte de eso es que existe un trabajo interno que no se ve, y que va a proporcionar que el día de mañana haya un buen plantel de figuras de baile. Creo que hay gente muy buena bailando hoy en día. Lo que sucede es que no se crean oportunidades para que todos ellos se conozcan; en ese sentido estamos un poco estancaos en dar a conocer valores nuevos. Las otras facetas del flamenco tienen, en cuanto a promoción y popularidad mucho más fácil el asunto.”

¿Qué piensas de los nuevos instrumentos que se están incorporando en el acompañamiento al baile flamenco como el cajón, la flauta, los violines…?

- “Que no me gustan. También te digo que si el trabajo está hecho con gusto… A mí el instrumento que menos me molesta es la flauta. El cajón ¿para qué?, para eso están los pies de la que baila o del que baila, además están las palmas, que para mí es lo más flamenco. Quizás en la parte del baile en el que no existe el cante, la flauta suavice un poco ese pasaje. Insisto en que la flauta es el instrumento que menos me molesta, pero tampoco es una cuestión que me apasione.”

¿No existe en la juventud actual del baile flamenco determinado academicismo y cierta falta de gracia natural?

- “Yo te puedo hablar de mi experiencia y de la de mis alumnos. Indudablemente, un artista se hace en un escenario, a base de pisar muchas tablas, de equivocarte muchas veces, de que el público en bastantes momentos no te haga mucho caso, de que en ocasiones tengas algún fracaso… A través de toda esta experiencia el artista se hace; desde luego que tienes que nacer con algo propio. Recuerdo que en mis comienzos bailaba como una autómata, pero el haber seguido pisando un escenario, de sufrir equivocaciones, de haber seguido viendo y estudiando el baile, eso me ha servido para que hoy en día haya superado muchas cosas que en mi época anterior prácticamente eran como una barrera bastante difícil de salvar.”

Después de Pepe Ríos ¿ha existido algún otro maestro?

- “Sí que los ha habido. Por ejemplo Mario Maya, ‘La Tati’, Paco Fernández, Merche Esmeralda, ‘Josele’, ‘Manolete’, ‘El Güito’… He tenido la suerte de que todos ellos hayan sido mis maestros. Pero he de insistir en que por encima de todos está Pepe Ríos, no en el aspecto de ser mejor, sino en el aspecto del cariño. Por otro lado, Pepe fue el primero que me dio el empuje y me dijo: “Inma, esto va por aquí. Ahora aprende con quien tú consideres”.

¿Ha habido alguna figura del baile por la cual hayas sentido una especial predilección?

Inmaculada Aguilar en la Peña Flamenca de Jaén
(foto: Pepe Pamos)
- “En cuanto a hombres te puedo nombrar a Mario Maya, ‘Manolete’, ‘El Güito, Javier Latorre, a veces Joaquín Cortés, Antonio Gades, ‘El Mistela’… En cuanto a mujeres y por la época en que yo empezaba, me gustaba enormemente Manuela Carrasco, era mi ídolo. También Sara Lezama, porque en aquella época bailaba mucho flamenco. Recuerdo que me hicieron por entonces una entrevista y entre otras cosas yo dije que me gustaría ser la mezcla de las dos, porque una tenía la fuerza y la otra la técnica y la disciplina. También admiro a Matilde Coral, Cristina Hoyos, ‘La Yerbabuena… A mucha gente que está trabajando muy bien.”

Para la próxima y última entrega he dejado los aspectos más íntimos que me relató en relación con el flamenco, los cuales Inmaculada Aguilar me fue contando con fases muy emotivas y que muy pocos conocen como sus giras con José Monje Cruz ‘Camarón de la Isla’, o los veinte minutos de aplausos que recibió tras su actuación en uno de los Festivales de Aviñón.

Rafael Valera Espinosa

martes, 31 de enero de 2017

Por soleá. EL CANTE, BASE PRIMORDIAL FLAMENCA (y II)

La semana pasada recuperaba la sentenciosa declaración de Manuel Moreno Jiménez ‘Morao de Jerez’: “No entiendo por qué tiene tanto protagonismo el baile”. Y he de reiterar su siempre  actualizada visión de nuestro arte. Mas, hemos de considerar que los tiempos han cambiado. Cierto que el cante siempre ha sido el impulsor del progreso de esta universal música. Hay que tener en cuenta que un cantaor con un guitarrista flamenco han podido siempre estar en cualquier rincón de nuestra geografía –hasta en los tiempos más antiguos de nuestro arte- y ofertar un espectáculo flamenco de categoría sustanciosa. La historia de la guitarra flamenca –sin el cante- por sí sola ha estado huérfana hasta que Paco de Lucía monta sus espectáculos en los que él es el protagonista, el cantaor se subordina a ser el vocalista del grupo (adecuado ejemplo fue su hermano Pepe de Lucía), el bailaor es otro componente más del mismo, y además incorpora el cajón de Rubén Dantas y otros instrumentos como el bajo eléctrico, el saxo o la flauta flamenca, en función de su creatividad musical. Por otro lado, el baile siempre ha necesitado y necesita de cantaores, guitarristas, escenografías y aforos para establecer un adecuado espectáculo.

Matilde Coral
Todo ha cambiado y progresado, en función de los aspectos económicos y, muy concretamente, por la popularidad que el flamenco ha venido estableciendo como universal cultura del pueblo andaluz. Las academias de baile se han ido multiplicando, la creación de recintos se han institucionalizado, y la afición se ha ido incrementando sobre esta disciplina, entre otros aspectos porque generalmente muchos aspirantes pueden intentar ser destacadas figuras sin quemarse en un escenario formando parte de un grupo de baile triunfador o no. El cantaor o tocaor ‘alante’ –como decía ‘Chano Lobato’- debía y debe de tener la suficiente calidad para progresar como artista en el difícil mundo del flamenco. 


Farruco
Las academias de cante son minoritarias –por no citar casi irrelevantes-; las de guitarra –gracias a los conservatorios- son más numerosas, mas no tanto como debieran para que sobresalieran con la calidad de autodidactas y sonoros nombres como el citado Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Paco Cepero, Enrique de Melchor, Antonio Carrión, etc.; y las de baile existen a millares porque varias composiciones de figura bien estructuradas, tres o cuatros pasos de baile, algunas que otras simples coreografías y medidas del escenario, son realizadas por incipientes aficionadas/os con determinadas virtudes flamencas, sin llegar a destacar como cualificadas/os para ostentar la versatilidad flamenca de, insisto, autodidactas como Eduardo Serrano “El Güito”, Mario Maya, Antonio Montoya “Farruco”, Matilde Coral,  Antonio Gades, Milagros Mengibar, Manuela Carrasco, “El Mistela”, Javier Latorre, Blanca del Rey, Isabel Bayón… y no sé cuántas/os más.

Los concursos siempre destacan a los ganadores del cante, aunque en los últimos tiempos también a los del baile y la guitarra. Mas, a la pregunta ¿quién ha ganado el concurso…? siempre figura el cantaor. ¡Qué razón tiene ‘El Morao’!

Rafael Valera Espinosa