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miércoles, 17 de enero de 2018

Memoria flamenca. JUAN VILLAR JIMÉNEZ ‘JUANITO VILLAR’ (I).

EN PARÍS SE APRECIA QUIZÁS EL FLAMENCO MAS QUE EN ESPAÑA.”

Juanito Villar entrevistado por Rafael Valera en la Peña Flamenca de Jaén
Nació en Cádiz en 1947, hijo de Juan Villar Mayo y Pilar Jiménez Pérez, dos excelentes intérpretes de los cantes de su tierra. Se inició en el cuadro "Los Chavalillos Gaditanos”. Seguidamente, destaca como cantaor de acompañamiento, con los grupos de "La Tati’, Manuela Carrasco, ‘Faíco’ y "El Güito", en giras y tablaos.

Vino a Jaén en varias ocasiones a los festivales flamencos, y un mes de mayo de 1997, para participar en la Semana de Estudios Flamencos dedicada a Juan Manuel Rodríguez Sarabia ‘Chano Lobato’. Antes, su fama le había impulsado a participar en la mayoría de los festivales de Andalucía, formando pareja con el prestigioso guitarrista jerezano José Cepero. De todo ello hablamos en la Peña Flamenca de Jaén.

Así lo presenté en la revista "Candil": "Seguro de sí mismo, convencido de su arte y con afán de mostrar sus cualidades, ‘Juanito Villar’, gaditano del barrio de La Viña, se arrellana en el sillón de la secretaría de ‘Candil’, antes de aposentarse en el escenario de la Peña Flamenca de Jaén, para mantener un diálogo fluido, interesante y pleno de matices flamencos.”

Pregunta: ¿Es en el seno familiar donde te hacen artista?

Respuesta: “¡Sí! Y todo porque vengo de casta de cantaores y de bailaores.”

P: ¿Quién era ‘La Gineta’?

R: “Era mi madre y cantaba. Bailaban mi tía Gertrudis, mis tíos ‘Manolito Cádiz’, ‘El Jineto de Cádiz’, ‘Curro de Cádiz’ y ‘Antonio de Cádiz’.

P: ¿Y tu padre?

R: “Mi padre era un trabajador del muelle de Cádiz que cantaba porque le gustaba, pero no era artista. De la familia solo he salido yo como artista.”

P: ¿Cuándo se descubre esa faceta tuya?

R: “Creo que desde chiquitito, pues en las bodas, en las fiestas, en los bautizos, allí estaba ‘Juanito Villar’ cantando. Cuando llegaba a mi casa… la paliza, porque no querían que cantara. Más tarde, me metí con ‘Los Chavalillos Gaditanos’.

P: ¿Quién montó el espectáculo de ‘Los Chavalillos’?

R: “La verdad es que no me acuerdo de quién montó aquello. Creo que se formó con los Coros y Danzas de aquella época. Luego iba a un sitio que le llaman el Balneario de la Palma, en Cádiz, donde hacían fiestas. Allí íbamos unos pocos como Mari Borrego, la hija del ‘Yorto’, esta última que cantaba también, y María Borrego que bailaba. Más tarde, comencé con mis comparsitas y chirigotas de Cádiz. Después, cuando terminé la mili, me metí en el tablao de Cádiz, y de allí a Madrid. Fue en la capital de España donde canté a todos los mejores bailaores y bailaoras que ha dao España. Le canté a ‘La Tati’, Manuela Carrasco, ‘Faíco’, ‘El Güito’, ‘Farruco’… Luego entré en ‘Los Canasteros’ de Manolo Caracol y me hice artista profesional, y a los festivales y a lo que salía.”

P: ¿Escuchaste en tu tierra a Manolo Vargas, Aurelio, ‘Pericón’…?

R: “¡Sí! A toa esa gente los he escuchao por suerte. Había en Cádiz una bodega enfrente de la gasolinera África y allí, concretamente, escuché a ‘Pericón de Cádiz’.”

P: ¿Y ellos te escucharon a ti?

R: “Me escucharon de niño y en mi casa principalmente. ¡Cómo te diría yo…! Había en mi casa una olla de frijones y allí se presentaban los flamencos. Porque los flamencos iban a ver a los flamencos. Y claro, como niño que era, pues me escuchaban cuando había una fiesta en la casa. Me acuerdo teniendo yo ocho o diez años que se presentó Manuela Vargas a las cinco de la mañana, y me levantaron con dos lagañas como dos huevos fritos, y me escuchó cantar.”

P: ¿Qué comentarios decían sobre ti?

R: “Pues comentaban que había un niño en Cai que cantaban que quitaba el sentío. Y mira por donde, cuando llegaron a Madrid ‘Trini España’ y ‘Faíco’, que por cierto montaron el número, como habían escuchao esos comentarios sobre mí, cuando llegué yo me arroparon de momento.”

P: ¿Con quién alternaste en ‘Los Canasteros’?

R: “¿Allí…? Con toos los artistas de la época, con too el mundo. Con mi compadre ‘El Güito’, con ‘Manolete’, con Mario Maya que entonces formaba parte del ‘Trio Madrid’ y quiso que yo le cantara, pero como vine pa carnaval, no pude cantarle por aquellas fechas.”

P: ¿Aquél flamenco era mejor que el de ahora?

R: “Yo no digo que fuera mejor o peor. Lo que sí digo es que si no aguantamos las raíces y no miramos por ellas, pienso que la cosa está distraída. Porque en realidad van quedando muy poquitos flamencos puros. Yo no discuto que todo lo que sea bonito y sea música de calidad pueda aportar algo al flamenco. Pero que las raíces no se pueden perder.”

P: ¿Se está acabando la cantera cantaora de la Tacita de Plata?

R: “¡No! ¡No! Eso que tú preguntas lo pensé yo hace ocho o diez años. Me parecía que no salían aficionaos en Cádiz. Pero me he dao cuenta que no, porque ahora hay un buen número de aficionaos que están cantando bien. Están Felipe Scapacchini, ‘El Gallito’, ‘El Niño del Parque’, ‘El Anillo’ y también su hermana, que es una niña que canta que quita la cabeza. No es que haya cantidad, pero los poquitos que hay lo están haciendo muy bien, y creo que van a llegar a figuras.”

P: Uno de tus éxitos más renombrados fue el que lograste en el Festival de Paris ¿Cómo surgió aquello?

R: “Fue porque iba con Manuela Vargas, y la realidad es que me encantó que Manuela me dijera que me fuera a París con ella. Aquello me contentó porque Manuela armó la revolución. Y es que por aquellos lugares se aprecia quizás el flamenco más que en España, desde mi punto de vista, porque aquí se toma como otra cosas más y allí viven por ello.

Luego tuve otro éxito apoteósico para mí que fue la Cumbre Flamenca de Madrid, porque lo que formé en esa II Cumbre Flamenca creo que no es normal, hasta el punto que esa actuación me lanzó definitivamente como cantaor de los festivales flamencos."


Rafael Valera Espinosa.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Memoria flamenca. INMACULADA AGUILAR BELMENTE. BAILAORA (IV).

“EL CAJÓN ¿PARA QUÉ?, PARA ESO ESTÁN LOS PIES DE LA QUE BAILA O EL QUE BAILA.”

Después de conocer las opiniones de Inmaculada Aguilar sobre las consideradas tres grandes figuras del baile del siglo XX, Vicente Escudero, Carmen Amaya y Pilar López, nuestra conversación de junio del 94 se estructuró en conocer cuál era su opinión sobre las influencias del baile flamenco en aquéllos tiempos de preponderancia de festivales, concursos y pocas actuaciones flamencas en teatros y aforos selectos. Además, gracias al Concurso Nacional de Córdoba y a la Bienal de Sevilla, se intuía que el baile iba tomando más relevancia de la que hasta ese tiempo tuvo después de los cafés-cantantes y los tablaos flamencos.

¿En los festivales flamencos se aprecia el baile lo mismo que el cante?

- “¡Desde luego que no! Además, estoy en contra del baile en los festivales. Tú sabes que se comenta o dicen que la guinda del festival es el baile ¿Pero qué guinda? Para mí tan profesional es un bailaor como un cantaor. Cuando una bailaora o un bailaor están dispuestos a subirse a un escenario es porque hay muchas horas de trabajo detrás, muchas horas de estudio que nadie conoce. Supongo que un cantaor también llevará sus horas de trabajo y estudio, pero es distinto. Nosotros, ahora mismo, somos considerados un poco la Cenicienta del flamenco. Por otra parte, he de decir que los aficionados que asisten a los festivales, cuando aparece el cuadro de baile en el escenario, muchos se levantan y se van a la barra, esto supone un esfuerzo desmesurado en el artista porque tiene la necesidad de centrar al mayor número posible de aficionados en el interés por su baile, y nunca con bulla, que es lo que parece que quieren algunos. Al artista le gusta y siente la necesidad de bailar una soleá o una siguiriya, que posiblemente sea lo que demande el nivel del festival. Tienes que luchar con muchas cosas en contra, como los escenarios que nunca están en condiciones, la megafonía te la encuentras en situación similar, y qué decir de las luces…”

¿Salen figuras?

- “Si que salen figuras; pero aparte de eso es que existe un trabajo interno que no se ve, y que va a proporcionar que el día de mañana haya un buen plantel de figuras de baile. Creo que hay gente muy buena bailando hoy en día. Lo que sucede es que no se crean oportunidades para que todos ellos se conozcan; en ese sentido estamos un poco estancaos en dar a conocer valores nuevos. Las otras facetas del flamenco tienen, en cuanto a promoción y popularidad mucho más fácil el asunto.”

¿Qué piensas de los nuevos instrumentos que se están incorporando en el acompañamiento al baile flamenco como el cajón, la flauta, los violines…?

- “Que no me gustan. También te digo que si el trabajo está hecho con gusto… A mí el instrumento que menos me molesta es la flauta. El cajón ¿para qué?, para eso están los pies de la que baila o del que baila, además están las palmas, que para mí es lo más flamenco. Quizás en la parte del baile en el que no existe el cante, la flauta suavice un poco ese pasaje. Insisto en que la flauta es el instrumento que menos me molesta, pero tampoco es una cuestión que me apasione.”

¿No existe en la juventud actual del baile flamenco determinado academicismo y cierta falta de gracia natural?

- “Yo te puedo hablar de mi experiencia y de la de mis alumnos. Indudablemente, un artista se hace en un escenario, a base de pisar muchas tablas, de equivocarte muchas veces, de que el público en bastantes momentos no te haga mucho caso, de que en ocasiones tengas algún fracaso… A través de toda esta experiencia el artista se hace; desde luego que tienes que nacer con algo propio. Recuerdo que en mis comienzos bailaba como una autómata, pero el haber seguido pisando un escenario, de sufrir equivocaciones, de haber seguido viendo y estudiando el baile, eso me ha servido para que hoy en día haya superado muchas cosas que en mi época anterior prácticamente eran como una barrera bastante difícil de salvar.”

Después de Pepe Ríos ¿ha existido algún otro maestro?

- “Sí que los ha habido. Por ejemplo Mario Maya, ‘La Tati’, Paco Fernández, Merche Esmeralda, ‘Josele’, ‘Manolete’, ‘El Güito’… He tenido la suerte de que todos ellos hayan sido mis maestros. Pero he de insistir en que por encima de todos está Pepe Ríos, no en el aspecto de ser mejor, sino en el aspecto del cariño. Por otro lado, Pepe fue el primero que me dio el empuje y me dijo: “Inma, esto va por aquí. Ahora aprende con quien tú consideres”.

¿Ha habido alguna figura del baile por la cual hayas sentido una especial predilección?

Inmaculada Aguilar en la Peña Flamenca de Jaén
(foto: Pepe Pamos)
- “En cuanto a hombres te puedo nombrar a Mario Maya, ‘Manolete’, ‘El Güito, Javier Latorre, a veces Joaquín Cortés, Antonio Gades, ‘El Mistela’… En cuanto a mujeres y por la época en que yo empezaba, me gustaba enormemente Manuela Carrasco, era mi ídolo. También Sara Lezama, porque en aquella época bailaba mucho flamenco. Recuerdo que me hicieron por entonces una entrevista y entre otras cosas yo dije que me gustaría ser la mezcla de las dos, porque una tenía la fuerza y la otra la técnica y la disciplina. También admiro a Matilde Coral, Cristina Hoyos, ‘La Yerbabuena… A mucha gente que está trabajando muy bien.”

Para la próxima y última entrega he dejado los aspectos más íntimos que me relató en relación con el flamenco, los cuales Inmaculada Aguilar me fue contando con fases muy emotivas y que muy pocos conocen como sus giras con José Monje Cruz ‘Camarón de la Isla’, o los veinte minutos de aplausos que recibió tras su actuación en uno de los Festivales de Aviñón.

Rafael Valera Espinosa

lunes, 25 de julio de 2016

Por soleá. Innovaciones en Pepe Justicia y José Mercé.


A pocos aficionados he de referirles quienes son estos dos magníficos artistas del flamenco. El jerezano José Mercé es bien conocido por su arte y sus evoluciones flamencas tras una amplia trayectoria con los mejores de esta música. El de Mancha Real, José Moreno Justicia “Pepe Justicia”, es uno de los mejores guitarristas flamencos de los últimos tiempos, con más categoría artística que bastantes de los que hoy suenan como primeras figuras del instrumento. Y ambos protagonizan la columna de hoy por sus comedidas declaraciones e interesantes trabajos.

Pepe Justicia es desde el año 2007 profesor de Guitarra Flamenca en el Conservatorio Superior de Danza de Málaga. De trayectoria netamente flamenca desde que se diera a conocer como ganador del Concurso de Guitarra Flamenca de la jerezana Peña “Los Cernícalos” a comienzos de los ochenta, su prestigio se fue incrementando con premios como los Internacionales de Guitarra Flamenca de Jerez en 1987 y 1999, o el Nacional de la Crítica al mejor disco de Guitarra Flamenca en 2003. Lo referido le sirvió para, tras su época de acompañamiento a figuras como Morente, Chocolate, Gabriel Moreno, Capullo de Jerez, Joaquín Grilo, La Tati, Carmen Cortés, etc., triunfar como concertista en Reino Unido, Francia, Holanda, Alemania, Portugal, Italia, México, Yugoslavia, Estados Unidos, Suiza, Venezuela, Montecarlo, Marruecos, etc.

Dice la noticia que “El jiennense acaba de publicar 'Goldberg', un disco en el que por primera vez ha adaptado al flamenco dieciséis de las históricas treinta variaciones del músico Juan Sebastián Bach”. En sus declaraciones Pepe Justicia expresa la laboriosidad que le ha supuesto el trabajo: “Primero había que desbrozar una partitura para teclado barroco, comprenderla, sacar todas las notas y luego darle el sentido flamenco. Y, ¿qué tiene el flamenco que no tenga el clásico? El ritmo. En el flamenco el ritmo es más importante, siempre hablando grosso modo. He transformado la partitura para piano en dos guitarras y le he dado el punto flamenco con las intenciones rítmicas y la aportación de palmas, castañuelas, percusiones de las que se usan hoy día.”. Trabajo de genio del jiennense.


Por su parte, José Mercé ha manifestado recientemente en Ceuta que: “En el flamenco hay que innovar, pero lo que no se puede hacer es engañar a nadie…” “…es muy importante la innovación en todas las músicas y hay que arriesgar aunque te equivoques, respetando siempre nuestra base y nuestra raíz.” Ante estas manifestaciones hay que descubrirse, porque esa es la verdadera cuestión, mantener la defensa de nuestra cultura andaluza, arriesgar con categoría y precisión creadora como hicieran Chacón con las malagueñas, Pastora Pavón con las bulerías, Luis López “Niño de las Marianas” con las marianas, o Pepe Marchena con las colombianas. 

José Mercé con Habichuela
Por aquí va el tema y no por atacar a quien disienta de sus trabajos y lo menosprecie con el calificativo de “purista”. Bien claro lo dejó El Lebrijano cuando expresó que “si no tienes ortodoxia no sabes”.

Rafael Valera Espinosa