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viernes, 22 de junio de 2018

Memoria flamenca. ANTONIO CARRIÓN JIMÉNEZ ‘NIÑO CARRION’ (I).

 “A ‘MAIRENA’ LO CONOCÍ Y LLEGUÉ A TOCARLE EN UN BAUTIZO EN TRIANA.”

Aún recuerdo mis impresiones sobre su toque cuando se presentó a la fase de selección del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba de 1992, y, cosa curiosa, no consiguió entrar en la faceta de opciones a premio después de establecer uno de los más brillantes toques para intentar entrar en liza en los premios “Manolo de Huelva” y “Ramón Montoya”, cualificado como estaba para ellos. Su decisión fue que no se presentaría a más concursos porque su toque ya se había establecido como uno de los más prestantes a la hora de acompañar a las consagradas figuras más señeras de la época. Después del mismo me dolieron las críticas –sobre todo de Manuel Martín- por mi porcentaje de responsabilidad en la decisión, ya que hubo de entrar en la terna sin tener que demostrar con anterioridad sus extensas cualidades.

Comencé la entrevista realizada en el otoño de 2000 a mi amigo Antonio Carrión de la siguiente forma:

Antonio Carrión entrevistado por Rafael Valera
(foto de Pepe Pamos)
“Antonio Carrión es una persona jovial y afable. Siempre está dispuesto para tocar el instrumento flamenco sim importarle la distancia, el día o las horas necesarias. A sus treinta y seis años se ha erigido en acompañante de varias de las primeras figuras actuales de nuestro arte como ‘Chocolate’, ‘Manuel Mairena’, José Menese, ‘Chano Lobato’, ‘Mariana Cornejo’ o ‘Nano de Jerez’. Con un toque sobrio y efectivo para arropar adecuadamente a sus acompañados, complementado a la vez por variaciones virtuosas y evocadoras de los grandes maestros, se ha convertido en uno de los pocos guitarristas que ha asumido la prestigiosa tarea desarrollada por prestigiosos maestros como Manuel Serrapí ‘Niño Ricardo’, Melchor Jiménez ‘Melchor de Marchena’, Juan Carmona ‘Habichuela’, etc. De formación autodidacta, como los citados, ha logrado sacarle a su guitarra las notas más efectivas y brillantes para encauzar adecuadamente el arte de los cantaores. Quizá le falte en la actualidad un disco en el cual plasmar con garantías las excelencias de su toque.”

P: ¿Cuándo se inicia tu afición a la guitarra?

R: -“Se inicia a la edad de diez años, aunque de chiquitito en mi casa solo he escuchado flamenco. A mí ni me han llevado al futbol ni a los toros, siempre ha sido a escuchar flamenco. Mi padre, el cantaor ‘Carrión de Mairena’ -que todavía sigue cantando- fue el que me sacó en concursos, recitales y otras actuaciones flamencas, hasta que después comencé a tocar con otros cantaores. Esto último me sirvió para ir adquiriendo la faceta de profesional y abandonar la de aficionado, conocer el mundo del flamenco y a sus figuras.”

P: Tú padre ¿por qué no ha sido cantaor profesional?

R: -“Porque siempre ha tenido otro trabajo y su dedicación no ha sido plena al flamenco. Es un gran aficionao y comenzó a participar en concursos y reuniones flamencas, sobre todo para que me escucharan a mí.”

P: Aparte de tu padre ¿qué otros personajes de tu familia han tenido trayectoria flamenca?

R: -“Por parte de mi padre estaba su tío, un flamenco más reconocido que le decían ‘Cancuna’, natural de Mairena del Alcor, como nosotros, el cual compartió con ‘Antonio Mairena’ muchos momentos flamencos en reuniones y fiestas flamencas. Se caracterizaba por ser un dominador de los cantes de compás, cosa que hoy en Mairena no abunda, pues no hay muchos que canten por bulerías, tangos… Los de la generación nueva mairenera van más por soleares, siguiriyas…”

P: ¿Puede haber influido en esto la enorme profundidad y calidad de Antonio por estos últimos cantes?

R: -“En parte sí. Pues Antonio marca unas pautas -sobre todo en Mairena- por estos estilos que han incidido en que actualmente en mi pueblo exista un buen grupo de cantaores jóvenes que andan muy bien por soleá y siguiriyas. Y por una dedicación muy amplia hacia estos cantes, es curioso que no dominen con soltura las bulerías, los tangos, las cantiñas…, cuando Antonio sí que hacía todos ellos con calidad. Pienso que mis jóvenes paisanos debieran ahondar más en esta faceta.”

P: ¿Conociste a Mairena?

R: -“Lo conocí y llegué a tocarle en un bautizo en Triana siendo yo muy jovencito; solo tuve esa oportunidad con él. Aunque si guardo ciertos recuerdos del maestro. Yo iba con mi abuelo al bar del ‘Libra’, en la Plaza de las Flores, en Mairena, donde está el Cristo de la Cárcel, y él tomaba café allí; o cuando participaba en los festivales de Mairena, que entonces se celebraban en el Paseo, yo no me perdía ninguno, así como los del Patio de la Academia.”

P: ¿Quién fue tu primer maestro?

R: -“Yo no he tenido maestros, si se puede expresar así. Mi primer maestro fue mi padre, que aunque entiende mucho de guitarra no sabe poner un deo en el diapasón. Para enseñarme me tatareaba los toques y yo intentaba sacar las notas que él me decía. Luego, cuando en las grabaciones escuchaba a Ricardo, a Melchor, al Huelva… yo decía para mí que esto es lo que mi padre tatareaba. Y la verdad es que con este método tan singular él fue el que me inició en la guitarra. A todo esto hay que sumar que a mí me gustaba más el cante que la guitarra. He sio un cantaor frustrao y lo sigo siendo. Es por esto último que de las tres facetas de la guitarra, la que más me gusta es la del acompañamiento.”

P: Ramón Montoya, ‘Melchor de Marchena’, ‘Niño Ricardo’, ‘Manolo de Huelva’, ‘Sabicas’… ¿Qué opinión te merecen?

R: -“Han sido unos auténticos maestros en su faceta. En la de acompañamiento los que más me gustan son ‘Niño Ricardo’ y Melchor. Yo soy muy ‘melchorista’ tocando, y también ‘ricardista’. A la hora de hacer un toque con más florituras o de concierto me quedo con ‘Sabicas’ y Montoya.”

P: En las últimas actuaciones que te he escuchado he comprobado que también te inclinas por ‘Diego el del Gastor’.


R: -“Porque me gusta mucho el toque de Morón, ya que tiene un soniquete muy especial, como también lo tienen Jerez y Utrera-Lebrija. Y Diego tiene un toque muy singular, muy flamenco y muy gitano. Por bulerías me encanta ese toque de Diego.”

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente
de la Peña Flamenca de Jaén)

martes, 6 de febrero de 2018

Memoria flamenca. MARIANA CORNEJO SÁNCHEZ ‘MARIANA DE CÁDIZ’ (y III).

¿HABRÁ COSA MÁS MELODIOSA, PROFUNDA Y BONITA QUE LA MALAGUEÑA DE ‘EL MELLIZO’?

Después de relatarme sus vivencias y éxitos artísticos, mi conversación con ‘Mariana de Cádiz’ derivó a los aspectos más específicos de su forma de entender y realizar el cante flamenco. Ya ha quedado relatado en las dos anteriores entregas que su arte estaba influenciado por Pastora Pavón Cruz ‘Niña de los Peines’, también por Antonia Gilabert Vargas ‘La Perla de Cádiz’, por Francisca Méndez Garrido ‘La Paquera’, y por ‘Fernanda de Utrera’, principalmente por ser mujeres cantaoras, sin olvidar a su tío Juan Pérez Sánchez ‘Canalejas de Puerto Real’, así como tampoco a los grandes propagadores del arte gaditano del siglo XX como fueron Aurelio Sellé Nondedeu ‘El Tuerto de Cádiz’, Manolo Vargas Gómez ‘Manolo Vargas’, Juan Martínez Vílchez ‘Pericón de Cádiz’, y Juan Manuel Ramírez Sarabia ‘Chano Lobato’.

Como a la mayoría de los artistas referidos, a ‘Mariana de Cádiz’ también se le ha reconocido sus virtudes cantaoras por la malagueña de Enrique ‘El Mellizo’, los tientos-tangos de su tierra, las cantiñas-alegrías, las bulerías, los tanguillos gaditanos, y hasta la chuflas de Cádiz. Sin embargo, los maestros arriba citados igualmente eran dominadores de los cantes de fragua (tonás, martinetes, deblas y carceleras), las siguiriyas, soleares, etc. Y este fue el camino a seguir en mi entrevista con nuestra protagonista gaditana.

Pregunta: Olvidándonos de los estilos festeros ¿cómo tocas tú los serios?

Respuesta: - “A mí me gusta mucho la soleá de mi tierra… Con ese remate arriba… Hay que tener las facultades muy claras, si no es que no puedes con ella. ¿Y la malagueña de ‘El Mellizo? ¿Habrá cosa más melodiosa, profunda y bonita? ¿Y la caña de ‘Curro Dulce’?... Cádiz tiene muchas cosas. Lo que pasa es que como soy muy alegre no siempre toco los estilos serios.”

P: ¿Se está acabando la cantera de artistas en Cádiz?

R: - “¡No sé qué decirte! Pero verás tú… Acabarse no se puede acabar. En Cádiz hay buena gente cantando. Lo que les pasa es que una vez que empiezan, luego no se deciden a seguir. Y sucede también que los que suenan y actúan fuera somos muy pocos.”

P: ¿Habría que enfocar el cante como el de ‘Niña Pastori’?

R: - “¡No! ¡No! Porque la Niña canta flamenco que quita el sentío. Lo que pasa es que a esa criatura se le ha venío esa oportunidad y, con ese aire flamenquito que tiene –que a mí me encanta- que tanto le gusta a la juventud, además de darle fama, le da dinero… Pues yo lo veo estupendamente. Eso, desde luego no es el flamenco del que nosotros hablamos, pero a ella se lo han impuesto y lo hace bien ¡Pues mira…!”

P: ¿Es ese el futuro del flamenco?

R: - “¡Ay! Yo no creo que ese sea el futuro del flamenco… ¡Por favor! Porque esa malagueña, esa siguiriya, esos tarantos, esas soleares… Todo eso no se puede perder jamás. Además está saliendo mucha gente buena y por eso este cante nuestro nunca puede desaparecer. Lo que pasa es que estamos en la hora nueva –diremos- de estas cosas musicales que suenan muy bonito, porque es bonito y a mí es a la primera que le gustan, y la gente está deseosa de alegrías y cosas así.”

P: ¡Pero son este tipo de artistas los que llenan los festivales y no los cantaores por derecho!

R: - “¡Eso no puede ser! En los festivales no deben de faltar los auténticos artistas flamencos. Esta clase de recitales hay que organizarlos de otra forma, en otro tipo de recintos y darle otro nombre. No sé… ¡Llamarlos ritmos flamencos! También quiero decirte que esto puede ser un acierto, porque por este tipo de cante puede que se atraiga a gente que luego consideren y disfruten con el auténtico arte flamenco.”

P: ¿Los nuevos instrumentos que acompañan al flamenco tienen razón de ser?

R: - “A mí no me gustan. Cuando yo grabé mi segundo disco me dijeron que lo escuchara para ver qué me parecía. Me quedé pasmá porque no sabía que le habían metio música. Yo ignoraba que me habían hecho esos arreglos, que por cierto sonaban muy bien, bonitos y me gustaron. ¡Ahora…! ¿En un escenario…? ¿En un festival? ¡Mi guitarra, mis palmas y yo…! Y punto.”

P: ¿Cuál es el cante que más te gusta?

Mariana Cornejo acompañada por Pascual de Lorca
(foto: Pepe Pamos)
R: - “Yo te juro que me gustan toos los cantes; pero hay uno en particular que me gusta con delirio: la siguiriya. Después, por ser muy alegre y festera, me gustan los cantes de ritmo y compás. Y esto último creo que es porque mi tierra lo da.”

Muchos aficionados y lectores recordarán que ‘Mariana de Cádiz’ protagonizó un anuncio de lejía en la televisión andaluza. Y claro, la pregunta creí que era bastante oportuna.

P: ¿Da más popularidad un anuncio en televisión que un disco flamenco?

R: - “Puesssss… ¡Yo creo que sí! La popularidad que te da el que te vea tantísima gente a la vez y tantas veces, es mucho más grande que la que te da un disco. Lo cierto es que un disco flamenco y tus actuaciones, si son buenas, propician que te llamen para el anuncio. Pero la popularidad que da la televisión es incomparable. Hasta el punto de que a mí me paran por la calle hasta los niños. Pero lo mismo en Cádiz que en Sevilla o Málaga, o en otra ciudad.”

P: ¿Puede producir eso tristeza en un cantaor flamenco?

R: - “A mí no, porque yo nunca he dejao lo mío ni lo pienso dejar. Y si me dijeran que me fuera a hacer teatro o televisión, como sabes que lo he hecho, y que dejara el flamenco, yo nunca dejaría el flamenco. Es indiscutible que una pantalla te da mucha popularidad, pero amigo, este arte que nosotros interpretamos es único, y los que tenemos la suerte de poder desarrollarlo, nunca podemos abandonarlo.”

Mariana Cornejo vino tres veces a la Peña Flamenca de Jaén. La primera en abril de 1993, en la que demostró su conocimiento por cantiñas-alegrías, taranta de Linares y taranta-levantica, bulerías, fandangos de ‘El Almendro’ (tío de ‘Caracol’), tientos y tangos, más bulerías y canciones por el estilo, y tanguillos de Cádiz.

Rafael Valera Espinosa


jueves, 1 de febrero de 2018

Memoria flamenca. MARIANA CORNEJO SÁNCHEZ ‘MARIANA DE CÁDIZ’ (II)

 ‘MANOLO VARGAS ERA EL QUE MAS ME GUSTABA CANTANDO POR ALEGRÍAS’

Me contaba Mariana Cornejo en el capítulo anterior como entre su padre y, posteriormente, su estatus personal, no había progresado como debiera dentro del mundo del flamenco. Cierto es que, por lo que posteriormente los aficionados pudimos comprobar, ‘Mariana de Cádiz’ hubiera escrito dentro de la historia del flamenco casi tanto como ‘La Perla de Cádiz’. En la conversación mantenida en el mes de mayo de 1997, Mariana continuó relatándonos otros aspectos de su vida profesional y el engaño al que fue sometida para que reiniciara su carrera flamenca.

- “Ya casada y con mi hija rondando los doce años, esta me dice que quería aprender los tanguillos de Cádiz con Conchita y Bendito. ¡Bueno, vamos p’allá! Pero Bendito que se las sabía toas, me dijo ‘Marianita ¿por qué no le cantas a la niña un poquito por alegrías? ¡Qué la niña tiene unos brazos preciosos! ¿Cómo voy a cantarle a mi hija si nunca lo he hecho pa bailar? ‘No te preocupes, que como tú tienes compás, puedes’ ¡Pues bueno! El guitarrista me escribió la letra de La Niña de los Peines de ‘Navarrico, que bien te pega la gorra…”, y le canté a mi niña.

Estando en estas, un día me dijo Conchita que le iban a hacer un homenaje en la peña de ‘La Perla’ y que si yo quería ir. Le contesté que sí, y allí, tan inocentemente que me presenté. Cuando oigo que Paco del Rio, que era el presentador, me anuncia como una artista de la tierra y no sé qué más, yo me quedé con las piernas colgando del patatús. ¡Total…! Que como pude me subí al escenario y canté por alegrías y bulerías. La peña se fue llenando de gente y gente… y yo no me podía imaginar que me habían montao una encerrona para que nuevamente cantara en público. Tanto insistieron que, al final, a pesar de mis treinta y tantos años, me metí primeramente a cantar en el grupo de baile de ‘Las Niñas de la Peña Juan Villar; me harté de cantar pa bailar. Más tarde, formamos un grupo de cante y baile entre Cádiz y Jerez. En este grupo yo le cantaba a Joaquín Grilo, que entonces empezaba su carrera.

Mariana Cornejo "Mariana de Cádiz" con su primo Manolo Canalejas
(foto de Pepe Pamos)
Ya metios en el 1985 me presenté al concurso por alegrías de mi tierra y me llevé el primer premio. Unos meses más tarde me presenté al de los tientos de Cádiz y también me llevé el primero. Aquello me animó más, y cuando cerraron la empresa de mi marío me dije que con los concursos podía sacar dinero. Más tarde me presenté al de Benalúa de Granada y lo gané igualmente. El primer premio de Huelva lo conseguí también. En el de Córdoba, el Nacional, me traje una mención especial. En 1987, en Mairena del Alcor gané también un premio. Luego nuevamente en Córdoba, en 1989, gané el de Enrique ‘El Mellizo’ y a punto estuve de ganar el de ‘Pastora Pavón. También en Paterna de la Rivera conseguí el de la petenera… ¡Yo qué sé…! Luego ya me quedé más tranquila y fue cuando comenzaron a lloverme los contratos; la casa de discos vino detrás mía, me hicieron las pruebas para los anuncios de televisión, aquellos de la lejía…”

Pregunta: ¿Por qué siempre la escuela de ‘La Perla’ y no la de ‘Canalejas’?

Respuesta: - “¡Por eso de ser mujer! Y la verdad es que el cante de ‘La Perla’ y Pastora Pavón me va mejor. Pero tengo que decirte que canto los villancicos de mi tío, las bulerías esas que dicen ‘Yo tengo una morena…’. Los cantes mineros que los decía como nadie. Quiero hacer un recuerdito de sus cosas. La verdad es que no como él porque era un peazo de artista, pero tengo ilusión en recordarlo.”

P: Creo que has tenido un sonoro éxito en Madrid ¿es verdad?

R: - “¡Sí! La verdad es que a Madrid he ido bastantes veces. A Fuenlabrada, Alcobendas, Alcorcón, al mismo Madrid concretamente en la peña ‘Chaquetón’ y ‘Casa Patas’… Pero este año he actuado en el Circulo de Bellas Artes y cierto es que a la gente le gusté mucho.”



P: En tu personalidad ¿Quién pesa más, ‘La Perla’ o Pastora Pavón?

Mariana de Cádiz en la Peña Flamenca de Jaén
R: - “¡Ay! ‘La Niña de los Peines’ ¡Por Dios! Con ‘La Niña de los Peines’ yo me muero, desde luego. Pastora ha sio la más completa cantaora que he visto. Qué bien cantaba toas las cosas y los cantes de Cádiz… ¡Una maravilla! Mi ‘Perla’ era otro estilo distinto, porque mi ‘Perla’ es lo más dulce del mundo. ‘La Perla’ era almíbar pura porque tenía la voz más fina y más bonita que Pastora, que la tenía más ‘cascá’ aunque era una peazo de cantaora que no se podía aguantar. Mi ‘Perla’ lo mismo pero distinto. Y mi ‘Paquera’ me vuelve loca también porque es un delirio. Con mi ‘Fernanda de Utrera’ y Bernarda ¡pa qué te voy a contar! Hay muy buenas cantaoras. En las que ya no están me reflejo. ¡Ah! También Adela ‘La Chaqueta’, que me gustaba con delirio como cantaba los cuplés y las colombianas.

P: ¿Antonio ‘El Chaqueta’?

R: - “¡Oh! ¿Antonio ‘El Chaqueta’? Ahí es donde está reflejao ‘Chano Lobato’ y tú sabes que la línea de ‘Chano’ es la mía, diremos. Entonces ‘El Chaqueta’ pa mí ha sío un monstruo cantando. Como hacía los trabalenguas… ¡qué cosa más bonita!”

P: ¿Y Aurelio, Manolo Vargas y Pericón?

R: - “¡No me hables! Yo he ido a muchas fiestas con don José María Pemán porque me llevaba Aurelio Sellé. También iba bastantes veces con Alberto Ríos ‘El Chato’, tendría yo catorce o quince añitos, y desde luego que me han enseñao mucho. Con Manolo Vargas no, porque se fue a Madrid. Con quien sí estuve fue con su hermano ‘El Cojo Peroche’; también con ‘El Niño de los Rizos’, que nos pasábamos unas juergas preciosas. Y ‘Pericón’, que yo iba a su casa porque mi madre era amiga de su mujer… Su hija Carmelita y Juan Jumas tenían delirio conmigo desde chiquitita. Era un cantaor completísimo también. Manolo Vargas era el que más me gustaba del mundo cantando por alegrías.”

Rafael Valera Espinosa

jueves, 25 de enero de 2018

Memoria flamenca. MARIANA CORNEJO SÁNCHEZ ‘MARIANA DE CÁDIZ’ (I).

 “AURELIO SELLE LE DIJO A MI PADRE QUE ME LLEVABA A MADRID PORQUE ERA UNA PEAZO DE ARTISTA.”

Mariana Cornejo con Manolo Canalejas y Rafael Valera
(foto de Pepe Pamos)
En mayo de 1997 se celebró en nuestra capital la ‘Semana de Estudios Flamencos de Jaén’ dedicada al arte y la personalidad de Juan Manuel Ramírez Sarabia ‘Chano Lobato’. Varios fueron los artistas gaditanos que se encuadraron en su programación como ‘Juanito Villar’ o Mariana Cornejo Sánchez ‘Mariana de Cádiz’. De ‘Juanito Villar’ casi lo supimos todo como quedó reflejado en los dos capítulos anteriores de esta sección. Las entrevistas las realicé durante el desarrollo de la citada celebración, y hoy comienzo a difundir en este diario la correspondiente a la sobrina de ‘Canalejas de Puerto Real’, ‘Mariana de Cádiz’.

Esta fue la presentación que le efectué en el número 114 de la revista ‘Candil’, correspondiente a los meses de enero-febrero de 1998:

“Sin complejos, sin ataduras, con la gracia innata de su Cádiz… Así se presenta Mariana Cornejo. Y nos cuenta su historia con una sencillez y naturalidad asombrosa. Como si lo que le ha acontecido en su vida fuese algo común.

Amante de este arte y muy concretamente del de su tierra, es igualmente amante del eco y la personalidad de los artistas de su Cádiz y defensora a ultranza de Pastora Pavón y ‘La Perla de Cádiz’. Mariana nos evoca unos comienzos basados en su precocidad y en el talante excesivamente paternal de su progenitor, por no incluirla en el mundo de las compañías de cante.

Se siente artista y lo defiende con uñas y dientes. Admite los vanguardismos flamencos, mas, generalmente antepone la pureza de este arte. Siente predilección por las siguiriyas y también por los estilos de ritmo y compás, aduciendo que por ser ella muy alegre y festera. Y siempre su Cádiz por delante.”

Pregunta: ¿Cómo son tus inicios?

Respuesta: “Pues mis comienzos son desde chiquitita, como les suceden a todas las niñas que empiezan a cantar y a tocar las palmas y eso. Pero verdaderamente fue un día que estando yo en un patio de la calle Feluchi -pues mi madre trabajaba allí- me puse a cantar eso de ‘Cariño, cariño mío / ramito de mejorana…’, estando barriendo el patio. Esto lo cantaba con mi hermano Pepe, que canta magníficamente, pero que no se ha dedicado a esto; él hacía el bajo y yo el tono alto y, a dúo, nos salía bastante bien. Estando cantando me escuchó un pianista que estaba en el segundo piso dando clase. Se asomó al balcón y le preguntó a la madre de la niña a la que daba clase que quien era yo con la voz tan bonita. La madre de la niña le contestó que era la hija de María Pepa. De momento dijo que subiera a verle porque le había gustao mucho mi voz. Subimos mi madre y yo, y el pianista le dijo a mi madre que quería darme clases. Mi madre le contestó que ella no tenía dinero y que no podía pagarlas. Le dijo que no se preocupara que él me daría clases para educar la voz y así poder presentarme en Radio Cádiz, que por entonces tenía un programa para estas cosas. Don Carlos Domínguez, que era el pianista, me enseñó y entonces debutamos en Radio Cádiz. Al enterarse mi tío Paco del éxito, le dijo a su primo ‘Canalejas de Puerto Real’ lo bien que yo cantaba. Este se presentó en mi casa bastante temprano –estaba yo durmiendo todavía- y le dice a mi madre ‘Vísteme a la niña y sácala al patio que quiero que me cante un poquito de flamenco’. Salí al patio y comencé a cantar y, nada más hacerle un poquito, me dijo ‘¡Ya está, no cantes más! Entonces le dijo a mi madre que la niña tenía madera y que me iba a llevar con él para hacerme artista ¡Pero hombre, Juan, tú sabes…!

Mi padre no quería ¡Pobrecito mío! Tenía un carácter muy malaje, ya no porque está muy mayor, pero era de estos hombres antiguos. ¡Total! Que se vino mi padre conmigo cuando formé parte de la compañía de mi tío ‘Canalejas’. Y una vez estando en Málaga, después de haber actuado en varios sitios y de verme a mí llorar porque echaba de menos a mi madre –entonces tenía yo diez años-, le dice mi padre ‘Juan, yo me llevo a la niña con su madre porque ella es muy chica y con este plan yo no puedo.’ ¡Qué lástima! ¿Por qué no dejas que venga tu mujer con ella? Mi padre no quiso y le dijo que cuando yo fuera mayor que hiciera lo que quisiera… Y me quitó de artista.

Dos años más tarde, en una fiesta que se celebraba con motivo del Trofeo ‘Ramón de Carranza’, donde cantaban ‘La Perla’, ‘El Beni de Cádiz’ y ‘La Paquera’, también canté yo. Allí estaba Aurelio Sellé y me escuchó cantando sola, haciéndome mis palmitas por bulerías, ese compás que yo tenía de chica. Me llamó y me preguntó por mi padre y, al presentarse él ante Aurelio, éste le dijo que me llevaba pa Madrid porque yo era una peazo de artista. Pero tampoco me dejó, solo me dejaba que actuara por Cádiz y la provincia.

Luego surgió igualmente la oportunidad de que me fuera con ‘Los Gitanillos de Cádiz’. Conchita Landa y ‘Bendito’, que son dos peazos de artistas que estuvieron mucho tiempo por América, y que ya siendo mayores se quedaron en Cádiz, pues ellos quisieron llevarme a América y tampoco me dejó mi padre. Y un poco antes de casarme, yo era compañera de Luisito Gallego, que más tarde se puso ‘Luisito Rey’ y que es el padre de ‘Luis Miguel’, este joven y famoso cantante mejicano… Pues mandó a sus hermanos y a su madre para que me fuera a México, pero no hubo manera. Así que como me puse novia, pues me fui retirando poco a poco, y aunque mi novio me dejaba, yo ya no quería.”


Rafael Valera Espinosa