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lunes, 15 de octubre de 2018

Por soleá. FESTIVAL ‘PEPE POLLUELAS’ DE JAÉN.

Generalmente, se puede considerar que el Festival Flamenco ‘Pepe Polluelas’, como bien reza en su cartel de este año, solo lleva celebrándose 28 ediciones, lo cual es cierto, mas, con el aludido nombre. Para conocimiento de los aficionados y sociedad en general, he de realizar una pequeña historia aclaratoria del mismo, aunque es posible que anteriormente ya haya escrito sobre el tema. 

Los festivales jiennenses en su denominación general como tales, tuvieron anteriormente otros títulos. Los mismos comenzaron en 1975 bajo la particular y llamativa convocatoria de ‘Reunión Flamenca en Jaén’. El entonces presidente de la Peña jiennense, José García Cruz, y su junta directiva, consideró que había que salirse de la generalidad de llamarlos festivales, para de esta forma distinguirse de los que entonces se celebraban en Andalucía.

Dos años se llevaron a cabo en el Auditorio de ‘La Alameda’, cuyos elencos estuvieron formados por reconocidos artista de la época, hoy considerados, bastantes de ellos, como figuras legendarias del flamenco. Aquí estuvieron ‘Fernando Terremoto’, ‘Tía Aníca la Piriñaca’, Manuel Soto ‘Sordera’, Rafael Romero ‘El Gallina’, Carlos Cruz, José Menese, Rosario López, ‘Diego Clavel’, María ‘La Perrata’ y su hijo Juan Peña ‘Lebrijano’, Manuela Carrasco, ‘Manuel Morao’, ‘Perico el del Lunar hijo’, Pedro Peña, etc...
Último cartel del Festival Flamenco "Pepe Polluelas"

Ante el fracaso económico y de público de los mismos, los entusiasmos se enfriaron y se sucedieron dos años sin festival. No obstante, la entidad capitalina había montado para la feria de octubre la caseta ‘Las Tres Morillas’, la cual estuvo activa hasta mediados de los ochenta, y los eventos flamencos se convirtieron en jornadas, pues cada día de festividad ferial se contrataba a figuras como ‘Lebrijano’, Menese, ‘Chano Lobato’, ‘Beni de Cádiz’, ‘Los Montoya’, ‘Turronero’, ‘Diego Clavel’, Rafael Romero, Rosario López, ‘Curro Fernández y su grupo’ –con su hija Esperanza jovencísima-, ‘Fernanda y Bernarda de Utrera’, ‘Pepa Montes’, ‘Manuel Agujetas’.

Mas, el ímpetu festivalero volvió a renacer con los ayuntamientos democráticos en 1979. El entonces concejal de cultura, José Montané, retomó la tarea pero con la salvedad de celebrarlos en las fiestas de la Virgen de la Capilla, por las circunstancias climatológicas del mes de octubre y un Auditorio de ‘La Alameda’ sin techar. Las ediciones celebradas se titularon ‘Noches Flamencas en La Alameda de Jaén’. Varios años después, dicho acontecimiento retomó su fecha de octubre como ‘Festival Flamenco de Jaén’.


De izquierda a derecha: Alfonso Ibáñez, isabel Azañón, Rafael Valera y Francisco Cañada,
en la presentación de la última edición del Festival Flamenco "Pepe Polluelas"
(foto: Diario JAÉN)
Ya, en el año 1991, y tras la muerte el año anterior de José Ruíz Pérez, ‘Pepe Polluelas’, el entonces alcalde jiennense, Alfonso Sánchez Herrera, propuso a la Peña Flamenca de Jaén que había que resaltar la calidad y enjundia del bohemio cantaor de la tierra denominando el espectáculo con su nombre, a lo cual todos accedieron. De dicha decisión se cumplen en este octubre veintiocho años.

Por tanto, si ajustamos fechas desde el inicio del mismo en 1975 y no consideramos las actuaciones de la caseta ‘Las Tres Morillas’ como tales festivales, la edición de este año sería la 42. Si por el contrario, se le suman los dos años referidos, su edición alcanzaría la 44.ª.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)

miércoles, 17 de enero de 2018

Memoria flamenca. JUAN VILLAR JIMÉNEZ ‘JUANITO VILLAR’ (I).

EN PARÍS SE APRECIA QUIZÁS EL FLAMENCO MAS QUE EN ESPAÑA.”

Juanito Villar entrevistado por Rafael Valera en la Peña Flamenca de Jaén
Nació en Cádiz en 1947, hijo de Juan Villar Mayo y Pilar Jiménez Pérez, dos excelentes intérpretes de los cantes de su tierra. Se inició en el cuadro "Los Chavalillos Gaditanos”. Seguidamente, destaca como cantaor de acompañamiento, con los grupos de "La Tati’, Manuela Carrasco, ‘Faíco’ y "El Güito", en giras y tablaos.

Vino a Jaén en varias ocasiones a los festivales flamencos, y un mes de mayo de 1997, para participar en la Semana de Estudios Flamencos dedicada a Juan Manuel Rodríguez Sarabia ‘Chano Lobato’. Antes, su fama le había impulsado a participar en la mayoría de los festivales de Andalucía, formando pareja con el prestigioso guitarrista jerezano José Cepero. De todo ello hablamos en la Peña Flamenca de Jaén.

Así lo presenté en la revista "Candil": "Seguro de sí mismo, convencido de su arte y con afán de mostrar sus cualidades, ‘Juanito Villar’, gaditano del barrio de La Viña, se arrellana en el sillón de la secretaría de ‘Candil’, antes de aposentarse en el escenario de la Peña Flamenca de Jaén, para mantener un diálogo fluido, interesante y pleno de matices flamencos.”

Pregunta: ¿Es en el seno familiar donde te hacen artista?

Respuesta: “¡Sí! Y todo porque vengo de casta de cantaores y de bailaores.”

P: ¿Quién era ‘La Gineta’?

R: “Era mi madre y cantaba. Bailaban mi tía Gertrudis, mis tíos ‘Manolito Cádiz’, ‘El Jineto de Cádiz’, ‘Curro de Cádiz’ y ‘Antonio de Cádiz’.

P: ¿Y tu padre?

R: “Mi padre era un trabajador del muelle de Cádiz que cantaba porque le gustaba, pero no era artista. De la familia solo he salido yo como artista.”

P: ¿Cuándo se descubre esa faceta tuya?

R: “Creo que desde chiquitito, pues en las bodas, en las fiestas, en los bautizos, allí estaba ‘Juanito Villar’ cantando. Cuando llegaba a mi casa… la paliza, porque no querían que cantara. Más tarde, me metí con ‘Los Chavalillos Gaditanos’.

P: ¿Quién montó el espectáculo de ‘Los Chavalillos’?

R: “La verdad es que no me acuerdo de quién montó aquello. Creo que se formó con los Coros y Danzas de aquella época. Luego iba a un sitio que le llaman el Balneario de la Palma, en Cádiz, donde hacían fiestas. Allí íbamos unos pocos como Mari Borrego, la hija del ‘Yorto’, esta última que cantaba también, y María Borrego que bailaba. Más tarde, comencé con mis comparsitas y chirigotas de Cádiz. Después, cuando terminé la mili, me metí en el tablao de Cádiz, y de allí a Madrid. Fue en la capital de España donde canté a todos los mejores bailaores y bailaoras que ha dao España. Le canté a ‘La Tati’, Manuela Carrasco, ‘Faíco’, ‘El Güito’, ‘Farruco’… Luego entré en ‘Los Canasteros’ de Manolo Caracol y me hice artista profesional, y a los festivales y a lo que salía.”

P: ¿Escuchaste en tu tierra a Manolo Vargas, Aurelio, ‘Pericón’…?

R: “¡Sí! A toa esa gente los he escuchao por suerte. Había en Cádiz una bodega enfrente de la gasolinera África y allí, concretamente, escuché a ‘Pericón de Cádiz’.”

P: ¿Y ellos te escucharon a ti?

R: “Me escucharon de niño y en mi casa principalmente. ¡Cómo te diría yo…! Había en mi casa una olla de frijones y allí se presentaban los flamencos. Porque los flamencos iban a ver a los flamencos. Y claro, como niño que era, pues me escuchaban cuando había una fiesta en la casa. Me acuerdo teniendo yo ocho o diez años que se presentó Manuela Vargas a las cinco de la mañana, y me levantaron con dos lagañas como dos huevos fritos, y me escuchó cantar.”

P: ¿Qué comentarios decían sobre ti?

R: “Pues comentaban que había un niño en Cai que cantaban que quitaba el sentío. Y mira por donde, cuando llegaron a Madrid ‘Trini España’ y ‘Faíco’, que por cierto montaron el número, como habían escuchao esos comentarios sobre mí, cuando llegué yo me arroparon de momento.”

P: ¿Con quién alternaste en ‘Los Canasteros’?

R: “¿Allí…? Con toos los artistas de la época, con too el mundo. Con mi compadre ‘El Güito’, con ‘Manolete’, con Mario Maya que entonces formaba parte del ‘Trio Madrid’ y quiso que yo le cantara, pero como vine pa carnaval, no pude cantarle por aquellas fechas.”

P: ¿Aquél flamenco era mejor que el de ahora?

R: “Yo no digo que fuera mejor o peor. Lo que sí digo es que si no aguantamos las raíces y no miramos por ellas, pienso que la cosa está distraída. Porque en realidad van quedando muy poquitos flamencos puros. Yo no discuto que todo lo que sea bonito y sea música de calidad pueda aportar algo al flamenco. Pero que las raíces no se pueden perder.”

P: ¿Se está acabando la cantera cantaora de la Tacita de Plata?

R: “¡No! ¡No! Eso que tú preguntas lo pensé yo hace ocho o diez años. Me parecía que no salían aficionaos en Cádiz. Pero me he dao cuenta que no, porque ahora hay un buen número de aficionaos que están cantando bien. Están Felipe Scapacchini, ‘El Gallito’, ‘El Niño del Parque’, ‘El Anillo’ y también su hermana, que es una niña que canta que quita la cabeza. No es que haya cantidad, pero los poquitos que hay lo están haciendo muy bien, y creo que van a llegar a figuras.”

P: Uno de tus éxitos más renombrados fue el que lograste en el Festival de Paris ¿Cómo surgió aquello?

R: “Fue porque iba con Manuela Vargas, y la realidad es que me encantó que Manuela me dijera que me fuera a París con ella. Aquello me contentó porque Manuela armó la revolución. Y es que por aquellos lugares se aprecia quizás el flamenco más que en España, desde mi punto de vista, porque aquí se toma como otra cosas más y allí viven por ello.

Luego tuve otro éxito apoteósico para mí que fue la Cumbre Flamenca de Madrid, porque lo que formé en esa II Cumbre Flamenca creo que no es normal, hasta el punto que esa actuación me lanzó definitivamente como cantaor de los festivales flamencos."


Rafael Valera Espinosa.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Memoria flamenca. DIEGO ANDRADE MARTAGÓN “DIEGO CLAVEL” (y III).

 “SI EL CANTE ESTÁ BASAO EN LAS RAÍCES, NO SE PERDERÁ.”
Después de dialogar sobre su proyección por la reivindicativa puesta en escena del cambio por siguiriyas del jerezano Manuel Molina, así como de la asunción de las letras políticas que en su día le compuso Juan Manuel Caballero Bonald, de su estancia en Madrid, de establecer sus criterios sobre las casas grabadoras, y en aquellos tiempos –antes de 1981, fecha de la entrevista- ser ya considerado primera figura en numerosos festivales flamencos de Andalucía, nuestro diálogo continuó por esos aspectos (muy importantes por aquellas fechas) al tener los festivales flamencos consideración de espectáculos de primer orden.

Pregunta: ¿Se respeta al cante y al cantaor en los festivales?

Respuesta: “Hay festivales y gente que sí. Otros van a pasar el rato. En fin… que hay de todo. Yo siempre he estao mu a gusto en los festivales de Mairena, ‘La Cata de Montilla’, Pegalajar… ¡Mira! Cuando hago festivales me acuerdo mucho de las actuaciones en las Peñas, porque, amigo, en las Peñas sí se canta y saben escucharte sabiendo y, entonces cantas más a gusto. Además, hay menos jaleo, que repercute mucho en el ánimo del cantaor.

Algunas veces sales de los festivales que no calibras donde estás. Me acuerdo que un día en un pueblo de Huelva, creo que fue en Valverde, cuando terminó el festival fuimos a coger el coche para volver a La Puebla ¿Te quieres creer que nos tiramos más de dos horas para dar con él? ¡Y el pueblo no es tan grande! Estaba la gente en las puertas de las casas, en las de los bares y, como ya habíamos pasado cuatro o cinco veces por el mismo sitio, nos decían ¿Cómo va eso, lo encuentran o no? ¿Te pues creer que medio pueblo se puso a buscar el coche… ¡No veas la gente! Y luego estaba en la puerta de una cochera por la que habíamos pasado ochenta voces ¿Chiquillo…? Es qué algunas veces sales loco de los festivales.

Pero yo también guardo buen recuerdo de algunos festivales. En ‘La Cata de Montilla’ dan un catavino de oro al mejor cantaor de la noche. Cuando me lo llevé yo me entró tal emoción que casi rompo a llorar como un chiquillo. En aquella ocasión actuamos ‘Lebrijano’, Meneses, ‘Curro Malena’, Camarón, ‘Fosforito’ y la bailaora Manuela Carrasco. ¡Qué emoción! Pero aquello ha tenío muy poca trascendencia, pues casi nadie se ha enterao. La radio no dijo ná, ni los periódicos tampoco. ¡Vaya… nadie! Las cosas de la vida.

Pregunta: ¡Pero tú eres un cantaor bastante querido!

Respuesta: Es cierto que los aficionados me aprecian bastante, pero, a veces me pregunto si me quieren más como persona que como cantaor. Lo cierto es que yo me entrego de corazón. ¡Ojo! Que también hay que cantar con la cabeza; porque si cantas con el corazón solamente te dicen que no sabes por dónde vas, y si cantas con la cabeza que eres frio. Así que hay que cantar con las dos cosas: ¡con corazón y cabeza!

Pregunta: Perdona la simpleza de la observación. El caso es que, viendo tu estructura física, cuando te metes en cantes de poder, en más de una ocasión me he preguntado ¿de donde te viene ese poder?

Diego Clavel (foto: Pepe Pamos)
Respuesta: “Tiene gracia y me lo han dicho muchas veces: ¿pero este tío…? Lo que pasa es que como los aficionaos ven mi cuerpo chiquitito y luego puedo subir… Pero, quizás, si nos metiéramos bajo agua tú aguantas más que yo. Lo que pasa es que el poder hay que saber dosificarlo. Por eso te he dicho antes lo de la cabeza, pues dosificar es muy importante en un cantaor. Yo no es que tenga más poder que nadie, ni tampoco tengo un globo en el estómago. ¡Claro…! Que sí fuera un poco más gordillo la gente no se extrañaría tanto.”

Pregunta: ¿Por qué los cantaores de La Puebla, prácticamente, no hacéis los cantes festeros?

Respuesta: “Que no solemos realizar los cantes por bulerías… se puede decir que eso es verdad. Pero… ¡Ojo! Los demás estilos si lo hacemos como las bulerías por soleá, tangos, alegrías, etc. Las bulerías son para mí muy respetadas porque es un cante que, además de tener mucho compás –compás como nosotros lo entendemos- necesita muchísima gracia. Yo no digo que haya que ser gitano para cantarlo, pero sí digo que hay que estar criao en un ambiente gitano como puede ser el de Jerez. ¡Qué hay que estar muy criao en ese ambiente!”

¿Qué opinión te merecen los cantaores de tu pueblo? “Yo tengo que agradecerle bastante a Pepe Meneses. Cuando estuve en Madrid me recibió como si hubiera sío hermano suyo. También he hecho bastantes galas con él. Estando yo en su casa, veía que Pepe estaba con Francisco Moreno Galván y entonces veía claro que tenía que marcar una línea mía, una línea propia, porque eso estaba claro. Las letras se las hacía Francisco a Meneses y yo tuve que seguir mi camino por otro sitio. Pero Pepe se ha portao conmigo mu bien.

También me llevo mu bien con Miguel Vargas. Miguel es un tío sano, cariñoso y canta bien. Es un cantaor que anda fácilmente por bastantes palos. Pero Miguel y yo no hemos tenío un contacto mu grande porque él estuvo bastante tiempo en Madrid, en el Tablao ‘Zambra’, y yo estaba más por mi tierra.”

Pregunta: ¿Crees que el flamenco de hoy mira a sus raíces o se está deteriorando?

Respuesta: “Creo que los que hacemos los cantes de raíces viejas, los que nos basamos en los viejos maestros, siempre seguiremos adelante y nunca pasará nuestro cante. No somos de los que se comen el mundo en dos días y luego nadie se acuerda de ellos. Yo desde que salí –ahora llevo diez años- siempre he seguío la misma línea, y generalmente siempre hago las mismas actuaciones, elevándose estas un poquito conforme van pasando los años. Está claro que los que estamos apegaos a las raíces no pegamos el bombazo para luego caer. Si el cante está basao en las raíces no se perderá.”


Rafael Valera Espinosa

lunes, 6 de noviembre de 2017

Memoria flamenca INMACULADA AGUILAR BELMONTE. BAILAORA (y V).

“EN UNA OCASIÓN ‘CAMARÓN’ Y ‘TOMATITO’ LLEGARON TARDE Y EL PÚBLICO DECÍA: ‘SI NO QUIEREN VENIR QUE NO VENGA, VOSOTROS SEGUID BAILANDO’.”

Inmaculada Aguilar (foto de Pepe Pamos)
Muchas son las apreciaciones que la cordobesa Inmaculada Aguilar Belmonte, para el baile flamenco ‘Inmaculada Aguilar’, nos ha venido relacionando sobre su persona, su aprendizaje, su arte y sus dotes didácticas como profesora del Conservatorio Superior de Música ‘Rafael Orozco’ de Córdoba, en el que se imparten clases correspondientes a las Enseñanzas básicas de Danza (4 cursos) y los seis cursos de Enseñanzas Profesionales de Danza, en las especialidades Danza Clásica, Danza Española y Baile Flamenco, además de ser uno de los primeros en reconocer la enseñanza de la especialidad Guitarra Flamenca. Y también numerosos son sus criterios vertidos sobre la historia del baile flamenco, sus opiniones en relación con los movimientos artísticos-flamencos, las nuevas técnicas, y las grandes figuras que han marcado un hito en el desarrollo bailaor de nuestra música, todo enmarcado en la entrevista que le efectué en su Córdoba natal el 15 de junio de 1994. Después de señalarnos su pasión por el baile de Manuela Carrasco y Sara Lezama, el diálogo lo centré en conocer algunos aspectos personales de nuestra protagonista que no habían sido establecidos.

¿Te falta por montar algún baile?

- “Creo que sí. Lo que pasa es que el baile está marcado por un ritmo, un compás… Yo no he visto nunca bailar granaínas, ni marianas… Son cantes a los que difícilmente puedes marcarle un ritmo para meterlos en el baile. Lo que sucede es que, como tienes una amplia gama de bailes, generalmente lo que haces es profundizar en ellos e intentar aportar algo personal.”

¿Cómo ves el futuro?

- “No lo veo. Existe un enorme número de gente con ilusión, con ganas de aprender y con ganas de pisar un escenario flamenco, y lo digo por mi propia experiencia y por la de los alumnos que están en el Conservatorio, así como por la cantidad de academias que existen en Córdoba. No es una cuestión de falta de personal humano o de artistas, quizá sea que no se percibe salida por ninguna parte. Los alumnos, cuando terminan la carrera ¿qué hacen?, ¿dónde van?, ¿qué salida decorosa pueden encontrar? La mayoría de ellos se van a Madrid o Sevilla a tocar otras facetas del baile, pero no pueden comer del baile. Las perspectivas en cuanto a trabajo son nulas. Por tanto, las ilusiones, el empuje, la fuerza, la gana e incluso la calidad sí que están ahí; sin embargo, una salida hacia el futuro no la veo.”

¿Qué recuerdos mantienes con más cariño de tus actuaciones?

- “Uno de los momentos que guardo con más nostalgia fueron los veinte minutos que estuvieron aplaudiendo mi actuación las personas que me vieron en el Festival de Aviñón del pasado año. Esa ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida artística. Otro de los momentos que he vivido con cariño fue el hermanamiento que se hizo en Marruecos entre sus bailes y el flamenco. Al final del espectáculo yo propuse hacer un fin de fiesta entre todas las bailarinas marroquíes y yo. Salimos todas cogidas de la mano al escenario y nos fuimos alternando al son de la música de sus instrumentos. Fue un precioso y emocionante final que hizo vibrar al público de Marruecos.

Inmaculada Aguilar en la Peña Flamenca de Jaén
(foto: Pepe Pamos)
Y, desde luego, tampoco se puede olvidar lo que viví en el escenario de la VI Bienal de Arte Flamenco Ciudad de Sevilla. Entre otras cosas, por lo que para mí significa un escenario de esas características y porque siempre he tenido mucho respeto por Sevilla. Creo que había cierta expectación por verme, porque mi temporada de festivales había sido bastante sonada y esto había despertado el interés de significativas figuras del baile. Recuerdo que los nervios me comían en el camerino, porque me preguntaba ¿y si hoy meto la pata?, porque la artista es la artista… Al final, cuando terminé mi actuación y vi como el público de Sevilla todo en pie me aplaudía, sentí una enorme emoción, emoción que se acrecentó más cuando muchas de mis compañeras fueron al camerino a felicitarme. A partir de aquí, ese poquito complejo que yo tenía se me quitó radicalmente.

Tampoco se me olvidará la serie de galas que hicimos con ‘Camarón de la Isla’. Entre otras cosas porque íbamos siempre como a la aventura. Todos conocemos al público que seguía a José Monje ‘Camarón’, y claro, siendo yo una bailaora paya, pues te puedes imaginar cómo salía al escenario; porque el espectáculo lo comenzaba yo y lo cerraba ‘Camarón’. Sin embargo, en todas las actuaciones de la gira tuve un éxito tremendo, y no sé por qué, ya que la gente que había acudido al acontecimiento flamenco quería ver a ‘Camarón’ y no a Inmaculada Aguilar. Pienso que aquello nos predisponía de tal manera que nosotros salíamos a por todas, y esa actitud de entrega y de trabajo, luego era premiada con enormes aplausos. Recuerdo que en una de esas galas ‘Camarón’ no se había presentado todavía y ‘Tomatito’ tampoco. Imagínate la gente reclamando a ‘Camarón’… Total que nosotros salimos y lo dimos todo. Recuerdo que había voces que decían ‘¡Si no quiere venir ‘Camarón’ que no venga, pero seguid bailando!’

Inmaculada Aguilar consiguió, además del premio citado del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba ‘La Argentinita’, también el Premio de Fin de Carrera del Conservatorio Superior de Música, Declamación y Danza de Córdoba, en 1975; el Premio Cabales de Plata a la bailaora más completa, en 1989; y, ese mismo año, el Olé de Córdoba por su trayectoria artística; en 1999 recibió en Bodegas Campos ‘La Fiambrera de Plata’ del Ateneo de Córdoba; y otros muchos más. En los últimos años, Inmaculada Aguilar ha seguido su intensa actividad artística dando conferencias y recitales en Peñas Flamencas y Teatros, así como su participación en los Festivales más importantes de Andalucía y fuera de ella. También en 1998, viajó a Buenos Aires y Santiago de Chile, acompañando al Presidente de la Junta de Andalucía, D. Manuel Chávez González, donde impartió cursos y realizó actuaciones.   
Rafael Valera Espinosa

martes, 24 de octubre de 2017

Por soleá. ¿FLAMENCOS? ¡SI! Y UNIVERSALES.

A veces, y sin intencionalidad, sino por lógica, es menester clarificar las incongruencias. ¿Quién puede pensar que nuestra corporación capitalina no está a favor del arte flamenco –su arte por ser andaluza- si lleva 42 años patrocinando su Festival FLAMENCO? Es más, en épocas  boyantes con amplio presupuesto para mantener un espectáculo que se inició con la puesta en escena de grandes figuras como Tía Aníca “La Piriñaca”, Terremoto de Jerez, Diego Clavel, José Menese, Rafael Romero “El Gallina”, Manuela Carrasco, El Lebrijano, Rosario López,  Morao de Jerez, Paco Cepero, Carlos Cruz o ‘Perico el del lunar, hijo’.
  
Sin embargo, e intuyendo de antemano que no ha habido un fin que justifique el medio para alcanzar un resultado satisfactorio de su mensaje, más bien todo lo contrario, he de retomar la frase que en su día utilizó ‘Paco de Lucia’, cuando se organizó un acontecimiento promocional previo a la Exposición Universal de Sevilla de 1992, en el que figuraban Plácido Domingo, Julio Iglesias y ‘Paco de Lucía’, este último en letras más pequeñas, negándose el de Algeciras a participar en el evento con la reivindicativa frase de ‘Han ofendido mi cultura’ ¿Eran más consideradas la música clásica o la melódica que la flamenca, en un acontecimiento que reivindicaba lo andaluz -como el arte flamenco- en la organización y el trabajo de la Exposición Internacional de Sevilla? Parece ser que así fue.

Por tanto, no se puede ‘ofender nuestra cultura’ por lanzar un mensaje que nada tiene que ver con los ‘FLAMENCOS’, solo porque una entrada del diccionario de la RAE que está más incardinada en el vocablo ‘chulo’. Y tampoco, porque hay otra –la tercera- que especifica que ‘chulo’ es ‘lindo, bonito y gracioso’. Considero que es menester sopesar y contrastar siempre las consecuencias que pueden acarrear una campaña que, a veces, consigue lo contrario del fin que se persigue.

¿Alguien se hubiera atrevido a decirle a García Lorca que no se pusiera flamenco al componer ‘El Romancero Gitano’? ¿O a Manuel de Falla en su obra de ‘La Danza del Fuego’? ¿Y al resto de la Generación del 27? Y más ¿se imaginan en un escenario sin ser o ponerse flamencos a ‘Pepe Marchena’, Manolo Caracol, Carmen Amaya, Juanito Valderrama, ‘Antonio el bailarín’ Antonio Mairena, Rafael Romero, Matilde Coral, ‘Chano Lobato’, ‘Camarón de la Isla’, Fernanda de Utrera, Enrique Morente o ‘Paco de Lucía’? ¿Pero qué pensamos?

Pero hay más. ¿Intuyen la expresión de ‘Fosforito’, Manolo Sanlúcar, Manuela Carrasco, Carmen Linares, José Mercé, ‘El Pele’, Merche Esmeralda, Miguel Poveda, Vicente Soto ‘Sordera’, Mayte Martín, India Martínez, Arcángel, ‘Tomatito’, Sara Baras, Argentina o ‘Dorantes’ –los cuales han actuado en los prestigiosos ‘Scala de Milán’, Teatro de las Naciones de París, en el Avenida de Buenos Aires, en la Conmunale de Roma…-  al conocer el lema de la campaña jiennense?

Javier Márquez (alcalde de Jaén) presentando la campaña #stopflamencos
¡Claro! qué tampoco hubiera sido adecuado lo de ‘stop-taurinos’, ‘stop-rockeros’; ‘stop-cinéfilos’, ‘stop-pictóricos’, ‘stop-salseros’… porque todas son artes, como el flamenco. Vivir para ver.

Rafael Valera Espinosa

lunes, 16 de octubre de 2017

Por soleá. FESTIVAL “PEPE POLLUELAS” 2017.

El próximo día 20 de octubre, viernes, a las nueve y media de la noche se celebrará el XXVII Festival Flamenco “Pepe Polluelas”. Casi tres décadas ininterrumpidas de flamenco anual en esta tierra capitalina, gracias al patrocinio del Excmo. Ayuntamiento de Jaén ¿Por qué tan pocos años en relación con otros acontecimientos flamencos? podrán preguntarse los aficionados. Mas, todo tiene su explicación.

Presentación del cartel
De izquierda a derecha: Alfonso Ibáñez (secretario), Rosa M. Povedano (autora del cartel),
Isabel Azañón (concejala), Rafael Valera (presidente) y Vicky Romero (cantaora)
En el año 1975 –la de este año según su historia sería la 42 edición del festival-, la Peña Flamenca de Jaén incentivada por el auge de estos espectáculos flamencos, inició en el Auditorio de La Alameda las denominadas “Reuniones Flamencas de Jaén”, por aquello de no catalogarlas como festivales y significarse de otra forma para ser más reconocido. En las mismas actuaron los mejores de su tiempo: Tía Aníca “La Piriñaca”, Terremoto de Jerez, Diego Clavel, José Menese, Rafael Romero “El Gallina”, Manuela Carrasco, El Lebrijano, Morao de Jerez, Paco Cepero, Rosario López, Carlos Cruz, etc. Esta iniciativa solo tuvo dos ediciones por mor del fracaso económico, la afición jiennense no respondió con su asistencial apoyo. La entidad flamenca capitalina contó en aquel momento con el apoyo de la Caja Rural de Jaén, que sufragó las pérdidas.

Con la institucionalización de los ayuntamientos democráticos, y la reivindicación social que en aquel tiempo supusieron las letras flamencas y determinados cantaores, este tipo de acontecimientos se propagaron por toda la comunidad andaluza. Y Jaén no fue menos. El concejal José Montané retomó el envite y se comenzó con las “Noches flamencas de la Alameda”, las cuales se celebraban en las fiestas de la Virgen de la Capilla, en Junio, por aquello de intentar solventar lo de la asistencia.

Nos acercamos  al año 1990, y siendo alcalde Alfonso Sánchez Herrera, este propuso a la Peña que el festival se denominara “Pepe Polluelas”, con el afán de reivindicar al artista jiennense, y por la admiración y amistad que el máximo edil sentía por José Ruiz Pérez. Y así continuamos con la entonces nueva denominación del acontecimiento flamenco capitalino: Festival Flamenco ‘Pepe Polluelas’. No es menester señalar que por el evento han pasado las mejores figuras de cada época, pues los jiennenses siempre han demostrado su conocimiento de nuestra cultura.

Esta XXVII edición del “Polluelas” incide en la tarea de ofrecer el arte de artistas consagrados y de jóvenes con proyección de éxito. Vicente Soto ‘El Sordera’, es uno de los cantaores de más raigambre jerezana en la actualidad, dominador de un amplio repertorio y con matices ortodoxos y heterodoxos de raíz. María Fernández ‘María Terremoto’, representa la continuidad cantaora de su jerezano abuelo Fernando Fernández ‘Terremoto de Jerez’. Vicky Romero constatará su poderío tonal y su enciclopedismo, su formación en las escuelas catalanas con reminiscencias andaluzas y jiennenses. Y Darío Chica adecuará su progresión hacia una profesionalización más prestante en nuestro arte.

Y, sobre todo, rogaremos a los artistas que se ‘PONGAN FLAMENCOS’ cuando se posicionen en el escenario del Teatro Darymelia para disfrute de los aficionados.


Rafael Valera Espinosa