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viernes, 19 de enero de 2018

Crónica flamenca. SAN ANTÓN FLAMENCO CON ESPERANZA FERNÁNDEZ, JESÚS MÉNDEZ Y MIGUEL ÁNGEL CORTÉS.

Esperabnza Fernández con Miguel Ángel Cortés
(foto: Alfonso Ibáñez)
La Peña Flamenca de Jaén volvió a organizar su ‘San Antón Flamenco’, con un espectáculo digno de grandes celebraciones. En un recinto abarrotado de socios y aficionados, el pasado miércoles 17, la cantaora sevillana Esperanza Fernández –que en el año 2015 recibió su homenaje en la XXX Semana de Estudios Flamencos- presentó y realizó parte de la grabación de su CD ‘De lo Jondo y verdadero’, según Esperanza Fernández:

‘Una búsqueda y recopilación de ciertas interpretaciones de palos flamencos que actualmente están siendo relegados e incluso, en la mayoría de los casos, olvidados. Es una reivindicación de las figuras fundamentales del cante más ancestral, como el de Tomás Pavón, ‘La Perla de Cádiz’, ‘La Paquera de Jerez’ y don Antonio Chacón, entre otros. Una forma de honrar a las grandes figuras del flamenco en una convivencia simbólica desde la imaginación de poder actuar con dichas figuras’.

Dicho proyecto –según la cantaora- está enfocado a desarrollarse comercialmente, grabándose en formato de CD y DVD (película/documental), contando con la magia sonora de los directos y el ambiente del espectador, sin perder la esencia de los discos flamencos primigenios. El trabajo audiovisual está programado a proyectarse en las salas de cine y/o televisión. En dicho film la productora contará con entrevistas, citas históricas, reseñas, así como los detalles más característicos de las peñas y ciudades por las que pase el espectáculo.

Los protagonistas del mismo son Esperanza Fernández, el guitarrista Miguel Angel Cortés, y en la percusión, palmas y coros están Jorge Pérez ‘El Cubano’, Dani Bonilla y Miguel Junior. Además cuentan con máximas figuras para las colaboraciones como ‘José el de la Tomasa’, ‘Arcángel’, Estrella Morente, Marina Heredia, ‘José Mercé’, ‘Tomatito’, Jesús Méndez, Rocío Márquez, ‘El Pele’ y Miguel Poveda.

El acto lo comenzó Esperanza con Miguel A. Cortés rindiendo homenaje a nuestro comprovinciano Rafael Romero “el Gallina”, con una petenera inicial en la que imperaron las cadencias musicales del de Andújar, para acometer la considerada grande de ‘La Niña de los Peines’ con entrega tonal. En las soleares remarcó sus orígenes flamencos para derivar a la caña a través de la soleá por bulerías, estableciendo en este último estilo más recuerdos y sonoridades de Rafael Romero. En las cantiñas-alegrías se acercó a los ecos de los maestros Aurelio-Vargas-Pericón de Cádiz, para derivar a las bulerías al estilo del cante para el baile con evocaciones de ‘Chano Lobato’ y el aflamencamiento por el citado compás de una isla canaria. Sus cantes de ida vuelta los inicio con el triste eco de la milonga para seguidamente envolverlos en matices dulzones caribeños de la guajira con ritmo de bulerías. En la mariana resaltó la personalidad de ‘Bernardo el de los Lobitos’, enlazando con el compás binario del dos por ocho de los tangos por el localismo sevillano y posteriores recuerdos de Enrique Morente, a través de los tangos del ‘monte granaino’.

Su cantes por siguiriyas fueron singulares y expectantes para el aficionado por el recorrido efectuado; los comenzó por la cabal trianera de Silverio Franconetti, a modo de toná, para continuar por el recuerdo del jerezano Manuel Torre, evocando después la creatividad del porteño Tomás 'El Nitri’, y cerrar el estilo por la también cabal de ‘El Nitri’, derivando de la cadencia siguiriyera a los aires por bulerías para el baile y acometer el cante de liviana con salida de serrana, para continuar con la citada serrana y más ecos de Rafael Romero, aligerando el ritmo al final y rematar por el fandango-verdial de Frasquito ‘Yerbabuena’.

Se aposentó seguidamente Jesús Méndez en el escenario y comenzó su colaboración con soleares –a veces con el ritmo de soleá por bulerías-, enmarcadas principalmente en el localismo jerezano de ‘La Plazuela’ con resonancias de ‘La Paquera’ y referencias sonoras también de ‘Terremoto de Jerez’ y el barrio de Santiago, efectuadas con poderío tonal, conocimiento y enjundia flamenca. En las bulerías al alimón con Esperanza, Jesús desarrolló un cante con influencias de ‘La Paquera’, introduciendo en el compás del tres por cuatro un fandango ‘caracolero’ con ecos de ‘Terremoto de Jerez’, a lo que respondió Esperanza Fernández con más recuerdos de Francisca Méndez Garrido ‘La Paquera’, también ciertos ecos de Mairena por Triana y un final a coro con evocaciones de la conocida letra ‘Tápame, tápame…’ que en su tiempo popularizara ‘Pansequito’.

Fino, prestante, virtuoso, pleno de madurez artística y abundante en profesionalidad fue el toque del granaíno Miguel Angel Cortés, con un trabajo exhaustivo en el diapasón, frescura y variaciones singulares en los toques festeros, musicalidad en los de cadencia y estructura ‘jonda’, y plenitud melódica en los de compás libre.


Rafael Valera Espinosa

martes, 9 de enero de 2018

Actuación de Esperanza Fernández en la Peña.

Esperanza Fernández
(retrato en técnica mixta por Alfonso Ibáñez)
El día 17 del presente mes de enero 2018, festividad de San Antón, en nuestra sede social, se desarrolló un acto protagonizado por la cantaora sevillana Esperanza Fernández, acompañada por el guitarrista Miguel Ángel Cortés. Dicho acto consistió en la interpretación de varios estilos flamencos, los cuales podrían ser incluidos en un disco que Esperanza Fernández viene realizando por las peñas más prestigiosas de Andalucía.

Como viene siendo habitual en los artistas actuales, dicha grabación del CD contará con determinadas colaboraciones de otros intérpretes, y, para Jaén, Esperanza ha elegido al jerezano Jesús Méndez, el cual igualmente realizó varios cantes flamencos.



El acto comenzó a las 21,15 horas (nueve y cuarto de la noche) con gran afluencia de socios y aficionados.

Video: https://elpais.com/economia/2018/01/16/actualidad/1516102293_006023.html

viernes, 6 de octubre de 2017

Por soleá. ¡OIDO AL CANTE! (II)

Refería, hace unos días, la serie de agravios desacertados que se establecían con el flamenco. Siempre he considerado que los artistas son los más representativos y capacitados para establecer la defensa de nuestro arte, entre otros aspectos porque son los que verdaderamente lo viven, lo sufren, lo disfrutan y tienen capacidad para hacernos partícipes de sus sentimientos y su arte.

Considero que la opinión vertida por Miguel Poveda y recogida en mi columna pasada, era lo suficientemente clara y contundente sobre la defensa del flamenco. A lo largo de estos días, y por la serie de informaciones que diariamente recibo de nuestra universal cultura musical, he pensado que bastantes de los aficionados y lectores de este diario estarán más informados sobre las opiniones que algunas figuras actuales están vertiendo en los medios de comunicación con aspectos reivindicativos sobre el flamenco.

Rancapino Chico
Así, el hijo del gran cantaor flamenco Rancapino y considerado como el heredero directo del más puro estilo del cante flamenco, Alonso Núñez "Rancapino Chico" ha manifestado que: “Defender el flamenco puro no es fácil, porque no todo el mundo lo comprende". Y pregona claramente a la hora de hablar sobre la innovación en el flamenco: "Hay cantes y cantes, es decir, hay cantes que se pueden engrandecer como los tangos con unos violines o piano... pero todo depende de los temas. Alguno es mejor dejarlo como lo han mantenido los antiguos cantaores.”

Por su parte, Miguel Poveda insiste en lo mismo: "Me veo como si estuviera empezando cada día, sobre todo porque siempre aparece gente que canta muy bien y que toca muy bien la guitarra", ha indicado antes de destacar a cantaores como Rancapino Chico, Pedro el Granaíno, Jesús Méndez, Argentina o Rafael Utrera. “La tradición, por tanto, está asegurada con la generación actual. Que haya cantaores jóvenes que sigan en la lucha de lo tradicional me encanta. Tengo 'escapadas' a otros lugares porque soy artista al que le gusta nadar en la diversidad de otras músicas, pero no dejo de reconocer que mi música de base es el flamenco". Por ello, ha valorado a los jóvenes que "siguen en esta línea, porque hubo unos años de despiste".

Igualmente ‘Pedro el Granaíno” ha referido en Ceuta que: “Se le da más reconocimiento en el extranjero  al flamenco y pido una mayor atención en España. Es una música que no está valorada.” Y continuó: “Hay maestros que se adelantaron treinta años a nosotros, pero sigo pensando que hay que creer en lo antiguo y lo moderno, en el flamenco cabe todo si a cada cosa se le llama por su nombre".

Y termino con ‘Fosforito’: Hay mucha gente joven extraordinaria. Otra cosa es que el flamenco ha alcanzado una cuota de categoría que a todo le llaman flamenco, le ponen el marchamo de flamenco para dignificar lo que hacen aunque no tenga nada que ver. Hay flamenco buenísimo y gente que hace cositas aflamencadas a las que llaman flamenco.”

Rafael Valera Espinosa

viernes, 29 de septiembre de 2017

Crónica flamenca. JONDOS MOMENTOS EN LA ‘XXXI MIGA FLAMENCA’ DE BEDMAR.

Sobre las nueve y media de la noche del sábado pasado, 23 de septiembre, y en la Caseta Municipal de Bedmar repleta por más de seiscientas personas, comenzó la Trigésimo Primera Edición del Festival ‘Miga Flamenca’, con un cartel de prestigiosas figuras actuales de nuestro arte como el gaditano Antonio Reyes, Pedro Heredia Reyes ‘El Granaíno’, el de la Plazuela jerezana Jesús Méndez, y la malagueña Virginia Gámez, los cuales estuvieron acompañados por las guitarras de Diego Amaya, Antonio Luque ‘Patrocinio hijo’ y Manuel Valencia. La coreografía bailaora corrió a cargo de la ubetense Amparo Navarro y su grupo Flamenco.

La noche flamenca la abrió Virginia Gámez con melódico melisma por granaína-malagueña. En los tientos-tangos recordó al gaditano Manolo Vargas con inclinaciones a Morente para derivar a los tangos acordándose de Pastora Pavón, y copla de Las Grecas por el estilo y recuerdos de su maestro Naranjito de Triana. En las soleares se centró por las del Zurraque con matices de ‘El Arenero’ y Olivé de Triana. Continuó por cantiñas gaditanas para derivar a las de Córdoba con buena cadencia y volver a la Tacita de Plata con adecuado compás. Finalizó con fandangos de Enrique ‘El Almendro’ y matices de su alumno y sobrino Manolo Caracol, continuando por José Cepero y rematar por ‘El Niño Gloria’.

Uno de los artistas más esperados fue el chiclanero Antonio Reyes por su proyección como figura actual del escalafón flamenco. Su recital lo inició por cantiñas-alegrías con evocaciones tonales de ‘Chiquitete’ para centrarse en las cadenciosas de Córdoba, volver a su tierra por la de ‘La Contrabandista’ de Ramón Medrano, realizadas con fuerza y personalidad. Caracol fue el protagonista de su repertorio solearero por los personalismos de ‘Curro Frijones’, Enrique ‘El Mellizo’ y Tomás Pavón. Abordó seguidamente una zambra caracolera que le sirvió para enlazar los tangos  con resonancias copleras y matices ‘acamaronaos’, finalizándolos con un fandango de ‘El Gloria’ por el compás del estilo. Fueron sus siguiriyas donde constató su arte de primera figura actual, realizadas con pellizco y ‘jondura’ por Tomás ‘El Nitri’, sentimiento y precisión en la evocadora de Joaquín ‘Lacherna’ por Manuel Torre, y prestante y sentido remate por la cabal de ‘El Fillo’. En línea reposada y recuerdos de ‘Camarón’ se lució por bulerías con dominio del compás. Finalizó por fandangos de Manolo Caracol.

Amparo Navarro evidenció medida del escenario y prestante juego de brazos en su baile por soleá y muy concretamente en las partes lentas, para apoyarse en el taconeo durante la derivación a las bulerías con buena composición de figura. Estuvo arropada por la profesionalidad en estos menesteres de las voces del linarense Agustín Navarro y la del cordobés Miguel del Pino, así como con la guitarra de su paisano ‘El Pérez’, el cual supo darle los arropos necesarios.

Jesús Méndez nos trasladó nuevamente a las tierras de Cádiz, concretamente a Jerez, su tierra, con unos iniciales tientos que nos recordaron las personalidad de ‘Fernando Terremoto’, así como la creatividad de ‘La Niña de los Peines’. En las soleares se apoyó en Manuel Torre por el localismo de Alcalá de Guadaira, también en Juan Talega, para continuar con una entremezcla entre el iliturgitano José Yllanda y la jerezana María ‘La Andonda’, para rematar por ‘Paquirri el Guanté’. Por cantiñas se acercó a la escuela gaditana de Aurelio Sellé con precisión y conocimiento, continuando por alegrías con matices de Pericón de Cádiz. Prestante y con potencial tonalidad fue su oferta de las bulerías con reminiscencias de los ‘Sordera’, influencias de ‘La Paquera de Jerez’ y Manolo Caracol, para finalizar por la creatividad de ‘El Gloria’ y su hermana ‘La Pompi’. Remató por fandangos con evocaciones de ‘Caracol’ por ‘Terremoto de Jerez’ y por Francisca Méndez ‘La Paquera’.

Cerró la ‘31 Miga Flamenca’ de Bedmar Pedro Heredia Reyes ‘El Granaíno’, iniciando su puesta en escena con soleares de Enrique ‘El Mellizo’ y aires personales, recordando posteriormente la estructura de las de Alcalá por Juan Talega, las apolás de Antonio Fernández ‘Fosforito’ y ciertos recuerdos de Morente. Quiso rendir homenaje a su paisano Enrique y lo estableció con una creación del granaíno a través del cante por tientos. Seguidamente, utilizó una nana flamenca para derivar a los cantes mineros, desarrollando con conocimiento los personalismos de Fernando el de Triana, del ‘Cojo de Málaga’ por los ecos de ‘Porrina de Badajoz’ y de Pastora Pavón a través de la conocida como ‘La Gabriela’. Bien estructuradas y melódicamente tratadas fueron sus granaína y media granaína, las cuales remató con fandango abandolao que recordó el eco de ‘El Carbonerillo’. Amplias y bien acompasadas fueron sus bulerías con recuerdos y homenaje a ‘Camarón’ y sus trabajos con Raimundo y Rafael Amador, redondeando con prestancia su apuesta con un final siguiriyero por el compás del estilo evocativo de la escuela de ‘Cagancho’, a través de Tomás Pavón. Finalizó con fandangos.

Rafael Valera Espinosa

viernes, 9 de septiembre de 2016

Crónica del 45 Festival Flamenco de Jódar.

El espectáculo lo abrió el linarense José Heredia Heredia 'Joselete', con una malagueña-granaína efectuada con gusto, melodía y preciosistas tonos melismáticos.

Fotografía de Alberto J. Ibáñez
Desde antes de 1972 el laborioso y flamenco pueblo de Jódar ha venido estableciendo su amor por nuestro arte flamenco. Añejos artistas galdurienses como Ramón Molina 'El Fleta', Antonio Rubio 'El Calaco', 'El Tati', y posteriormente Santiago Gámez ',  El Zapatero', Cristóbal Beltrán, Lino el de la Pulia, o Francisco Marín 'Dinerito', etc., propiciaron que sus admiradores institucionalizaran un festival flamenco que viene celebrándose desde 1972, en el que se han escuchado a figuras como José Menese, Camarón de la Isla, Diego Clavel, Chano Lobato, Carmen Linares, Calixto Sánchez, Fosforito, Miguel Poveda, 'El Pele', José 'el de la Tomasa', Antonio Reyes, 'Chocolate', El Cabrero, Juana 'la del Revuelo', Guillermo Cano, Capullo de Jerez, Manuela Cordero o José Mercé.

El pasado martes, 30 de agosto, se redondeó la ensolerada iniciativa con su edición número 45, en la que, tras su fallecimiento, se rindió homenaje al cantaor José Menese Escot, uno de los flamencos siempre reclamado en los escenarios de la localidad por el sentido reivindicativo de sus interpretaciones. En dicho reconocimiento participaron su hijo Diego Menese; el alcalde, José Luis Hidalgo, la concejala de Cultura, Juani Vílchez; y el vicepresidente de la Peña Flamenca de Jódar, Francisco Beltrán, los cuales exaltaron la figura del cantaor morisco, siéndole entregado posteriormente un pergamino alusivo del acto su hijo Diego, y un ramo de flores a su hija política, Pilar Gil.

El espectáculo lo abrió el linarense José Heredia Heredia 'Joselete', con una malagueña-granaína evocadora de la personalidad de Manuel Torre, efectuada con gusto, melodía y preciosistas tonos melismáticos. Abordó seguidamente con cadencioso ritmo y adecuado compás las soleares de Joaquín 'el de la Paula', Ana 'La Andonda' y Mercedes 'La Serneta'. Estableció posteriormente el recuerdo de nuestro comprovinciano Rafael Romero por rondeñas, finalizando su recorrido por la clásica de 'El Negro'. Sus fandangos enaltecieron al público galduriense, lo que propició su remate por bulerías, acomodándose a los aires de Jerez, con ciertas resonancias de 'Los Agujetas' y de Manolo Caracol. Prestante y comedido fue el acompañamiento del cordobés Antonio Luque 'Patrocinio hijo', con virtuosas variaciones y profesional trabajo en el traste.

La joven Eva de Dios se presentó en Jódar con unas iniciales soleares por bulerías en las que evidenció conocimiento y amor por ciertos ecos de Canalejas y adecuada ubicación en el localismo jerezano. Su envite melódico lo desarrollo por las malagueñas de Gayarrito, de Concha 'La Peñaranda', y un estentóreo fandango-verdial del granaíno Frasquito Yerbabuena. Demostró seguidamente enjundia y entrega flamenca por siguiriyas de Diego 'El Marrurro', Tomás 'El Nitri' y Joaquín 'Lacherna'. En las bulerías también se acercó a los ecos jerezanos y ciertas evocaciones de Camarón. Finalizó con fuerza con fandangos, resaltando con valentía la personalidad de Antonio Pérez Guerrero 'El Sevillano'. Paco Arriaga le ofertó un sincronizado acompañamiento con sonido netamente flamenco, pleno de singularidades personales y marcado compás.

Por su parte, Jesús Méndez, jerezano de pro de La Plazuela y emparentado con 'La Paquera', constató la enjundiosa esencia de los cantes de su tierra con una entrada por cantes de fragua, en los que el martinete y la toná -ofertados con seriedad y poderío- presagiaron su creciente prestigio de figura flamenca, pues, se acomodó al momento en el compás del tres por cuatro de la soleá por bulerías para resaltar con conocimiento evocaciones de añejas figuras como 'La Serneta' Curro 'Frijones' y el creativo 'Sordo La Luz'. Fue 'in crescendo' su arte con siguiriyas de 'Bochoque' por los aires que Ramón Medrano recogió de Curro Frijones, evocando seguidamente a Tío José de Paula, también a Diego 'El Marrurro', y una de remate ente Curro Dulce y El Loco Mateo. En los fandangos se acercó a los aires de 'El Chato Méndez' con resonancias de 'Gordito de Triana' a través de Antonio Núñez 'Chocolate', para derivar hacia Terremoto de Jerez y rematar con alto tono por Manuel Torre. Finalizó con bulerías de 'La Paquera' con ecos de Caracol y estructura musical de Pepe Pinto, para derivar a los tratamientos que actualmente se establecen en su tierra. Elaborado el acompañamiento que le efectuó el joven Manuel Valencia, con un toque pleno de cadencias y compases flamencos, demostrativo a la vez prestante profesionalidad a pesar de su juventud.

Poderío en el taconeo.

La bailaora local, Antonia Mula, presentó una coreografía netamente flamenca por soleá por bulerías, plena de poderío en el taconeo, estilistas y arabescas composiciones de figura, y fases evocativas de los difíciles y artísticos desplantes de Antonio Montoya 'Farruco', desarrollando su puesta en escena con fuerza y entrega.

El malagueño-granaíno Alfredo Tejada dejó en la noche flamenca galduriense su poderío tonal y algunos apresuramientos en el compás de sus estilos que nos recordaban sus anteriores formas de cantar para el baile en sus primeras cantiñas-alegrías-mirabrás. Con similar tesitura cantó por soleares de Joaquín el de la Paula, evocaciones de Fernanda de Utrera, de 'La Roesna' y del jerezano Juaniquín de Lebrija. Posteriormente desarrolló malagueña de 'El Mellizo' con alargamientos melismáticos, enlazándola con el fandango lucentino de Dolores 'La de la Huerta', posteriores cantes de Juan Breva y fandango-verdial de Frasquito Yerbabuena. En sus fandangos estableció un prestante recuerdo de 'El Pichichi de Triana'. Finalizó con acompasadas bulerías en las que introdujo fandango de Manuel Torre y Manuel Vallejo. Antonio Luque 'Patrocinio hijo' volvió a constatar su dominio del instrumento guitarrístico, así como su prestante, virtuosa y autodidáctica escuela.


Cerró el acontecimiento flamenco el cantaor de Puente Genil, Julián Estrada, con unos iniciales cantes de fragua por tonás con conocimiento y entrega flamenca. En sus malagueñas evocó la personalidad de 'La Trini' con adecuada melodiosidad, para enlazar con rondeña de 'Anilla la de Ronda', jabegote y verdial malagueño. Las cantiñas las enfocó hacia la estructura del mirabrás con buen compás y alta tonalidad, para ofertar seguidamente tangos en los que estableció buen compás y diversidad estilística. Sus continuadores fandangos resaltaron la figura de uno de los mas prestantes autores y poco recordado en la actualidad como es Juan 'El Camas', recordando después a 'El Carbonerillo' y a Manuel Torre con adecuado conocimiento y plenas facultades. Finalizó con bulerías y el 'Romance de la Reina Mercedes' por el compás, para introducir igualmente en el estilo más fandangos de Vallejo, José Cepero y nuevamente Vallejo. Su sobrino Jesús Zárrías Estrada le estableció un acompañamiento basado en las tonalidades que el cantaor le reclamó, con precisión, determinado virtuosismo y amplia variedad de flamencas falsetas.

http://www.ideal.es/granada/culturas/201609/02/jodar-afianza-esencia-flamenca-20160901232915.html

lunes, 3 de agosto de 2015

El Festival de Pegalajar dedica su 47ª edición al guitarrista Moraíto Chico.

  • La cita flamenca será el 8 de agosto, y contará con los cantaores Antonio Reyes, Jesús Méndez, Pedro 'El Granaíno' y Elu de Jerez.


El próximo 8 de agosto cumple 47 ediciones el Festival de Arte Flamenco de Pegalajar (Jaén). El festival flamenco decano de la provincia brillará un año más con un cartel plagado de grandes figuras del cante, el toque y el baile. En esta ocasión, se rendirá homenaje al guitarrista jerezano Moraíto Chico. La Diputación de Jaén es una de las entidades que colabora en este certamen, que fue presentado por el diputado de Cultura y Deportes, Juan Ángel Pérez; la concejala de Festejos del Ayuntamiento de Pegalajar, Carmen López; y el presidente de la Federación de Peñas Flamencas de Jaén, Francisco Viedma.

En primer lugar, se puso de manifiesto la calidad de los artistas que conforman este año el cartel del festival, los cantaores Antonio Reyes, Jesús Méndez, Pedro 'El Granaíno' y Elu de Jerez. Sus voces estarán acompañadas a la guitarra por Manuel Valencia, Juan Requena y Domingo Rubichi; mientras que al baile lo hará la jienense Rocío Martínez y su grupo. Para el diputado de Cultura y Deportes, «este festival mejora cada año, con la dificultad que ello supone teniendo en cuenta que por Pegalajar han pasado en sus 46 años los mejores cantaores, guitarristas y bailaores del momento», apuntó. Juan Ángel Pérez resaltó el compromiso de la Administración provincial por apoyar este festival y cuantas actividades que tengan al arte flamenco como protagonista. «El flamenco forma parte del patrimonio mundial y este arte tan nuestro, que nos representa, goza de gran peso en la provincia de la mano de las distintas Peñas».

Por su parte, el presidente de la Federación Provincial de Peñas Flamencas, Francisco Viedma, incidió en la importancia de la cita pegalajeña y el peso específico de la provincia jienense en el arte flamenco y la organización de certámenes. «El de Pegalajar es el decano, pero en Jaén ha habido grandes concursos y eventos flamencos desde principios del siglo pasado», indicó Viedma, que ha destacó la orientación jerezana del Festival de Pegalajar, «y prueba de ello es el cartel de este año, que homenajea al guitarrista Moraíto Chico». Viedma destacó que si bien no todos los artistas del cartel son de Jerez, el estilo de esta cuna está muy presente en ellos. De Reyes señaló que se ha consolidado entre los grandes, al igual que Jesús Méndez, o Pedro 'El Granaíno', uno de los jóvenes valores del cante. Del mismo modo, resaltó la solvencia de los guitarristas que estarán en la cita, al igual que calificó de «un buen gesto» el contar con la presencia de artistas de la provincia jienense, en el apartado de baile, con Rocío Martínez y su Grupo.

La concejala de Festejos de Pegalajar, Carmen López, recordó que Moraíto Chico participó en el Festival de Pegalajar en cuatro ocasiones (1990, 1991, 1999 y 2010). «Representaba la más genuina escuela del toque jerezano, respetuoso con la tradición pero nunca estuvo prisionero de ella, símbolo del mejor toque gitano de este tiempo. Fue un habitual acompañante de José Mercé, Caracol o Camarón, y por ello hemos querido dedicar esta edición a este magistral guitarrista», concluyó la concejala.