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miércoles, 18 de abril de 2018

Memoria flamenca. CARMEN PACHECO RODRÍGUEZ ‘CARMEN LINARES’ (I).

 “LAS CORRIENTES CAMBIAN, PERO LUEGO VUELVEN OTRA VEZ A SU SITIO.”

Carmen Linares
(foto de Pepe Pamos)
Han sido bastantes ocasiones las que hemos tenido la suerte de escuchar a ‘Carmen Linares’ en la Peña Flamenca de Jaén, y muy concretamente en la antigua sede de la misma, hoy ‘Salón Mudéjar’ del Palacio Municipal de Cultura (antiguo Casino Primitivo). En 1980, fue acompañada por la guitarra de Pepe Carmona ‘Habichuela’ –según mi memoria flamenca- y cantó por malagueñas y bandola; tientos-tangos; granaínas; soleares de ‘El Mellizo’, Antonio ‘Frijones’ y ‘Paquirri El Guante’; cantiñas-alegrías; petenera de ‘La Niña de los Peines’; siguiriyas de ‘El Viejo de la Isla’, Tío José de Paula y Enrique ‘El Mellizo’; taranta-minera de Pedro ‘El Morato’ y ‘La Gabriela’ de Pastora Pavón. Una verdadera lección flamenca de enciclopédico arte.

Tres años más tarde, el 18 de junio de 1983, volvió a la capital jiennense y al mismo escenario con la guitarra de Juan Carmona ‘Habichuela’. Este fue el momento elegido para que me contara sus inicios, impresiones y criterios sobre nuestro arte flamenco.

Pregunta: ¿Cómo fueron tus comienzos en el flamenco?

Respuesta: -“El flamenco lo he vivido desde pequeña, siempre me ha gustado. Además, mi padre tocaba la guitarra como aficionado, nunca se hizo profesional, y por ello en mi casa se escuchaba mucho flamenco y claro, yo siempre estaba muy atenta. También he escuchao a bastante gente importante cantar y he procurao aprender de todos. Luego mi padre me animaba a que cantara acompañándome él a la guitarra.”

P: ¿Tus inicios fueron en Linares?

R: -“¡No! Mis inicios fueron en Madrid. De Linares solo tengo los recuerdos de niña, pero en Madrid fue donde conocí a muchos cantaores. Entonces me entró el gusanillo y desde entonces estoy cantando.”

P: ¿De todos esos cantaores que conociste, quién te impresionó más?

R: -“Sin duda ‘Pepe el de la Matrona’. Porque tenía una enorme personalidad. Era un hombre que a mí me cautivaba. Escucharlo hablar era una delicia, y llegué a tener bastante amistad con él. Siempre me aconsejaba y aprendí bastante de sus consejos.”

P: Sin embargo, vemos que tú no haces los cantes de ‘Pepe el de la Matrona’.

R: -“Bueno, siempre he procurao aprender de todos, porque en Madrid estaban la crema y nata de los cantaores. Tuve relación con ‘Pericón de Cádiz’, con Rafael Romero, con Enrique Morente, Juan Varea, etc., y de todos he procurado asimilar algo. En aquella época había un gran ambiente flamenco en Madrid.”

P: Y actualmente ¿qué ambiente existe en el Madrid flamenco?

R: -“En Madrid siempre hay buen ambiente flamenco, porque gran número de artistas viven allí, puesto que es donde más fácil puedes proyectarte. Lo que pasa es que la crisis económica afecta a todo, y como no, a la vida nocturna. Por eso ahora los tablaos contratan menos artistas. El ambiente ahora es más de Peñas.”

P: El público madrileño ¿qué tal es?

R: -“El público de Madrid es maravilloso. Además, los que están relacionados con el flamenco son bastantes entendidos y acuden de forma masiva. ¡Claro…! Madrid es muy grande y hay público para todo. Si organizan un festival flamenco en un recinto, por grande que sea este, se llena. Además, es un público exigente, que sabe distinguir cuando se le da calidad o no.”

P: Supongo que como otros muchos artistas, tú habrás escuchado en discos de pizarra a los grandes maestros de principios de siglo ¿Cuál de ellos te ha llegado más?

José Pamos, Carmen Linares, Inés Avila,
Rafael Valera, Remedios Morente y Sara Galeas
R: -“Han sido varios los que me han llegado. Chacón, por ejemplo; para mí era un artista de una categoría extraordinaria, un cantaor muy completo. Al principio, me costó trabajo conectar con su cante, por esa voz que tenía en las grabaciones, que es una voz que no entra. Luego, cuanto más he escuchado sus grabaciones, más me ha gustado.

También, otro artista que me ha impresionado muchísimo ha sido Tomás Pavón; este ha sido uno de los más grandes cantaores que ha habido. También me ha gustado siempre Pastora, que era otra genio. Yo siempre procuro hacer los cantes de estos grandes artistas.”

P: ¿Cuándo crees que se cantaba mejor, antes o ahora?

R: -“Yo pienso que en la vida todo cambia, la gente cambia, cambian los gustos… Desde luego ahora se canta de otra manera, no sé si es mejor o peor, simplemente de otra manera. Antes había grandes artistas y ahora también los hay. Lo que pasa es que las corrientes cambian pero luego vuelven otra vez a su sitio. Yo, particularmente, opino que hay que hacer cosas nuevas, si no, nos estancamos y estamos siempre en el mismo sitio. Siempre se han hecho cosas nuevas, las que han tenido calidad han perdurado, y las que no, se han olvidado. Esto pasará siempre.”

P: ¿Tú estás de acuerdo con esos espectáculos que podríamos llamar pseudo-flamencos?

R: -“Yo he visto espectáculos de estos y unos me han gustado y otros no. Por ejemplo, he visto ‘Macama Jonda’ y me ha parecido una cosa interesante, ¿por qué no se va a fundir la música árabe con el flamenco y tratar de ver lo que tienen en común? que para mí tienen muchas cosas. De ese espectáculo me impresionó el encuentro de Enrique Morente y el ‘Chekara’, esas jaberas me gustaron muchísimo. Porque hay que ver como canta el árabe. Por lo tanto, todas las evoluciones que se hagan bien y con honestidad… ¡Bienvenidas sean! Luego el tiempo se encargará de decir lo que es bueno y lo que es malo.”

P: ¿Has estado implicada en algún intento de estos?

R: -“¡No! No es que haya estado enteramente implicada. Lo que ocurre es que yo he estado trabajando con Enrique Morente en el Café de Chinitas más de un año. Eramos un grupo y el flamenco que hacíamos es el que normalmente se canta en los tablaos. Hicimos un homenaje a Manuel Machado y las letras que cantábamos eran de él, pero los cantes que decíamos eran soleá, siguiriya, etc. Por tanto, podemos decir que era un espectáculo enteramente flamenco. Esta fue una experiencia. La otra fue una obra de teatro de la que Enrique Morente hizo la música, que fue la ‘Recogía del Beaterio de Santa María Egipciaca’, en la cual Enrique era el que nos dirigía. Solamente estas han sido mis experiencias en este tipo de espectáculos. Y conste que no me importaría, en absoluto, volver a hacer algo de esto con Enrique Morente.”


Rafael Valera Espinosa

lunes, 13 de marzo de 2017

Memoria flamenca. JOSÉ ANTONIO DÍAZ FERNÁNDEZ “CHAQUETÓN” (II).

“MIO TIO ‘EL CHAQUETA’ HA SIO UN MOSTRUO. LO DIJO “CAMARON”.

Generalmente, los aspectos más señalados de estas ‘Memorias Flamencas’ considero que son los que nos informan de los inicios y formación artística de nuestros protagonistas, entre otras cosas porque nos orientan en la cronología flamenca, en descubrirnos quienes han sido los maestros de otras figuras, y, además, nos establecen la evolución personal de los artistas y la del flamenco, en general. En el último párrafo de la entrega anterior, ‘Chaquetón’, como muchos otros, se coronó de ciertos laureles que –aunque posiblemente fueron merecidos- se marchitaron antes de la entronización. Mas, como he referido, lo interesante está en los inicios y con ellos avanzamos en esta segunda parte de la entrevista de 1991.

Rafael Valera: De los tiempos de la taberna de tu padre ¿Qué te ha quedado?

Respuesta: “Muchas cosas. Recuerdo la bronca que le echó ‘La Niña de los Peines’ a su marido, ‘Pepe Pinto’.  Estaba malo y el médico le había prohibido que bebiera. El caso es que mi padre y él se enzarzaron en una buena conversación y copa va y copa viene. A las cuatro de la tarde se presentó Pastora y le lio la bronca. Le echó la culpa a mi padre que no sabía que ‘El Pinto’ estaba malo, y recuerdo la frase que le dijo: ‘Por culpa del besugo del Flecha estás así’. Lo de besugo se lo decía porque mi padre tenía los ojos azules.

Me acuerdo también de ver a mi padre detrás del mostrador cantando la malagueña grande del Mellizo y, Melchor de Marchena, sin tocar la guitarra, llorando como un chiquillo de lo emocionao que estaba. O de la Nochebuena en que mi padre cerró el bar con el Niño Ricardo y otros dentro, mi madre poniendo la cena y ellos, de lo bien que lo estaban pasando, ni acordarse de la cena ni ná.”

P: ¿Tu madre cantaba?

R: “Mi madre bailaba muy bien. ¡Hombre… como buena gitana también cantaba! Pero lo suyo era bailar. Según dicen  los de la familia de ‘Los Lucía’, Ramón y su padre, porque Paco era muy chico, bailaba con aire especial.”

P: ¿Por qué el apelativo de Chaquetón?

Chaquetón con Pepe "Habichuela"
R: “A mí me decían ‘Chalequito’ y entonces me llamó Augusto Butler para grabar unos tangos en un disco que se llamó ‘Carnaval de Cádiz’… ¡Como me gustaría tener ese disco! Porque llamaron a mi padre para hacerlo y no quiso. Entonces los hice yo, en la casa Philips, cuando esta casa estaba en el Paseo de las Delicias, en Madrid ¡La cantidad de años que han pasao ya…! Por aquél entonces estaba mi tío ‘El Chaqueta’ en Madrid y vino a la grabación. Yo me parecía mucho en la voz a mi tío ‘El Chaleco’, y mi tío Antonio dijo que si me ponían ‘Chalequito’ podía haber cierta confusión. Entonces dijo mi tío Antonio que me iban a poner ‘Chaquetón’. A mí no me gustaba y por tanto no quería, pero bastó que no quisiera para que me quedara en ‘Chaquetón’ pa los restos. Luego grabé un disco con Manolo Sanlúcar, cuyo productor era el padre de ‘Paco de Lucía’, y está hecho con Manolo Sanlúcar como digo, y también me toca, cosa curiosa, ‘Pepe de Lucía’ el cantaor. Antonio Sánchez Pecino –el padre de ‘Los Lucías’- me quiso quitar el nombre y ponerme el segundo de mi madre; ella se llamaba María Fernández de los Santos, porque decía que era muy bonito. Pero después se dio cuenta y me dijo que ‘Chaquetón’ no me lo quitaba nadie.”

P: ¿Cómo surge tu enamoramiento por los ecos de Aurelio Sellé?

R: “Primero fue por mi padre. A mí me gusta too el mundo… Yo he sio y soy un enamorado de Tomás Pavón, que ha sio un monstruo y creo que no se le está dando el sitio que se le tiene que dar. Se está hablando mucho de Pepe el de la Matrona, del otro y el otro… ¡Es que hay que hablar de Tomás Pavón! Al primero que escuché fue a mi padre y me gustaba como cantaba. Yo decía que parecía un león porque cantaba con mucha garra. Con ocho o nueve años tuve la suerte de escuchar en Cádiz a mi padre en una reunión con Aurelio también cantando. Entonces me dice mi padre: ‘Hazle a Aurelio la granaína y la malagueña esas que haces tú.’ Tras cantárselas, Aurelio me cogió  y me sentó en sus rodillas y él cantó también en la radio, porque estábamos en la radio. Aquello se me quedó grabao. Aurelio ha sio un cantaor que ha tenío mucho arte. La gente está equivoca con Aurelio… ¿Quién tiene la culpa…? ¡Las grabaciones! Este hombre vino a grabar a Madrid con mucha edad, aunque antes vino más joven. Yo tengo esas grabaciones y a mí me gustan mucho, pero no dan la medida de lo que era Aurelio. Montoya se come too el disco; Montoya iba arrebatao, de una manera… Había un señor en Cádiz que se llamaba Capinetti, y aunque no era un virtuoso, tocaba los cantes de Cádiz maravillosamente; con él tenía que haber grabao Aurelio.

Luego viene a Madrid más viejo Aurelio, demasiao mayor. Aurelio tenía que haber grabao ese disco… Porque ese gorgojeo que hace no lo había hecho él en su vida. Entonces… cuando hablas de Aurelio, mucha gente se echa a reír, pero claro… ¿ustedes qué sabéis como ha cantao este hombre? Por todo esto, yo creo que hay una escalera con la que se puede aclarar el cante de Cádiz… Primero ‘El Mellizo’, Aurelio después… Yo antes no hablaba de mi familia. Yo nunca mentaba a mi padre y tampoco a mi tío ‘Antonio El Chaqueta’. Cuando se citaba a mi tío siempre le ponían peros, y ahora ‘El Chaqueta’ es un monstruo porque lo ha dicho ‘Camarón’. Y aunque antes no quería hablar… ¡Ahora lo voy a hacer! ¿Después de Aurelio…? ¡Mi padre! Es más, por malagueñas me gusta más mi padre que Aurelio… Por alegrías me gusta más Aurelio. Por siguiriyas cantaba más mi padre que Aurelio de aquí a Pamplona… para mi gusto como aficionao. ¿Motivo? Porque mi padre tenía más facultades. Aurelio no tenía bajos, mi padre sí. Entonces lloraba ahí abajo y Aurelio metía la nariz. Yo le decía eso a mi padre y me pegaba dos guantazos… ¡Tú qué sabes quién es Aurelio! Me decía. Y sin embargo mi ídolo ha sio mi tío ‘El Chaqueta’. Puede influir la cosa de la familia, pero lo que hace mucho tiempo que yo decía de mi tío, la gente lo está diciendo ahora.”
Rafael Valera Espinosa


lunes, 19 de diciembre de 2016

Memoria flamenca. JOSE MENESE SCOTT (y III)

“EL QUE QUIERA QUE HAGA UNA MÚSICA NUEVA POR SOLEÁ.”

José Menese Scott ha sido uno de los cantaores más significados por su militancia política, sus dosis de intelectualidad, sus acercamientos a la orquesta sinfónica para ser acompañado, y su pasión por resaltar el mensaje de las letras que le componía Francisco Moreno Galván.

José Menese con Habichuela
(Fotografía de Pepe Pamos)
En esta última parte de la entrevista de abril de 1993, cambié de tercio en el matiz de las preguntas y, como había sido uno de los primeros cantaores en acercarse a la Universidad en tiempos difíciles para la libertad, que siempre pregonaba, le solicité su opinión sobre si esta impulsó al flamenco en aquellos momentos:

José Menese: “Parece ser que no. Siempre que se habla de la Universidad solo se menciona a Raimon, y pienso que contribuí más a eso que Raimon como desde la noche al día. Siendo más concreto, he de decir que en Madrid sí, porque se jugaban unos papeles importantes a la hora de hacer frente a situaciones bastantes complicas, y la Universidad plantó cara en muchos momentos a cosas bastantes difíciles. Por ejemplo, me llamó José Perich para lo de mi actuación reciente en Madrid pidiéndome una letra de siguiriyas que me hizo Francisco Moreno Galván, que dice ‘Al lao de la nieve / el jazmín negrea. / Con sus ojos, / hace blanca la noche la mía compañera’, y no la encontraba; entonces le dije que pusiera esta que tuvo que ver mucho con mi vinculación, digamos, con la Universidad en esos años y que dice: ‘Señor que vas a caballo / y no das los buenos días. / Si el caballo cojeara, / otro gallo cantaría.’ Ahora me pregunto dónde estás esas gentes que se rompían las camisas y que de la noche a la mañana desaparecen. Eso a mí, sinceramente, me fastidia. Por ponerte un ejemplo, yo sigo siendo de Curro Romero y del Sevilla, aunque parezca un poco simplona la cosa.”

Rafael Valera: ¿Condiciona la militancia al cantaor?

R: “¡No! Soy militante de base y pienso que no. Lo que ocurre es que como carácter, forma de pensar, de creer, de sentir y de querer… ¡Hay tanto morbo en este puñetero país…! Un día me llamaron a casa desde un periódico para hacerme unas preguntas sobre las elecciones. ¿Cómo encuentra el país? ¡Yo lo encuentro mal” ¿Quién puede ganar? Puede que haya una fusión con el PP, o con los socialistas, o yo que sé… ¿Qué se puede hacer para acabar con la corrupción? ¡Mire! Perdóneme aunque me eche personalmente una alabanza. Está usted hablando con una persona neta y por tanto no lo sé. Si tuviera una varita mágica acabaría con toos los corruptos. Pienso que esos han existido siempre y seguirán existiendo. Me dice mi amigo Fernando Montoro que yo no voy a arreglar el mundo, y desde luego es verdad, pero creo que podría aportar algo, porque considero que he aportao muy poco.”

P: ¿Tus letras llevan la intención de motivar al aficionado?

R: “Pienso que sí, mis letras y mi forma de cantarlas. No quiero mencionar a nadie porque sería absurdo. Yo creo que el que tiene calidad se queda, y el que no la tiene se va p’allá.”

P: ¿Qué recuerdos mantienes del Olympia de París?

R: “La verdad es que no lo sé. Lo que sí sé es que ha habido momentos de mi vida que no han sido el Olympia de París, y han sido mucho más importantes. A veces es la resonancia que tienen las cosas. No cabe duda que fueron momentos hermosos. El hecho de estar en el Olympia de París y hacer un disco en directo, mira… Después de que me harté de ver a Picasso, a Dalí, y de pasear por Paris, que es la ciudad más hermosa del mundo… y estuve con mi mujer –persona a la que adoro-, con Francisco Moreno Galván y con un montón de amigos que vinieron desde mi pueblo a Paris.”

P: ¿Puede el flamenco ser sinfónico?

R: ¡No! El flamenco es como es y punto. De aquí a ocho o diez años, nos daremos cuenta de que todo el tinglao que se ha intentao airear en estos últimos años, no. El flamenco va a seguir siendo de minorías, con gente que canten bien y punto.”  

P: Los cajones, los bajos, las flautas, los saxos… ¿Nos pueden llevar a otra ópera flamenca?

R: No, porque los tiros no van por ahí. Acabo de grabar una nana y unos campanilleros a los que le he metido un poquito de chelo y una cosita así… ¿Cantar? Por siguiriyas, soleá o tientos… Yo dije en cierta ocasión que cuando alguien meta la mano ahí y haga un revuelo, que venga y me lo diga. Cantar por siguiriyas, soleá tientos o tangos, ¿eh? ¿No se puede crear más? “Aquí hay un tinglao que está muy claro. El flamenco, el cante nuestro se crea día a día con los intérpretes que lo hacen bien. ¿Sí usted canta mal? Usted no aporta absolutamente nada. ¿Si usted canta bien? Usted aporta efectivamente. El que quiera, que haga una música nueva por soleá. Todavía no ha surgido.”

P: ¿Han perdido oportunidades los cantaores con la desaparición del Giraldillo?

R: ¡No! Lo que se ha perdido es una forma de que Sevilla haga cosas que ha dejao de hacer. Lo del Giraldillo estuvo muy bien pensao, llegó en su momento, y ahí se acaba la cosa. Lo que ocurre es que un concurso de esta magnitud tenía que dilatarse más en su celebración. Córdoba lo hace cada tres años. Hay una base principal y es que las savias nuevas no están a tiro de piedra. Al Giraldillo nos presentamos Curro Malena, Luis de Córdoba, José el de la Tomasa, Fosforito, Calixto Sánchez y yo. Este se celebra en el año ochenta: echa la vista atrás y dime quién podría hoy acercarse a eso y qué podría aportar, además de haber pasado trece años. Porque la aportación es otra de las cosas a tener en cuenta. Cuando me presenté al Giraldillo, antes me fui a mi pueblo y me preparé a conciencia con Francisco Moreno Galván. Yo no me presente con el repertorio conocido como hizo todo el mundo, me presenté con cosas nuevas y eso no se valoró. Quiero decirte con esto que necesitaríamos gente que aliviara un poco la cosa, y que a la vez aportara. ¿Qué no se hace lo del Giraldillo ni lo del Lope de Vega? Para mí una auténtica pena.”

P: ¿Qué futuro tienen los festivales?

R: “No lo sé. Yo, desde luego, haría una reestructuración de los festivales flamencos porque de ellos se nutren un montón de familias. Ahora, esos festivales multitudinarios que duran hasta las cuatro, cinco o seis de la mañana, me parecen horrorosos. Pienso que un espectáculo, sea de lo que sea, y de flamenco aún más, pues que dure tres o cuatro horas. Deberían reestructurarse, aunque yo no soy el más indicado. Si pudiera lo haría.”

P: ¿Qué proyectos tienes para el futuro?

R: “¿Proyectos, yo…? Cantar bien esta noche en la Peña de Jaén. ¿Te parece bien?”

Rafael Valera Espinosa

lunes, 21 de noviembre de 2016

Por soleá. CRONOLOGIA DEL ¿MODERNISMO? FLAMENCO (II)

Con la esperanza de que en mi anterior artículo quedara claro que: “La Leyenda del Tiempo” se publicó en 1979, y fue considerada la cuarta mejor canción de la historia del Pop/Rock español.” Y considerando que no debemos de caer en la defensa cerrada de nuestras opiniones o preferencias sobre el flamenco, he de seguir insistiendo en la teoría de que el flamenco es un arte que se ve abocado a muchos movimientos artísticos: ortodoxia, heterodoxia, “Chaconismo”, “Mairenismo”, “Gitanismo”, “Payismo”, aflamencamiento de coplas, coplismo del flamenco, flamenco-jazz, jazz-flamenco, new-flamenco… y cuantas tendencias más quisiéramos añadir. Y todos están bien. Todos engrandecen la gran musicalidad y puesta en escena de nuestro universal arte. Mas, llamémosles a todos por su nombre. Y hay que señalar que la cuestión es bastante clara y voy a intentar explicarme.

Cuando un cantaor interpreta soleares, malagueñas, cantiñas-alegrías, tientos tangos, cantes mineros, siguiriyas o bulerías, está ofreciendo un recital netamente de flamenco. Ejemplos claros de este repertorio los hemos tenido con artistas de la talla de Pastora y Tomás Pavón, Manuel Vallejo, Rafael Romero, El Matrona, Mairena, Chano Lobato, Menese, Sordera, y hasta Miguel Poveda. Por otro lado y sin dejar de ser flamencos, tanto Manolo Caracol, como Marchena, Valderrama, Juan Varea, Angelillo y actualmente Poveda, han tocado y tocan la copla. ¿Y por qué no? Todo es arte pero no todo es flamenco. Cuando Caracol o Valderrama cantaban “La Salvaora” y “La Niña de Fuego”, o “El Emigrante” y “Su primera comunión”, nunca las calificaban como flamencas, solían decir que iban a cantar éxitos suyos.

En la actualidad Miguel Poveda está representando su espectáculo “Sonetos y Poemas para la Libertad”, y no alude ni un ápice a que es un repertorio flamenco, y por supuesto que en algunas de sus coplas incluye sones flamencos, pero eso es otro cantar, pues, como he referido en muchas ocasiones, La de los Peines, Vallejo, Canalejas, etc. metían por compases flamencos coplas como “Cielito lindo”, “Manolo Reyes”, o “Rocío”. Pero ahí estaba y está la diferencia, la copla entra en el compás y el ritmo flamenco, se adapta plenamente al estilo por el que se canta, y aunque la letra sea popularmente conocida, en estas ocasiones no deja de ser un estilo de nuestro arte.

Y volviendo a las declaraciones de Rocío Márquez sobre la revolución modernista que supuso la tan aludida “Leyenda del Tiempo” de Camarón, he de citar que ateniéndonos a esos parámetros y por mencionar al más conocido, seguiré incidiendo en que Manolo Caracol ya lo intentó antes, como también el propio “Pepe Marchena” –al que ella tanto defiende en la actualidad-, Canalejas, Juan Varea, Pepe Pinto, Rafael Farina…, y que se sepa, ninguno argumentó haber revolucionado esta música, más bien ser artistas que supieron exponer su alta categoría profesional y sus versatilidades musicales, sin ofender al público que prefería sus facetas ortodoxas, las del repertorio clásico flamenco, pero que también disfrutaban con sus creaciones.

Rafael Valera Espinosa (presidente de la Peña Flamenca de Jaén y flamencólogo)

jueves, 10 de noviembre de 2016

Hemeroteca. Perfil de Rosario López. Cantaora Universal.

La disyuntiva es bastante peliaguda. ¿Es fácil o complicado hablar del arte de Rosario López? ¿Todos sabemos verdaderamente cual es su dimensión artística? Y en este punto se comienza a pensar que no todo es tan fácil. Y menos cuando hay que analizar el flamenco de Rosario. Aquí surgen las dudas y es menester echar mano de la memoria e intentar repasar los momentos artísticos de la cantaora más universal que ha tenido la capital jienense, Y esto último, que suena fuerte, es así. 

Quizás sea lo más adecuado centrarse en como ha ido conformando su trayectoria artística, cuales han sido las maestras y los maestros inspiradora/es de su cante, y de que forma ha estructurado la configuración de su personal forma de realizarlo. Y es que Rosario tiene una autentica creatividad flamenca aunque pueda parecerse a muchos cantaores. Y ese acrisolado -el que efectúa de lo escuchado- es la que define su singular arte. Porque ciertamente su puede asemejar a Pastora Pavón "Niña de los Peines", Rafael Romero "El Gallina", Pepe el de la Matrona, Cayetano Muriel, Canalejas de Puerto Real, Manuel Celestino Cobos "Cobitos", al Niño Gloria, José Rebollo, Manuel Vallejo, Chacón, El Sevillano, Carbonerillo, Tenazas de Morón, Juanito Mojama, Manuel Torre, Manolo Vargas, Juan Varea tantos y tantos nombres flamencos que muestran la capacidad de absorción de nuestra cantaora, lo que le ayuda a conformar su propia personalidad flamenca.

Pero, relatemos muy sucintamente su biografía para seguidamente centrarnos en su arte, en su formar de abordar los estilos y en la peculiar capacidad de su persona para con singularidad recordar a los referidos anteriormente. 


 Nace hace algo más de sesenta años en el desaparecido y añorado Teatro Cervantes de Jaén. Hija de un músico, como Enrique López, desde pequeña y por vivir en el citado teatro, la música, las canciones y las bambalinas, ejercían sobre ella una atrayente influencia que más tarde la llevaría a ser artista. Sus comienzos los efectúa por la canción española y más adelante, cuando se casa, es el flamenco el que impera en su personalidad artística, arrastrada por su ex marido, el estudioso Ramón Porras, y un entorno flamenco de reunión de cabales, entre los que se encontraban el desaparecido pintor Fausto Olivares, Ángel García Cruz, Valenzuela 'El Sastre Magdalenas', José Solís, Adriano Serrano, Pepe y Paco Olivares, Rafael Villanueva...

Una vez identificada con el flamenco, sus inclinaciones primeras se orientan hacia las resonancias de Pastora Pavón 'Niña de los Peines', hasta que conoce a nuestro co-provinciano Rafael Romero 'El Gallina', cuando actúa en el desaparecido Cine Lis Palace, junto al gitano de Andújar y un jovencísimo Enrique Morente. Ya había participado en un concurso organizado por la Obra Sindical 'Educación y Descanso' junto a Joselín Aguilar. A partir de este momento y por la amistad que entabla con personas del flamenco jiennense como el citado José Solís Rostaing o José Cruz -ambos fueron presidentes de la Peña Flamenca de Jaén-, Rosario López se integra en este colectivo cultural, hasta que por enfermedad ha de trasladarse a Barcelona en los comienzos de la década de los setenta, donde, y gracias a la donación de su hermana Juana, le trasplantan un riñón que salva su vida.

Durante su estancia en Cataluña entabla relación con diferentes peñas flamencas y logra numerosos éxitos artísticos. Mas tarde vuelve a Jaén y graba su primer disco, a través del cual evidencia sus influencias flamencas. Se hace cantaora necesaria en los festivales de nuestra provincia y consolida con Pepe Cruz, Rafael Romero 'El Gallina' y la guitarra de Perico el del Lunar hijo, los Pregones Flamencos de la Navidad. Seguidamente acomete la grabación del disco 'Pasión, muerte y entierro de García Lorca', junto al conocido estudioso flamenco Juan Antonio Ibáñez. Como material complementario del X Congreso de Actividades Flamencas que se celebró en Jaén en 1982, se entregó un disco titulado 'Canta Jaén', donde nuestra protagonista comparte cartel con Carmen Linares, Rafael Romero, Carlos Cruz y 'Pepe Polluelas'.

Sus éxitos no paran de incrementarse en su trayectoria artística (los tiene en Oviedo, Zamora, Valdepeñas, Ávila, Madrid, Comunidad Valenciana, Cataluña, Extremadura, y la mayor parte de Andalucía), y comienza la grabación de su disco 'El Cante de Rosario López', donde la guitarra de Juan Carmona 'Habichuela' la conduce por los auténticos caminos del cante flamenco. Un poco más tarde y por iniciativa del Ayuntamiento de nuestra capital, graba el disco 'Villancicos Flamencos', donde su sentimiento y la adaptabilidad del flamenco para estos menesteres los plasma como pocas, con arte y compás. Grabaciones suyas figuran en determinadas antologías flamencas editadas en discos de vinilo a finales de los setenta y comienzos de los ochenta.

Ha estado tres veces en Japón constatando su calidad cantaora en la representación de obras flamencas como El Amor Brujo. Ha grabado el disco 'Raíces y Esencias', patrocinado por el Ayuntamiento de Jaén, con motivo del homenaje que este le rindió en el 2002. Y el pasado año el sello RTVE-Música editó un doble álbum en el que comparte cortes con figuras de la talla de Fernanda de Utrera, Perla de Cádiz, Carmen Linares, Tía Anica 'La Piriñaca', María Vargas, Mayte Martín, La Negra, o Aurora Vargas, siendo Rosario la que más aporta con sus cinco estilos.

Su personalidad flamenca, como antes apuntaba, está influenciada por la creatividad de la Niña de los Peines y por Rafael Romero, más ella desarrolla en su persona la entremezcla de ambas escuelas, resultando por tanto un arte singular, pleno de madurez artística y adobado de facultades y sentimiento flamenco. Es larga de repertorio y recogió la antorcha de promocionar estilos como la serrana o caña, por encargo de su amigo 'El Gallina'. Tiene enjundia para interpretar soleares, cantiñas-alegrías, bulerías, fandangos, granaínas y medias granaínas, siguiriyas, serranas, rondeñas, caña, polo, peteneras, tanguillos, nanas, saetas, alboreás, malagueñas, verdiales, bamberas, cantes mineros y especialmente el cante por tientos. Quiero finalizar esta semblanza de la artista jienense con una respuesta contundente: 

Pregunta: ¿A más sufrimiento mejor cante? 

Respuesta: - Por supuesto. A mi padre y a mi madre nunca les ha gustado oírme cantar. Mi madre sufría mucho porque decía que parece que se me va la vida por la boca. Tengo muchas alegrías por una familia y unos amigos que me quieren, pero también he sufrido mu-cho. Si no ha habido sufrimiento no se canta con profundidad y quejío.

Existen letras que refieren lo que digo, por ejemplo:

«Tengo un cortijo en la sierra / donde me gusta vivir. / Del lenguaje, yo prefiero el de las fieras del monte / porque las veo venir». Y esta otra:«Por qué la gente se mata,/ por qué estamos siempre en guerra./En este mundo veremos / que el daño que nos hacemos / tarde o temprano se paga». Estas letras las he compuesto yo y creo que expresan vivencias que he tenido».
Rafael Valera Espinosa

(Publicado en IDEAL Jaén el 14 de diciembre de 2008)
http://www.ideal.es/jaen/20081214/jaen/perfil-domingo-rosario-lopez-20081214.html#opina

martes, 26 de abril de 2016

MEMORIA FLAMENCA. Enrique Morente (I).

Era la primavera del año 1984 (concretamente el 28 de abril) y aún la Peña Flamenca de Jaén tenía su sede en los bajos del Casino Primitivo, actual Salón Mudéjar del Palacio de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Jaén. Enrique Morente Cotelo ya había triunfado en su tierra, en el tablao Zambra madrileño y en numerosos festivales flamencos, habiendo conseguido prestigiosos premios de aquél tiempo como el Nacional de Cante (Flamenco Premio Nacional de Cante) otorgado por la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces de Jerez (1972), y el Premio Nacional a la mejor grabación popular, otorgado por el Ministerio de Cultura (1978).

También en nuestra Peña, con varias actuaciones en la misma gracias a las influencias sobre la entidad de su paisano Juan Antonio Ibáñez –entonces locutor/presentador en Radio Popular de un programa flamenco- y a las recomendaciones de Rafael Romero “El Gallina”, maestro suyo en el citado tablao madrileño, junto a sus compañeros Pepe el de la Matrona, Bernardo el de los Lobitos o Juan Varea. Por entonces Candil tenía cinco años y bastante prestigio ganado. Ser entrevistado por la revista era un triunfo: Darse a conocer entre los estudiosos de la época y de los aficionados. Nuestro encuentro tuvo lugar en casa de Luis de la Rosa Galán, magnifico anfitrión y amigo del cantaor en la sobremesa anterior a su recital. 

Por aquél tiempo Enrique tenía varios discos publicados de éxito (Cante flamenco, 1967. Cantes antiguos del flamenco, 1969. Homenaje flamenco a Miguel Hernández, 1971. Se Hace camino al andar, 1975. Homenaje a Don Antonio Chacón, 1977. Despegando, 1977. Sacromonte, 1982. Y, Cruz y Luna, 1983)  y la ortodoxia flamenca con los tres últimos se iba solapando con la serie de recreaciones y nuevos tratamientos que el artista granaíno venia experimentando con aceptación de parte de la intelectualidad literaria –que no la musical y artística-, y los neófitos modernistas universitarios, así como con los recelos de los sabios aficionados. Y por ahí se entabló el diálogo.


Ejerciendo de convencido defensor del diablo –digo de la ortodoxia- me arropé con preguntas sobre sus inicios flamencos. Don Antonio Chacón fue zapatero remendón antes que cantaor, y Enrique también:

- "Bueno, ese ha sido uno de los muchos oficios que he tenido mientras me dedicaba a cantar. Empecé a meterme con los profesionales, a escucharles como aficionao y donde yo también hacia algo. Me di cuenta que algunos equivocaos querían escucharme cantar, y creo que han metío la pata porque podrían haber elegío a otro que no fuera Enrique  Morente. Pero esto ha pasao así y aquí estoy cantando."

¿Cómo se te despertó la afición flamenca?

- "Al principio no tenía conciencia de que eso era afición. Me gustaba cantar y cantaba. Tuve conciencia de lo que es ser aficionado muy posterior. Porque ser aficionado no va siempre junto con ser cantaor. Creo que hay artistas buenos que no son aficionaos. Muchas veces no van juntos. Yo me considero, aparte de ser cantaor, aficionao."

Por la curiosidad y las reglas lógicas de la entrevista indagué en si pertenecía a cierta saga cantaora: 

- "¡No! En mi familia no ha habido ningún cantaor. Por supuesto que si ha habido aficionaos."

Y a partir de ahí se estableció mi defensa y la suya cuando le argumenté que si no le gustaba más la ortodoxia que los caminos nuevos que estaba buscando: 

- "Son cosas diferentes, etapas diferentes, situaciones diferentes… Un cantaor profesional se debe a muchas cosas y situaciones. Casi nunca se hace lo que se quiere, como se quiere y cuando se quiere."

Incidí sobre la ortodoxia y sus maestros, principalmente con Pepe el de la Matrona: 

- "Pepe fue un gran maestro, fue un gran amigo y fue un hombre del que aprendí muchísimas cosas de la vida y del cante. Coincidió mi pasión por el flamenco con la entrega que él tenía por el cante, que a pesar de ser un hombre de tantísimos años –había fallecido en Madrid cuatro años antes con 93 cumplidos- todavía vivía y soñaba para el cante. Estaba siempre haciendo proyectos para el futuro hasta el último momento."

Yo quería resaltar la ortodoxia y machaqué sobre la figura de don Antonio Chacón por el éxito que entre los aficionados en general había tenido su doble LP  dedicado al jerezano con la guitarra de Pepe Carmona “Habichuela”:

- "El primero que me lo destacó fue Pepe el de la Matrona. Fue una de las muchísimas cosas que le escuché hablar, aprendí y me di cuenta después escuchando las grabaciones de este hombre que fue uno de los genios, tal vez el genio más grande que ha tenío el cante flamenco."

Y con tan pocas grabaciones como hizo el jerezano ¿Cómo has llegado a tener tan exacto conocimiento de su personalidad?

- "Se lo debo en gran parte a Pepe el de la Matrona y Bernardo el de los Lobitos. Aurelio Sellé también me habló de él y el guitarrista Manolo el de Huelva. Pero básicamente a Pepe. "

Consideré pertinente preguntarle por Perico el del Lunar, tocaor que fue de Chacón y precursor de la primera antología de flamenco, la de Hispavox de 1954, en la que participaron entre otros los referidos Rafael Romero, el Matrona, el de los Lobitos o Juan Varea, por si había influido sobre su enamoramiento de los ecos de don Antonio y… 

- "¡No! Una vez llegado a Madrid le conocí porque me lo presentó Pepe en el rastro madrileño y ya no volví a tratarlo más."

En aquellas fechas, y por lo sabido y comprobado de que el flamenco no vendía muchos discos, conociendo además que en bastantes ocasiones las casas discográficas incidían sobre los artistas para que plasmaran matices más asequibles, le solté si había tenido algún condicionante:

- "Creo que todo el mundo está condicionado de alguna forma por su situación. No quiero decir con esto que lo que estoy haciendo sea por alguna presión. El hombre es él y sus circunstancias. Dentro de eso lo que hay que hacer es arte y eso es lo que importa. La ortodoxia, y estoy plenamente seguro, a uno de los que más le gusta es a mí, pero creo que la ortodoxia debe de servir, repito, para hacer arte, para invitar a ver nuevas vereas, nuevos caminos y, si esto está hecho sinceridad y honestidad, siempre sirve para ver nuevas experiencias y los errores sirven para abrir nuevas ventanas."

- "Cuando se intenta nuevas cosas, todo no va a salir perfecto, todo no va a salir bien; eso siempre es un riesgo. Para mí sería mucho más cómodo estar cantando siempre la malagueña de El Canario, etc. Yo soy una persona que me aburre cantar siempre igual, y pienso que la ortodoxia e inspirarse y poder hacer cosas que invite a crear algo nuevo. Porque esto es una música viva; esto no es una música de museo, si no estaríamos paraos, estaríamos todavía en la caverna, estaríamos todavía en la fragua, estaríamos todavía en el campo, y esto es un arte de profesionales que procede de ahí, de todos esos sitios que acabo de mencionar."

- "Por eso tiene esa fuerza el flamenco. Somos los profesionales los que llevamos el arte por el mundo entero, los que hacen que el “Reniego…” por ejemplo, en una etapa lo hiciera Cagancho con unos quejios, melismas y cadencias arcaicas, y luego llegue Tomás Pavón y entonces lo canta más airoso, más fresco."

Rafael Valera (flamencólogo).


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