Mostrando entradas con la etiqueta Rafael Valera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael Valera. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de septiembre de 2023

Memoria flamenca. Artículo de Carlos Serrano Tirado sobre Rafa Valera (diciembre 2018).

Se ha marchado Rafael Valera. Casi sin hacer un ruido. Diría que se ha ido con una toná y martinete, aunque dada su socarronería lo más razonable es que lo haya hecho con una seguiriya o por bulerías. Y eso sí, con su inseparable puro entre los dientes.

Diario IDEAL
Sabía como tantos otros que en los últimos tiempos andaba tocado en su salud, pero creía también como la mayoría que era algo pasajero, nada que no curase un vino del ‘Gorrión’ y un cantecito.

No puedo decir que frecuentara su compañía, pero sí que le conozco (perdón, que le conocía) desde hace muchos años. Obviamente, a través de mi padre, cuando la Peña Flamenca no era lo que es ahora, y asociado siempre a Leo, al que la enfermedad visitó temprano y para quedarse.

Eran aquellos tiempos en los que el local de la calle Maestra, desangelado y con una pequeña barra al fondo a la izquierda, bullía en la noche del Jueves Santo. Cuando era lugar de reencuentro con aquellos jaeneros que vivían fuera y no faltaban a la cita con “El Abuelo”.

Yo iba con mi padre, con Carmelo y con algún ‘santo bebedor” más. Y si la memoria no me falla eran habituales el hermano de Carmelo, Rafa, que venía de Sevilla a sacar el paso, Luis Gallego, que venía de Madrid, o el “Tito Adri”, que creo era el encargado de la barra de la Peña en aquella época. También era habitual ver por allí a Rosario López, antes de acudir al cantón de Jesús a cantarle en la madrugá una saeta al Señor, y al hermano de Juanito Valderrama. 

Años después, cuando regresé como periodista, volví a toparme con Rafa Valera. Y a conocerle a través de Fernando Arévalo y de Pedrito Garrancho, que me contaba aquellos días de Radio Cadena Española; incluida la compra de discos en Galerías Preciados con el entrañable Teo, al que aprendí a  recurrir hasta su jubilación cuando era yo el que quería adquirir un disco. Primero en Galerías y en su última etapa, en El Corte Inglés de Navas de Tolosa.

Tengo (tenía, en realidad siempre lo tendré) a Rafa Valera como un hombre cabal. Igual que había y hay flamencos cabales. No solo por su comportamiento en la Peña Flamenca, facilitando a cualquier periodista su trabajo e ilustrándolo sobre los artistas que se iban a subir esa noche a las tablas. Lo evoco con su pachorra, el puro y esa citada socarronería en una noche en que el artista era ni más ni menos que Antonio Núñez “El Chocolate” y la encargada de entrevistar al cantaor para Diario JAÉN aquella noche era mi santa. Como era una enciclopedia viva y andante del flamenco (basta con leer sus piezas en la revista “Candil” o las posteriores en Diario “Ideal”) le recetó la biografía completa del artista y antes de presentárselo le dijo: y ahora cuando lo veas sabrás porqué le llaman “El Chocolate”. Solo había que mirarle a la cara.

Lo tengo por un hombre cabal sobre todo por una anécdota que protagonizamos ambos y que refleja cómo era Rafa.

Hubo un tiempo en que al anochecer yo bajaba la avenida de Granada hasta las instalaciones de RTVE a ver y a hablar con Fernando Arévalo, el director de la casa. Me decía, niño, baja sobre las nueve que a esa hora estoy ya solo y así no nos molesta nadie. La cosa es que una de esas noches o yo bajé antes de hora, o Rafa salió más tarde de la suya. O ambas. El caso es que Fernando le dijo, muy serio: Rafa, él no está aquí y no ha estado aquí. Creía Fernando, sin que yo nunca haya sabido el porqué, que aquellas visitas podían perjudicarme. Y a partir de ese momento, en alguna otra noche en que coincidimos en la emisora, Rafa me miraba, se señalaba con el dedo de una mano y con la otra hacía el gesto de cerrar su boca.

De aquellos encuentros solo quedo yo como testigo. Y que yo sepa, hasta hoy solo sabían de ellos dos personas a las que yo se lo dije en su día. Para mí fue una etapa de aprendizaje y confidencias. Tenía la cuita Fernando de que mi padre no había querido concederle una entrevista para la desaparecida revista “Al Sur”. Yo sabía porqué no se la había concedido y sin entrar en muchos detalles le explicaba a Fernando que mi padre decía algo que para un periodista es terrible y es “que el que pregunta se arriesga a que le manden a tomar viento (dicho con finura) o a que le mientan”. Lo cierto es que mi padre era más pudoroso de lo que muchos puedan pensar y creía que nadie iba a creer aquellas correrías en Madrid con Rita Hayworth, con Ava Gardner, con Dominguín, con Paco Camino, con el “Tío Micky” y con tantos otros. O aquellos encuentros con Hemingway en la barra de Chicote (decía mi padre que nunca había visto beber whisky a nadie como al escritor estadounidense. Y eso viniendo de mi padre no dudo de que era un elogio). Y mucho menos creerían el  episodio vivido en Londres con el gran Xavier Cugat y su santa de entonces, Abbe Lane, que algún día revelaré.

Para completar mi instrucción sobre mi progenitor, Fernando Arévalo me puso al día de sus andanzas conjuntas en las noches jaeneras, en tabernas, en algún Night Club y en garitos escasamente recomendables, muchos de ellos ya desaparecidos. A la par aprendí bastante sobre los personajes que en esa época dominaban la vida política, empresarial y social jiennense, con el correspondiente mote con el que Fernando bautizaba al personaje en cuestión. En aquellas noches tuve ocasión de ser testigo privilegiado y único de numerosas conversaciones telefónicas con muchos de aquellos ‘mandarines’. Fernando no necesitaba salir de su despacho para estar informado de casi todo lo que ocurría en Jaén y provincia e incluso en algunos despachos de Sevilla o Madrid. Se arrugaba ante el cara a cara, pero desde el teléfono era el amo.

No lo había contado nunca. Hasta ahora. Igual que Rafa Valera, que guardó tan bien el secreto que se lo ha llevado hasta la tumba. Un tipo cabal; de esos que cuando se va te das cuenta que de alguna forma se te ha quedado dentro.

Foto: Rafael Valera Espinosa. (Recogida de IDEAL).  

jueves, 14 de octubre de 2021

XLIX Festival Flamenco Pepe Polluelas.

 

El XLIX Festival Flamenco Pepe Polluelas convierte a Jaén en capital del flamenco

Participan tres cantaoras de gran talento como Anabel Valencia y las jiennenses Vicky Romero y Gema Jiménez.


Victoria Romero, Alfonso Ibáñez, José Manuel Higueras y Gerardo Fuentes

El Teatro Darymelia abrirá sus puertas al XLIX Festival Flamenco Pepe Polluelas, el próximo sábado, 16 de octubre a las 21 horas. Una cita ineludible que convierte a Jaén en capital del flamenco y que ha sido así presentada hoy por el concejal de Cultura, Turismo y Patrimonio, José Manuel Higueras, junto al presidente de la Peña Flamenca, Alfonso Ibáñez, presidente de honor, Gerardo Fuentes y la cantaora Vicky Romero.

El concejal de Cultura ha valorado el “emocionante” cartel de esta 49 edición que será presentado por el crítico flamenco Manuel Martín, y que está compuesto por tres mujeres cantaoras flamencas como Anabel Valencia, Gema Jiménez y Vicky Romero que estarán acompañadas al toque por Curro Vargas, Chaparro hijo y Juan Moreno.

Higueras ha destacado el apoyo del Ayuntamiento a este festival y al flamenco en general, donde ha recordado también la organización de las jornadas flamencas de verano que se celebraron con gran éxito y donde ha aprovechado para insistir en la promoción municipal del talento local “sin renunciar a la inclusión de gente de fuera que viene a demostrar su arte y talento hasta esta ciudad”.

Por su parte, el presidente de la Peña Flamenca, Alfonso Ibáñez, ha agradecido el apoyo del Ayuntamiento a este festival “desde sus inicios hasta esta 49 edición”. Así, ha indicado que los aficionados al cante flamenco no querrán perderse el talento de tres mujeres, dos de ellas jiennenses como Vicky Romero y Gema Jiménez. Romero ha llevado su arte a ciudades como Viena (Austria), Roma (Italia), Francia y Suiza, compartiendo cartel con los mejores cantaores flamencos de España como Antonio Fernández, “Fosforito”, Mayte Martín, Joselito de Lebrija, José de la Tomasa, Rancapino, Carmen Linares, etc, llegando a protagonizar una matinal flamenca junto a Miguel Poveda denominada “mano a mano”. Por su parte, Gema Jiménez ha compartido cartel también con grandes del flamenco como Carmen Linares, Miguel Poveda, Farruquito, Luis de Córdoba, Pansequito, Calixto Sánchez, El Cabrero, La Macanita, Arcángel, El Potito, Capullo de Jerez, Fernando Terremoto, El Cigala, Aurora Vargas, Tomatito e intervenido en el espectáculo «Cruce de caminos» con José Menese y Chano Lobato.

En cuanto a la sevillana Anabel Valencia, procede del seno de una familia cantaora por excelencia, los Valencia. Desde muy joven despunta en espectáculos como Patio de la rumbilla o Anca Paula de su tío Manuel de Paula. A los 17 años graba su primer disco como vocalista del grupo “De Ojana N á” llegando a los primeros puestos en las listas de éxitos nacionales.

El precio de las entradas es de 12 euros y se pueden adquirir físicamente en la propia Peña Flamenca ubicada en la calle Maestra de la capital jiennnese, en la ventanilla del Teatro Darymelia media hora antes del espectáculo, en caso de no agotarse el aforo, y online a través de la plataforma www.megaentradas.com.

Durante esta presentación de esta edición, Alfonso Ibáñez ha recordado los distintos festivales celebrados, ligados siempre a la Feria de San Lucas y al Teatro Darymelia, reivindicando siempre la capitalidad del flamenco en la provincia e incluso en Andalucía”. Así ha valorado el hecho de que la Peña Flamenca cumpla ya el próximo año 50 años, “una Peña señera en Andalucía, pues tan solo hay 3 que la superan en edad”. El cartel de esta edición ha sido rescatado del retrato de Carmelo Palomino de 1988. El presidente de la Peña Flamenca ha recordado además la figura de Pepe Polluelas (1924) que, según lo definió Rafael Valera, fue un artista “bohemio, existencial, que cantaba por afición, sin ánimo de lucrarse con ello”. Un cantaor que dejó huella con su forma de hacer el cante, porque aprendió durante la Guerra Civil, de artistas como Canalejas de Puerto Real y Pepe Marchena, La Niña de los Peines, Antonio el de la Calzada, Pepita Caballero, Enrique Orozco, entre otros.

Más información:

Diario JAÉN Para acceder, pinche aqui

Diario IDEAL Acceso al Diario IDEAL

domingo, 3 de mayo de 2020

Pepe Polluelas a treinta años de su muerte y 96 de su nacimiento.

La Peña de Jaén evoca al mítico cantaor jiennense, a través de sus redes sociales, con un artículo firmado por el desaparecido y añorado flamencólogo Rafael Valera.


El pasado 26 de abril, Pepe Polluelas hubiera cumplido noventa y seis años, casi un siglo de vida de un mítico cantaor jiennense de cuyo fallecimiento se cumplen tres décadas precisamente este año del coronavirus. La efeméride no ha pasado de largo para la Peña Flamenca de Jaén, que ha colgado en sus redes sociales un artículo de su revista Candil, firmado por el desaparecido flamencólogo Rafael Valera, en honor de Polluelas.

Pepe Polluelas (primero por la derecha),
con José Palomino y el gran Paco Toronjo

"Era un cantaor ciertamente largo y conocedor de bastantes personalismos cantaores. Le gustaba iniciar sus fandangos recordando la creatividad de José Cepero con su granaína-malagueña, para seguidamente evocar a Palanca, Marchena, Antonio el de la Calzá, El Sevillano y a Pepe Pinto. Era, por otro lado, buen conocedor de los cantes mineros con matices marcheneros y singularidad propia, evocando muy asiduamente a Joaquín Vargas 'El Cojo de Málaga”, escribe Valera.

El recordado estudioso asegura: "Polluelas se encontraba consigo mismo cuando cantaba por soleá, estilo este siempre amado por el artista, ya que conocía bastantes personalismos y localismos, mas siempre imperaba su matiz personal en la ejecución. Y aquí hay que resaltar su fino rebuscamiento de las letras y su pasión por el contenido filosófico".

Excelente retrato de Rafael Valera en torno a una figura que forma parte ya de la memoria flamenca y sentimental de Jaén, un artista singularísimo, como recuerdan estas palabras del crítico Manuel Martín: "Mis recuerdos, que fueron muchos, no se escapan por el humo de aquel sempiterno cigarro sujeto entre los dedos de la mano izquierda. Antes bien, quedan prendidos en su mirada de aficionado exigente, en sus palabras de celoso vigilante de la autenticidad flamenca, en sus modos agresivos ante cualquier discrepancia, en su bohemia, en su modo de coger la copa de vino, en las ideas que escondía debajo de la gorra. Para el flamencólogo ecijano, "su personalidad en el cante era incontestable. Le ponía su sello a todo lo que tocaba, porque no le gustaba la copia por la copia. Buscaba, además, las letras que se asociaban a sus experiencias vividas y administraba sus facultades, cortitas, pero buscando el sabor, el gustito. A él le gustaba el cante corto, el pellizco, y la profundidad. Cantaba por necesidad vital, y en las distancias cortas no lanzaba un grito, sino un puñado de alfileres sonoros".


Pepe Polluelas (retrato de Alfonso Ibáñez)
Bohemio, discreto, jaenero hasta la médula (ahí está su memoria en los cantones de Jesús, donde no faltaba cada Viernes Santo), la huella de Polluelas sigue vivísima en su ciudad, en la mente y el corazón de un montón de jiennenses que lo conocieron y admiraron: "De lo que me han transmitido mis maestros del flamenco, y también habiéndolo conocido en su ámbito tabernario, lo recuerdo como un hombre tímido, guardián sigiloso de sus conocimientos flamencos, que eran muchos", evoca Alfonso Ibáñez, presidente de la Peña Flamenca y autor del retrato que figura al pie de este texto. "Sin duda, un referente propio del flamenco de Jaén. A través del Festival Pepe Polluelas, que este año, si se celebra, alcanzará su cuadragésimo octava edición, tratamos de potenciar nuevas figuras del flamenco", apostilla Ibáñez.

Sí, una ensolerada cita jonda anual lleva su nombre, y en el Pilar del Arrabalejo (al amparo de las tabernas que frecuentaba) lo recuerda a diario. Alguien pidió para él, en las páginas de la prensa, una estatua en los cantones, frente al Camarín: nanay, que diría un castizo. Eso sí, su nombre campea en el título de más de un poema escrito por algunos de los bardos de la ciudad:
"Viernes Santo.
El cantaor Pepe Polluelas
afina su garganta de oficiante
en liturgias de amor por El Abuelo...", 

poetizó Miguel Calvo Morillo, ya tan recordado como él, y eso sí que no hay calle que lo garantice.

domingo, 19 de abril de 2020

Memoria flamenca. XXV Semana de Estudios Flamencos.

En esta edición se rinde homenaje al artista linarense Gabriel Moreno, que el viernes actuará en la Peña con un recital.

EL CONCEJAL DE CULTURA, JOSÉ MONTANÉ, EL PRESIDENTE DE LA PEÑA FLAMENCA, RAFAEL VALERA, Y EL CONCEJAL EDUARDO CASTRO

Publicado: 24/05/2010 ·
20:54

La Peña Flamenca de Jaén celebra hasta el próximo sábado la XXV Semana de Estudios Flamencos, con la que se homenajea al linarense de nacimiento y malagueño de adopción Gabriel Moreno, uno de los artistas flamencos con más grabaciones en su carrera artística.

Todas las actividades programadas se celebrar a las 21:30 horas y hoy ten tendrá lugar la presentación del libro 'Acaba, penita acaba', de Juan Antonio Ibáñez. A continuación se celebrará el Recital Flamenco Bartolomé de Haro 'El Toly de Linares', con la guitarra de José Rojo.

El jueves, el presidente de la Peña Flamenco de Jaén, Rafael Varela, ofrecerá la conferencia 'La Casa de los Pavones en Gabriel Moreno', y a seguidamente se celebrará un recital flamenco con Eduardo Martínez 'Niño Jorge' y a la guitarra José Rojo.

El viernes, el cantaor linarense Gabriel Moreno será homenajeado y acudirá a la Peña para recibir una placa conmemorativa. La noche la cerrará el artista, que ofrecerá un recital con la guitarra de Fernando Contreras 'El Cali'.

Finalmente, el sábado se celebrará una Misa Flamenca en la Iglesia de San Bartolomé, cantada por 'Niño Jorge' con la guitarra de José Rojo, a las 20 horas.

En la cena actuarán el bailaor Manuel Bellido y su cuadro flamenco.

Enlace directo: https://www.ivoox.com/50163549

miércoles, 18 de marzo de 2020

Ezequiel Benítez y José Ignacio Franco (16/5/2019).

Una noche con estrella en la Peña Flamenca de Jaén

Ezequiel Benítez y José Ignacio Franco brillaron con luz propia tras la conferencia del crítico de flamenco Manuel Martín Martín.

17 MAY 2019 / 16:39 H.

  
Una noche más la Peña Flamenca de Jaén recibió con expectación y cariño las actividades de la cuarta de las jornadas del XXXIV Semana de Estudios Flamencos. Otra velada en la que no quedaba una sola silla vacía en este homenaje a Rafael Valera en la que fue su segunda casa.
Las luces se apagaron y la sala se sumió en silencio para escuchar a Manuel Martín Martín, crítico flamenco, que impartió una conferencia titulada El flamenco en los medios de comunicación en la que se hizo un repaso por el tratamiento que recibe este arte por parte de la prensa, cadenas de televisión y radios. Una radiografía desde dentro, dado que Martín escribe de flamenco en el diario “El Mundo” desde 1998 y ha realizado más de 400 conferencias y escrito unos 900 artículos en prensa; y antes, en sus comienzos, pasó por Radio Écija para posteriormente formar parte de Cadena COPE.
Una vez finalizada esta radiografía de los medios por parte de Martín, Tomás Ortiz Ibáñez, expresidente de la Peña Flamenca de Jaén y encargado de dirigir el acto, y tras un breve receso, presentó a los artistas de la noche. En esta ocasión el espectáculo flamenco corrió a cargo del cantaor gaditano Ezequiel Benítez, que nació en Jerez de la Frontera en el seno de una familia de artistas, por lo que sus contactos con el flamenco fueron muy rápidos y directos, siendo hijo del afamado flamencólogo Alfredo Benítez. Junto a él estuvo José Ignacio Franco, guitarrista de su mismo municipio, donde comenzó con 10 años a estudiar la guitarra con los grandes maestros; ahora, es el quien tiene una academia para enseñar este arte a quienes estén ávidos de aprender, donde colabora Benítez impartiendo lecciones de cante.
La actuación respondió sobradamente a las expectativas de estos dos maestros, en varios sentidos, que deleitaron al público que una noche más abarrotó la Peña Flamenca de Jaén. Los aplausos e intervenciones espontáneas de los allí presentes fueron una constante, demostrando así el buen hacer de quienes llenaban no solo el escenario con su presencia, sino toda la sala con su arte.
RECTA FINAL. Hoy y mañana se celebran las últimas conferencias y espectáculos de la Semana de Estudios Flamencos. Esta noche, Ramón Porras reflexionará sobre la evolución del cante antes de la actuación de Manuel Cástulo y Antonio Carrión.

martes, 5 de noviembre de 2019

Presentación de la revista "Candil".

Hace unos días veía la luz una nueva entrega, tras el acuerdo de colaboración con Diputación Provincial para hacer cuatro publicaciones al año.

ANTONIO ORDÓÑEZ (Diario IDEAL - JAÉN).
La Peña Flamenca de Jaén acogió hace unos días la última entrega de la revista 'Candil', publicación especializada editada por esta entidad en colaboración con la Diputación. El presidente de la Administración provincial, Francisco Reyes, participó en la presentación de este nuevo número, el 161, acto celebrado en la sede de esta Peña, ubicada en la calle Maestra de  la capital jienense, y en el que también intervinieron el presidente de esta asociación, Alfonso Ibáñez, el alcalde de Jaén, Julio Millán, y el flamencólogo y periodista, Juan Antonio Ibáñez. 
Alfonso Ibáñez recordó que 'Candil' «publicó su primer número en marzo 1978, con mucho voluntarismo. Hoy tenemos el honor de presentar el número 161 y este evento, sin duda importante para el mundo del flamenco, ha de servirnos para reconocer públicamente, y de manera especial, a dos personas por su contribución a la divulgación e investigación flamencas: Ramón Porras, que dirigió los primeros 100 números de la revista, y a nuestro añorado Rafael Valera, quien fuera presidente de esta Peña y director de 'Candil', durante los siguientes 60 números. Además de a ellos, agradezcamos también las colaboraciones, sin duda altruistas, de los inolvidables Leovigildo Aguilar. José Luis Buendía y Migolo, por citar solo a unos cuantos».

Ibáñez valoró muy positivamente el reciente convenio para la coedición de 'Candil' con la Diputación Provincial, «no solo por lo que supone para los 'candiles' que vienen (los próximos números de la revista, felizmente comprometidos), sino por los 'candiles' que vuelven, esto es: por toda la colección de la revista hasta hoy (161 números), que será digitalizada por el Instituto de Estudios Giennenses, lo que sin duda garantizará la proyección de 'Candil'», incidió. Este convenio fija la maquetación e impresión de cuatro números anuales de la revista, su distribución entre socios y socias de la Peña, colaboradores e instituciones públicas y privadas interesadas en el arte del Flamenco, el escaneo y digitalización y subida de 'Candil' a la plataforma Dialnet, como una herramienta fundamental para la búsqueda de información de calidad, que pretende dar mayor visibilidad a la literatura científica de calidad.


Por su parte, el presidente de Diputación destacó que «la investigación, estudio y análisis es una forma de cuidar y proteger un arte como el flamenco, arte que es patrimonio inmaterial de la humanidad y, por ende, también de la provincia de Jaén». Así, incidió en el valor de esta publicación, «tanto para aficionados y estudiosos, como para creadores y artistas de hoy, quienes pueden acudir a estas líneas para encontrar inspiración, llenar de contenido su arte y dotarlo de un mayor significado». En ese sentido, «el conocimiento de la tradición, la historia y la herencia recibida de otros artistas pueden enriquecer aquello que se hace hoy», afirmó el presidente de la Diputación. 

Contenidos.

Este número incluye una decena de artículos en los que se abordan temas como las mujeres flamencas con actividad en torno al año 1927, de Antonio Hernández. Antonio Conde recupera la figura de África Vázquez, cantaora granadina del siglo XIX. La reivindicación republicana en las letras flamencas centran el texto de Pedro Sánchez Ortega. Por otro lado, Manuel Martín Martín habla de Vicente Soto, cantaor contemporáneo. En este número hay también un recuerdo para el guitarrista Paco de Lucía, y Rafael Valera, el que fuera presidente de la Peña Flamenca de Jaén y director de esta publicación, fallecido a finales del año pasado.
Como se ha indicado, en el acto también intervino el flamencólogo y periodista, Juan Antonio Ibáñez. Respecto a la portada, que es un homenaje a Paco de Lucía, destacó que se trata de «un original de José Olivares, artista de raíz jaenera que ha visitado, para llenar sus lienzos, todos los paisajes de la geografía del Santo Reino». Respecto a los contenidos, indicó que «nuestros colaboradores traen a estas páginas – en variedad de temas– unos muy interesantes trabajos a tener en cuenta. Se conforma así un conjunto de opiniones, estudios y crítica. Versatilidad, conocimiento y capacidad de comunicación convergen en cada escrito o trabajo...».

martes, 6 de agosto de 2019

Recordando a Rafael Valera y José Luis Buendía. 25 años de "Candil".

La revista jiennense 'Candil' cumple 25 años de estudio e investigación en el mundo del flamenco.

"¿El secreto? Mucho trabajo y, sobre todo, la pasión que nos une por el flamenco".
José Luis Buendía, profesor de Literatura en la Universidad de Jaén, tiene claro que los 25 años de vida de la revista Candil no han llegado por casualidad. Ha sido su rigor y apuesta por la calidad lo que la ha convertido en la decana del mundo del flamenco en Andalucía, y en una referencia inexcusable para estudiosos e investigadores del cante jondo de todo el mundo.
Tanto es así que los suscriptores de Candil, que tiene una periodicidad bimensual, no están sólo en España, sino también en varios países europeos, en América Latina y en Japón. En el país asiático mantiene incluso un estrecho intercambio cultural desde hace años con la revista Paseo, editada en japonés.
Candil nació en la primavera de 1978, en el seno de la Peña Flamenca de Jaén. Lo hizo de la mano de un grupo de apasionados por el flamenco, como Alfonso Fernández Malo, José Olivares, Rafael Valera o José Luis Buendía, los dos últimos director y redactor-jefe de Candil, respectivamente. Después de 140 números, "la llama de la publicación sigue alumbrando con notoriedad la cultura flamenca", asegura su director. "No nos propusimos crear una revista de actualidad, y sí en cambio llevar a cabo una labor de investigación y estudio", añade Buendía. En estos años Candil ha analizado aspectos tan diversos como la musicalidad y letra del flamenco hasta su relación con otras artes o con la novela y la poesía andaluza.


Todos los aficionados al flamenco que han participado en los últimos días en los actos organizados por Candil con motivo de su 25º aniversario han destacado la seriedad y el rigor con que selecciona sus artículos, el tratamiento intemporal con que acomete sus trabajos para no quedar obsoleta y, sobre todo, su gran universalidad.
En sus dos décadas y media de vida Candil se ha convertido en un instrumento esencial para analizar la historia del flamenco y de sus grandes maestros. Así, se han editado números monográficos dedicados a Antonio Mairena, Fosforito, Fernanda y Bernarda de Utrera, Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Chano Lobato y hasta a Federico García Lorca y la relación de sus poemas con el flamenco. De gran nivel ha sido también la lista de colaboradores de la revista en todo este tiempo, entre los que destacan los escritores y críticos Fernando Quiñones, Félix Grande y José Manuel Caballero Bonald.


¿Y el futuro? Buendía tiene claro que se mantendrá una línea continuista, en cuanto a la función didáctica del flamenco, aunque destaca la necesidad de girar la mirada hacia los más jóvenes aficionados. Buendía agradece también el apoyo prestado, "sobre todo en los momentos más delicados", por distintas instituciones, como la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento de Jaén.
Acceso a Sumario de la revista "Candil": https://flun.cica.es/index.php/el-candil/159-revista-el-candil

jueves, 4 de julio de 2019

Memoria flamenca. Presentación del libro "Linares, cuna del cante minero".

Valera y Escribano escarban en los orígenes de los cantes de madrugá.

Tras varios años de investigación afirman con seguridad el origen de los aires mineros, que sitúan en la comarca linarense.

ANTONIO ORDÓÑEZJAÉN.


Presentación del trabajo, en la Peña Flamenca de Jaén, con Rafael Valera en primer término. :: IDEAL/
Presentación del trabajo, en la Peña Flamenca de Jaén, con Rafael Valera en primer término. :: IDEAL (fotografía Alfonso Ibáñez).
Rafael Valera y Antonio Escribano Ortíz han materializado el libro 'Linares. Cuna del Cante Minero', editado por la Diputación Provincial de Jaén, con la colaboración de Unicaja. Este trabajo, que ha requerido varios años de esfuerzo, se centra en los orígenes y proyección de estos cantes linarenses, como la taranta. El tratado se presentó hace unos días en la Peña Flamenca de Jaén, en un acto que incluyó además la actuación de Eduardo Martínez 'Niño Jorge', al toque de José Rojo.
Valera señaló que el libro recoge una investigación detallada y exhaustiva del cante minero primigenio y originario de la comarca de Linares. El autor resaltó que ya en 1850 aparece la palabra 'taranta' en una publicación de Diputación. El libro incide en cómo se puede constatar que estos cantes eran originarios de Linares, y que fueron siendo adoptados por los artistas de la baja Andalucía, que hacían parada en esta zona antes de pasar Despeñaperros, camino de las actuaciones contratadas por todo el país. Según Valera, fue Rafael Romero uno de los primeros que afirmó que esos 'cantes de madrugá' que luego acrisolan artistas de otros lugares, tenían su origen claro en Linares.
Grabaciones.
El libro, que incluye además más de 60 grabaciones complementarias, pretende incidir en que «el cante minero es original de la comarca de Linares -indica Valera-... y que cuando se producen los descubrimientos de los filones de Almería o la Unión, se llama a mineros expertos de esta zona jienense», que son los que llevan también, además de su sabiduría metalúrgica, estos cantes tan particulares. Valera insiste en que fue Romero, quien en 1982 graba estos cantes, tras la celebración de un Congreso Nacional de Flamenco en Jaén, y advierte de «por donde pueden ir los tiros de su origen y desarrollo». El libro también recoge los nombres de algunas figuras que popularizaron estos cantes y que los incorporaron a su repertorio.
Los cantes que interpretó Eduardo Martínez 'Niño Jorge', con el acompañamiento de José Rojo, fueron taranta-tarantos, taranta-levantica, cartageneras, taranta-mineras y tarantas de Linares.
Los autores, a raíz de una conferencia ofrecida por Valera en los años noventa, en torno a los cantes mineros, decidieron profundizar en la temática. Tras años de esfuerzo y de rastreo, el trabajo es ya una realidad que ha visto la luz.
En el acto intervinieron Alfonso Ibáñez (moderador), Lucas Martínez (en representación de Unicaja), José Rodríguez Gabucio (autor de la portada y dibujos ilustrativos del libro) y Rafael Valera, co-autor del libro.