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lunes, 24 de septiembre de 2018

Por soleá. EL ¿VANGUARDISMO? FLAMENCO TOCA TIERRA.


Parece ser que los que defienden el ¿vanguardismo? flamenco están ajustándose en sus declaraciones sobre el reconocimiento de lo que es flamenco y de lo que no lo es. A veces este tipo de comportamientos me hace pensar que nos están utilizando con un elaborado programa de márquetin, con el cual lanzarnos la roja tela para que el personaje en cuestión alcance cotas altísimas de popularidad en las redes sociales, para después matizar declaraciones y medir actitudes, en función de cómo se van desarrollando los acontecimientos.

Leo en el pasado ‘El País Semanal’ un amplio reportaje sobre Rosalía
en el cual la periodista Virginia López Enano va estableciendo cada una de las virtudes, esfuerzos, preferencias, andanzas y sonoridades musicales con los que ha ido batallando la nueva figura de la música española. El final del mismo me llama la atención porque Rosalía es definida musicalmente en la actualidad: “Pop. Flamenco. Latino. Trap. Electrónica. Le rodean las etiquetas y resulta un reto ubicarla en alguna de ellas. Le cuesta incluso a Joan S. Luna, que lleva años prestándole atención al sonido de la cultura undergroung. El jefe de redacción de la revista Mondosonoro no le ve un encaje fácil a su estilo, pero se acaba decantando por ‘un popmainstream de influencia urbana’ El nombre lo emplea para el sonido que Rosalía ha diseñado durante el último año”

Pienso que esto puede ser algo así como cuando ‘Camarón de Isla’ grabó la famosa ‘Leyenda del tiempo’, en 1979, una máxima figura del flamenco que también sabe cantar música pop, pues la obra fue considerada en su año como la cuarta mejor canción pop española. Y sobre Rosalía podríamos decir que es una consagrada figura de los tipos actuales de música que también sabe cantar flamenco.

Después de haberme llamado la atención el reportaje citado, igualmente me lo han hecho los artistas flamencos y casi flamencos, pues parece que están saciados de tantas declaraciones inexactas sobre nuestra universal música. Así, en el diario ‘Granada hoy’, la bailaora cordobesa Olga Pericet ha manifestado que: "Una coreografía flamenca puede ser ortodoxa y rabiosamente vanguardista”. También, el músico sirio-sevillano Fahmi Alqhai ha referido: “Siempre hay gente purista por todos lados. Y no es una raza a la que yo rechace ni odie, ojo. Hay colegas que no los pueden ni ver, pero no es mi caso. Creo que tienen su función, son los grandes cancerberos de una tradición.” En esta misma línea la gaditana ‘Niña Pastori’ ha comentado al preguntarle su opinión sobre Rosalía: “Evidentemente flamenco no es, pero tiene un aire y me encanta. Es una niña que tiene muchísimas cualidades, un físico que le acompaña y una voz preciosa, tiene mucho gusto y corazón. No es una flamenca ortodoxa, hace otro tipo de música que se aleja del flamenco aunque tiene raíz porque ella comenzó cantando flamenco más puro y tradicional. Luego ella ha descubierto otro camino que es súper bonito también”.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)

martes, 8 de mayo de 2018

Por soleá. EL FLAMENCO ES SOLO FLAMENCO.

A veces me pregunto si ¿compás, ritmo, melisma, quejío, pellizco, ‘jondura’, entrega, cadencia o tonalidad, no son suficientes calificativos para enumerar la actuación, grabación, o puesta en escena de una interpretación o proyecto flamenco?

Es posible que esté equivocado. Leído lo escrito, no tengo más remedio que preguntarme que considerará un añejo aficionado de a pie, el cual disfruta con los cantes de don Antonio Chacón, Manuel Torre, Pastora y su hermano Tomás Pavón, ‘Pepe Pinto’, ‘Manolo Caracol’, ‘Pepe Marchena’, Juanito Valderrama, ‘Camarón de la Isla’ o ‘Paco de Lucía’, cuando lee o escucha una pregunta a un/a artista flamenca/o como: “Tu último proyecto es algo similar a resonancias cinemáticas para obtener unos temas que son como espectrogramas.”

¿A quiénes les hablamos o nos dirigimos? ¿Esta universal cultura necesita un vocabulario científico –creo yo- casi como el de la física cuántica? ¿Imaginan a los millones de japoneses –por citar un ejemplo de pueblo amante del flamenco- analizando estas matizaciones artísticas? ¿Tanto hay que rebuscar para justificar un trabajo generalmente bien hecho y muy tratado musicalmente para identificarlo con las raíces flamencas? ¡Sí! Con bases flamencas, mas no flamenco en su totalidad. Esta universal música no necesita nada de otras culturas musicales, arreglos, variaciones, complementaciones, fusiones, mestizajes, etc. El flamenco es por sí solo el flamenco, lo demás es intentar asimilar nuestro arte a otro mundo que, basándose en su universalidad, se utilice para vender mejor su otro arte –lo cual puede ser honesto, porque también es arte- mas, estableciendo las diferencias de uno y otros.

Y sigo. ¿Canciones del grupo holandés ‘Ekseption’ adaptando composiciones de Bach y Beethoven; del griego ‘Aphrodite’s Child’ con adaptación del ‘Canon’ de Albinoni; de ‘Los Canarios’ españoles con su ‘Ciclos’, basado en ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi, han sido clasificadas como clásicas? ¿Hasta dónde vamos a llegar para vender mejor?

Recientemente, ‘Niña Pastori’ ha citado, con buen criterio y mucho amor, que “El flamenco casa con todo. Siempre teniendo como base el flamenco, pero déjate llevar…” A lo que yo argumento con humildad que ‘Todo casa con el flamenco’, que no es lo mismo. Es decir, nuestro arte lo recibe todo –cualquier tipo de música por muy rara que sea como las ‘voces búlgaras’- y lo hace flamenco.

Dijo en su día ‘Pepe Palanca’, admirador del tango argentino, que quiso meter por fandangos letras de la popular copla de Buenos Aires, pero que le fue imposible ¿Calidad de artista? Sin embargo, ‘Chano Lobato’ lo hizo por bulerías con el tango ‘Volver’, el bolero ‘Noche de ronda’, coplas como ‘La Niña de la Estación’, y no sé cuantas más, como Pastora lo hizo con el huapango ‘Cielito Lindo’, o ‘Camarón’ con la ranchera ‘La cigarra’. Y siguiendo la estela, en 1990, en Jaén, con motivo de la ‘Semana de Estudios Flamencos’ dedicada a Fernanda y Bernarda de Utrera, la segunda aseveró que hasta el ‘Padre Nuestro’ se puede cantar por bulerías.

El flamenco es solo flamenco.


Rafael Valera Espinosa

martes, 6 de febrero de 2018

Memoria flamenca. MARIANA CORNEJO SÁNCHEZ ‘MARIANA DE CÁDIZ’ (y III).

¿HABRÁ COSA MÁS MELODIOSA, PROFUNDA Y BONITA QUE LA MALAGUEÑA DE ‘EL MELLIZO’?

Después de relatarme sus vivencias y éxitos artísticos, mi conversación con ‘Mariana de Cádiz’ derivó a los aspectos más específicos de su forma de entender y realizar el cante flamenco. Ya ha quedado relatado en las dos anteriores entregas que su arte estaba influenciado por Pastora Pavón Cruz ‘Niña de los Peines’, también por Antonia Gilabert Vargas ‘La Perla de Cádiz’, por Francisca Méndez Garrido ‘La Paquera’, y por ‘Fernanda de Utrera’, principalmente por ser mujeres cantaoras, sin olvidar a su tío Juan Pérez Sánchez ‘Canalejas de Puerto Real’, así como tampoco a los grandes propagadores del arte gaditano del siglo XX como fueron Aurelio Sellé Nondedeu ‘El Tuerto de Cádiz’, Manolo Vargas Gómez ‘Manolo Vargas’, Juan Martínez Vílchez ‘Pericón de Cádiz’, y Juan Manuel Ramírez Sarabia ‘Chano Lobato’.

Como a la mayoría de los artistas referidos, a ‘Mariana de Cádiz’ también se le ha reconocido sus virtudes cantaoras por la malagueña de Enrique ‘El Mellizo’, los tientos-tangos de su tierra, las cantiñas-alegrías, las bulerías, los tanguillos gaditanos, y hasta la chuflas de Cádiz. Sin embargo, los maestros arriba citados igualmente eran dominadores de los cantes de fragua (tonás, martinetes, deblas y carceleras), las siguiriyas, soleares, etc. Y este fue el camino a seguir en mi entrevista con nuestra protagonista gaditana.

Pregunta: Olvidándonos de los estilos festeros ¿cómo tocas tú los serios?

Respuesta: - “A mí me gusta mucho la soleá de mi tierra… Con ese remate arriba… Hay que tener las facultades muy claras, si no es que no puedes con ella. ¿Y la malagueña de ‘El Mellizo? ¿Habrá cosa más melodiosa, profunda y bonita? ¿Y la caña de ‘Curro Dulce’?... Cádiz tiene muchas cosas. Lo que pasa es que como soy muy alegre no siempre toco los estilos serios.”

P: ¿Se está acabando la cantera de artistas en Cádiz?

R: - “¡No sé qué decirte! Pero verás tú… Acabarse no se puede acabar. En Cádiz hay buena gente cantando. Lo que les pasa es que una vez que empiezan, luego no se deciden a seguir. Y sucede también que los que suenan y actúan fuera somos muy pocos.”

P: ¿Habría que enfocar el cante como el de ‘Niña Pastori’?

R: - “¡No! ¡No! Porque la Niña canta flamenco que quita el sentío. Lo que pasa es que a esa criatura se le ha venío esa oportunidad y, con ese aire flamenquito que tiene –que a mí me encanta- que tanto le gusta a la juventud, además de darle fama, le da dinero… Pues yo lo veo estupendamente. Eso, desde luego no es el flamenco del que nosotros hablamos, pero a ella se lo han impuesto y lo hace bien ¡Pues mira…!”

P: ¿Es ese el futuro del flamenco?

R: - “¡Ay! Yo no creo que ese sea el futuro del flamenco… ¡Por favor! Porque esa malagueña, esa siguiriya, esos tarantos, esas soleares… Todo eso no se puede perder jamás. Además está saliendo mucha gente buena y por eso este cante nuestro nunca puede desaparecer. Lo que pasa es que estamos en la hora nueva –diremos- de estas cosas musicales que suenan muy bonito, porque es bonito y a mí es a la primera que le gustan, y la gente está deseosa de alegrías y cosas así.”

P: ¡Pero son este tipo de artistas los que llenan los festivales y no los cantaores por derecho!

R: - “¡Eso no puede ser! En los festivales no deben de faltar los auténticos artistas flamencos. Esta clase de recitales hay que organizarlos de otra forma, en otro tipo de recintos y darle otro nombre. No sé… ¡Llamarlos ritmos flamencos! También quiero decirte que esto puede ser un acierto, porque por este tipo de cante puede que se atraiga a gente que luego consideren y disfruten con el auténtico arte flamenco.”

P: ¿Los nuevos instrumentos que acompañan al flamenco tienen razón de ser?

R: - “A mí no me gustan. Cuando yo grabé mi segundo disco me dijeron que lo escuchara para ver qué me parecía. Me quedé pasmá porque no sabía que le habían metio música. Yo ignoraba que me habían hecho esos arreglos, que por cierto sonaban muy bien, bonitos y me gustaron. ¡Ahora…! ¿En un escenario…? ¿En un festival? ¡Mi guitarra, mis palmas y yo…! Y punto.”

P: ¿Cuál es el cante que más te gusta?

Mariana Cornejo acompañada por Pascual de Lorca
(foto: Pepe Pamos)
R: - “Yo te juro que me gustan toos los cantes; pero hay uno en particular que me gusta con delirio: la siguiriya. Después, por ser muy alegre y festera, me gustan los cantes de ritmo y compás. Y esto último creo que es porque mi tierra lo da.”

Muchos aficionados y lectores recordarán que ‘Mariana de Cádiz’ protagonizó un anuncio de lejía en la televisión andaluza. Y claro, la pregunta creí que era bastante oportuna.

P: ¿Da más popularidad un anuncio en televisión que un disco flamenco?

R: - “Puesssss… ¡Yo creo que sí! La popularidad que te da el que te vea tantísima gente a la vez y tantas veces, es mucho más grande que la que te da un disco. Lo cierto es que un disco flamenco y tus actuaciones, si son buenas, propician que te llamen para el anuncio. Pero la popularidad que da la televisión es incomparable. Hasta el punto de que a mí me paran por la calle hasta los niños. Pero lo mismo en Cádiz que en Sevilla o Málaga, o en otra ciudad.”

P: ¿Puede producir eso tristeza en un cantaor flamenco?

R: - “A mí no, porque yo nunca he dejao lo mío ni lo pienso dejar. Y si me dijeran que me fuera a hacer teatro o televisión, como sabes que lo he hecho, y que dejara el flamenco, yo nunca dejaría el flamenco. Es indiscutible que una pantalla te da mucha popularidad, pero amigo, este arte que nosotros interpretamos es único, y los que tenemos la suerte de poder desarrollarlo, nunca podemos abandonarlo.”

Mariana Cornejo vino tres veces a la Peña Flamenca de Jaén. La primera en abril de 1993, en la que demostró su conocimiento por cantiñas-alegrías, taranta de Linares y taranta-levantica, bulerías, fandangos de ‘El Almendro’ (tío de ‘Caracol’), tientos y tangos, más bulerías y canciones por el estilo, y tanguillos de Cádiz.

Rafael Valera Espinosa


jueves, 3 de marzo de 2016

HEMEROTECA. Artículo "Estatuto flamenco", de Rafael Valera.

Estatuto flamenco
RAFAEL VALERA
(presidente de la Peña Flamenca de Jaén
y flamencólogo)
Carboncillo y pastel de Alfonso Ibáñez
LA polémica sobre la exclusividad del flamenco recogida en el nuevo Estatuto de Andalucía continúa trayendo cola. De todos es sabido que incluso el Presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, tiene la posible intención -¿exclusiva?- de plantear ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad sobre la citada competencia que establece la obligación de conservar y promocionar el flamenco.

A dichas declaraciones ha respondido la Ministra de Cultura, Carmen Calvo Poyatos, diciendo que: «El fomento del flamenco es una obligación que se puede hacer en cualquier lugar del Estado español y que se puede recoger en los estatutos de autonomía como parte directriz», y que «el Estatuto andaluz tiene todo el derecho y legitimidad a recoger el flamenco dentro de si, porque el flamenco cubre un recorrido importante de la cultura andaluza».


Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española que «exclusiva» en su acepción segunda significa «único, solo, excluyendo a cualquier otro». Y el flamenco es único en su forma, en su desarrollo, en su puesta en escena y en su interpretación. Como dijo Eugenio Noel: «El flamenco no cabe en el papel». Quién puede -por parte de la Junta de Andalucía- prohibir a un extremeño, murciano, catalán o japonés que componga, cante, baile, o toque la guitarra flamenca ¿Hasta ahí podíamos llegar!


Luego ¿Dónde se entiende que puede estar lo de la exclusividad? Particularmente considero que en la definición de lo que es arte flamenco. El incluir en el Estatuto andaluz dicho párrafo creo que está motivado por la conservación de esta -no lo olvidemos- universal música y por la promoción de la misma. 


Bien conocidos son los trabajos de artistas flamencos como José Mercé, Enrique Morente, o Arcángel, que bajo los titulo de 'Pilas alcalinas', 'Omega' o 'Las Yeguas', respectivamente, nos los quieren colar como flamencos ¿Por favor! ¿Y que me dicen de grabaciones como algunas de Ketama, El Barrio, Niña Pastori, etc., que igualmente los productores y determinados locutores y presentadores los definen como flamencos? Aparte de los colectivos que conforman las peñas flamencas, ciertos críticos y verdaderos aficionados, alguien debe de tener oficialmente la potestad de definir lo que es o no flamenco. Este -pienso- que es el sentido que los redactores del nuevo Estatuto de Andalucía han querido plasmar con la tan traída y llevada palabra 'exclusiva'. Dejémonos de absurdas polémicas y trabajemos más por la autenticidad y difusión del flamenco.
Fuente: http://www.ideal.es/granada/20061127/local_jaen/estatuto-flamenco_20061127.html

lunes, 16 de marzo de 2015

Por soleá. Vino manchego, flamenco y José Rojo.

En enero de 2011, mi amigo José Romero, Presidente de la Asociación de Taberneros de Córdoba, había organizado, con el patrocinio de Cruzcampo, “Flamenco en las Tabernas Cordobesas”, con la intención de prestigiar a los flamencos de la tierra, a los vinos de la provincia, y a la gastronomía cordobesa –principalmente sus tapas- para reivindicar tres culturas de la provincia hermana. Por ello, escribí una columna en la que aconsejaba que se copiara la fórmula con dos añadidos: el aceite y el turismo de la nuestra. Visitar la Sierra de Cazorla-Segura, el renacimiento de Jaén-Baeza-Ubeda, las rutas minero-taurinas de de Linares-El Centenillo-La Carolina, las del Condado Navas de San Juan-Arquillos-Santisteban-Castellar, la de los pueblos de Mágina, o la andalusí de Martos-Alcaudete-Alcalá la Real, con posterior visitas a las almazaras y correspondientes catas de aceite, gastronomía jaenera en alguna de ellas, y colofón flamenco de artistas de cada zona a los postres. Argumenté que sería satisfactorio y lucrativo para empresarios ofertar dichas actividades. Pues aquí, en Jaén ¡nada de nada! Todo estriba en ¡Buena cosecha! ¡Mala cosecha! ¡Bajo o alto precio del aceite! ¡Italianos sí, italianos no! ¡Subvenciones: heladas, pedrisco, riadas, sequia… si, subvenciones no!  

Y siempre se nos adelantan los que luchan por su tierra y sus productos. A comprobar lo programado: “La Noche en Vino llevará la cumbre a 16 ciudades de toda Castilla-La Mancha”. Efectivamente, se reivindica la materia prima: el vino. ¡Y de qué manera! “Catas, exposiciones, museos abiertos hasta la medianoche y un concierto de flamenco. Las ciudades participantes fueron Albacete, Alcázar de San Juan, Almansa, Campo de Criptana, Ciudad Real, Corral de Almaguer, Cuenca, Guadalajara, Hellín, Manzanares, Talavera de la Reina, Tarancón, Toledo, Tomelloso, Valdepeñas y Villarrobledo. 

Actuaron Diego el Cigala (en Toledo), José Mercé (en Cuenca), Niña Pastori (en Ciudad Real), Pitingo (en Albacete), María Toledo (en Alcázar de San Juan), Antonio Carmona (Guadalajara), Isabel Luna (Tarancón), Paco Candela (Tomelloso), David Lagos (Valdepeñas) y José Rojo (Manzanares). Y todos ellos el 13 de marzo.
Y los jiennenses –los que presumimos de aceites- pues tan campantes, porque los cordobeses, sevillanos, malagueños… que también tiene aceite, se cubren con otras actividades como el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, la Noche Blanca de Flamenco o el Festival Internacional de la Guitarra; la Bienal Flamenca de Sevilla o los Jueves Flamencos; y la Bienal Málaga en Flamenco los terceros.

Solo nos queda el consuelo de que un representante criado en Jaén como José Rojo, tuvo su máximo protagonismo en Manzanares, que acompañado de Laura González, el percusionista Jorge Cano, o el saxofonista Marcos López, entre otros, ante un público que se acercó a los mil asistentes, desarrolló la casi totalidad de los cortes de su último trabajo titulado “El Sonido de mi Sentir”, donde sus compases por rumba, bulería, soleá, farruca, alegrías, zapateado, y los melódicos melismas de su granaína, establecieron cualidades virtuosas, de composición y dominio del instrumento flamenco para disfrute de los asistentes.

Rafael Valera Espinosa
(Presidente de la Peña Flamenca de Jaén y flamencólogo)