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lunes, 30 de marzo de 2020

Memoria flamenca. XIX Semana de Estudios Flamencos dedicada a Manolo Sanlúcar.

El tocaor Manolo Sanlúcar centró en Jaén la XIX Semana de Estudios Flamencos.

Críticos y expertos del arte flamenco abordarán a partir del próximo lunes la figura del guitarrista gaditano Manolo Sanlúcar, protagonista de la 19ª Semana de Estudios Flamencos que organiza la Peña Flamenca de Jaén.

El periodista y crítico Manuel Martín inaugurará las jornadas con una conferencia titulada "Un maestro en un cielo de armonías", a la que le seguirá un recital de guitarra a cargo del tocaor Paco Cruz, con el baile de Rocío Molina y al cante Miguel El Pino.

Entre los participantes también destaca el profesor Agustín Gómez, director de la cátedra de Flamenco de la Universidad de Córdoba, o el crítico de la revista Candil, José Luis Buendía, que presentará su último trabajo, "Con las claritas del día, nuevas letras flamencas".

Además, el propio Manolo Sanlúcar participará en los encuentros, el próximo viernes, con la conferencia "Reflexiones en torno a la guitarra y su mundo", que precederá el recital del guitarrista Santiago Lara y su grupo, ganador del Giraldillo del Toque 2002.

Dentro de las actuaciones programadas también sobresale la de la cantaora Carmen Linares, que estará acompañada a la guitarra por Paco Cortés.

Compositor singular.

El presidente de la peña jiennense, Rafael Valera, presentó ayer las jornadas calificando a Sanlúcar como "el genio de toda una personalidad flamenca, singular y única en su doble vertiente de compositor y guitarrista".

Valera recordó los inicios del joven Manuel Muñoz Alcón (Sanlúcar de Barrameda, 1947), que con sólo 14 años, debutó con Pepe Pinto, Pastora y Pepe Marchena, como padrino. "Comenzó así una trayectoria tan ascendente y magistral que no intuimos como acabará, porque en cada una de sus obras va sumando más conocimientos, técnica y, sobretodo, inspiración para asombro de entendidos y profanos", recordó Rafael Valera.

A lo largo de su carrera, Manolo Sanlúcar ha acompañado a artistas como la recientemente desaparecida, Paquera de Jerez, El Chato de la Isla, Manuel Agujetas y Enrique Morente, entre otros. 

El broche final de la semana flamenca correrá a cargo del bailaor Andrés Peña y su grupo, ganador de la Bienal de Flamenco de Sevilla del año 2000.

Antes, la cantaora Rosario López y el guitarrista José Rojo participarán en la misa flamenca, en la Iglesia El Salvador de la capital. Las conferencias y actuaciones son gratuitas. 

 * Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2004.

martes, 6 de agosto de 2019

Recordando a Rafael Valera y José Luis Buendía. 25 años de "Candil".

La revista jiennense 'Candil' cumple 25 años de estudio e investigación en el mundo del flamenco.

"¿El secreto? Mucho trabajo y, sobre todo, la pasión que nos une por el flamenco".
José Luis Buendía, profesor de Literatura en la Universidad de Jaén, tiene claro que los 25 años de vida de la revista Candil no han llegado por casualidad. Ha sido su rigor y apuesta por la calidad lo que la ha convertido en la decana del mundo del flamenco en Andalucía, y en una referencia inexcusable para estudiosos e investigadores del cante jondo de todo el mundo.
Tanto es así que los suscriptores de Candil, que tiene una periodicidad bimensual, no están sólo en España, sino también en varios países europeos, en América Latina y en Japón. En el país asiático mantiene incluso un estrecho intercambio cultural desde hace años con la revista Paseo, editada en japonés.
Candil nació en la primavera de 1978, en el seno de la Peña Flamenca de Jaén. Lo hizo de la mano de un grupo de apasionados por el flamenco, como Alfonso Fernández Malo, José Olivares, Rafael Valera o José Luis Buendía, los dos últimos director y redactor-jefe de Candil, respectivamente. Después de 140 números, "la llama de la publicación sigue alumbrando con notoriedad la cultura flamenca", asegura su director. "No nos propusimos crear una revista de actualidad, y sí en cambio llevar a cabo una labor de investigación y estudio", añade Buendía. En estos años Candil ha analizado aspectos tan diversos como la musicalidad y letra del flamenco hasta su relación con otras artes o con la novela y la poesía andaluza.


Todos los aficionados al flamenco que han participado en los últimos días en los actos organizados por Candil con motivo de su 25º aniversario han destacado la seriedad y el rigor con que selecciona sus artículos, el tratamiento intemporal con que acomete sus trabajos para no quedar obsoleta y, sobre todo, su gran universalidad.
En sus dos décadas y media de vida Candil se ha convertido en un instrumento esencial para analizar la historia del flamenco y de sus grandes maestros. Así, se han editado números monográficos dedicados a Antonio Mairena, Fosforito, Fernanda y Bernarda de Utrera, Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Chano Lobato y hasta a Federico García Lorca y la relación de sus poemas con el flamenco. De gran nivel ha sido también la lista de colaboradores de la revista en todo este tiempo, entre los que destacan los escritores y críticos Fernando Quiñones, Félix Grande y José Manuel Caballero Bonald.


¿Y el futuro? Buendía tiene claro que se mantendrá una línea continuista, en cuanto a la función didáctica del flamenco, aunque destaca la necesidad de girar la mirada hacia los más jóvenes aficionados. Buendía agradece también el apoyo prestado, "sobre todo en los momentos más delicados", por distintas instituciones, como la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento de Jaén.
Acceso a Sumario de la revista "Candil": https://flun.cica.es/index.php/el-candil/159-revista-el-candil

jueves, 4 de julio de 2019

Memoria flamenca. Presentación del libro "Linares, cuna del cante minero".

Valera y Escribano escarban en los orígenes de los cantes de madrugá.

Tras varios años de investigación afirman con seguridad el origen de los aires mineros, que sitúan en la comarca linarense.

ANTONIO ORDÓÑEZJAÉN.


Presentación del trabajo, en la Peña Flamenca de Jaén, con Rafael Valera en primer término. :: IDEAL/
Presentación del trabajo, en la Peña Flamenca de Jaén, con Rafael Valera en primer término. :: IDEAL (fotografía Alfonso Ibáñez).
Rafael Valera y Antonio Escribano Ortíz han materializado el libro 'Linares. Cuna del Cante Minero', editado por la Diputación Provincial de Jaén, con la colaboración de Unicaja. Este trabajo, que ha requerido varios años de esfuerzo, se centra en los orígenes y proyección de estos cantes linarenses, como la taranta. El tratado se presentó hace unos días en la Peña Flamenca de Jaén, en un acto que incluyó además la actuación de Eduardo Martínez 'Niño Jorge', al toque de José Rojo.
Valera señaló que el libro recoge una investigación detallada y exhaustiva del cante minero primigenio y originario de la comarca de Linares. El autor resaltó que ya en 1850 aparece la palabra 'taranta' en una publicación de Diputación. El libro incide en cómo se puede constatar que estos cantes eran originarios de Linares, y que fueron siendo adoptados por los artistas de la baja Andalucía, que hacían parada en esta zona antes de pasar Despeñaperros, camino de las actuaciones contratadas por todo el país. Según Valera, fue Rafael Romero uno de los primeros que afirmó que esos 'cantes de madrugá' que luego acrisolan artistas de otros lugares, tenían su origen claro en Linares.
Grabaciones.
El libro, que incluye además más de 60 grabaciones complementarias, pretende incidir en que «el cante minero es original de la comarca de Linares -indica Valera-... y que cuando se producen los descubrimientos de los filones de Almería o la Unión, se llama a mineros expertos de esta zona jienense», que son los que llevan también, además de su sabiduría metalúrgica, estos cantes tan particulares. Valera insiste en que fue Romero, quien en 1982 graba estos cantes, tras la celebración de un Congreso Nacional de Flamenco en Jaén, y advierte de «por donde pueden ir los tiros de su origen y desarrollo». El libro también recoge los nombres de algunas figuras que popularizaron estos cantes y que los incorporaron a su repertorio.
Los cantes que interpretó Eduardo Martínez 'Niño Jorge', con el acompañamiento de José Rojo, fueron taranta-tarantos, taranta-levantica, cartageneras, taranta-mineras y tarantas de Linares.
Los autores, a raíz de una conferencia ofrecida por Valera en los años noventa, en torno a los cantes mineros, decidieron profundizar en la temática. Tras años de esfuerzo y de rastreo, el trabajo es ya una realidad que ha visto la luz.
En el acto intervinieron Alfonso Ibáñez (moderador), Lucas Martínez (en representación de Unicaja), José Rodríguez Gabucio (autor de la portada y dibujos ilustrativos del libro) y Rafael Valera, co-autor del libro.

jueves, 21 de febrero de 2019

Memoria flamenca. Entrega y afición en Curro Pérez.

La Peña Flamenca de Jaén acoge un nuevo recital del ciclo 'Los aficionaos de Jaén'. 

30.03.09 - 

Entrega y afición en Curro Pérez
Curro Pérez ofreció un recital cargado de emoción. /IDEAL
Lo decían y expresan los consagrados profesionales: «No sabéis lo que dominan y conocen los 'aficionaos' cantaores». «Yo siempre he 'buscao' un hilito de música interpretada por ellos para investigar la creatividad de las figuras legendarias». Esto puede sonar a cuento ensalzador, mas cuando es Antonio Mairena el que lo expresa, la verosimilitud de la frase cobra inusitada importancia por su reconocida obra. Es por esto que la Peña Flamenca de Jaén programó su ciclo 'Los aficionados de Jaén', con la intención de que éstos muestren su valía, su versatilidad cantaora y grado de conocimiento de este arte.
Como en anteriores ocasiones protagonizadas por Pepe y Mari Carmen Gersol, Pepe Rojo o Manuel Restoy, Francisco Pérez Morente 'Curro Pérez', en la noche del viernes, 27 de marzo, evidenció personalidad, afición y determinado pellizco cantaor. Y comenzó aportando melodía y ecos 'aurelianos' por granaína-malagueña, evocación de Enrique el Mellizo por malagueña, y un final por jaberas. Posteriormente abordó el eco meloso que los flamencos imprimieron a la guajira con buen juego melismático.
Personalidad
Quiso demostrar personalidad y lo consiguió con peteneras sobrepasadas en el reposo de la cadencia rítmica con ciertas evocaciones de Rafael Romero, para adentrarse en los primigenios ecos sefarditas y entremezclar la creatividad de Pastora Pavón al final del cante. En la tesitura de ofertar su singularidad cantaora, Curro Pérez acometió la copla por bulerías de 'Rocío', con un tratamiento festero en el que abundó el juego melismático de su garganta y un acercamiento al cuplé por bulerías de la zona de Utrera y Lebrija.
Había que constatar el conocimiento en la peña jienense, y para ello abordó las soleares. Estableció un inicio por el eco alcalaíno de Enrique el Mellizo con aires de Caracol, continuó por La Serneta con matices de Pastora, para derivar a la creatividad de Juaniquín de Lebrija, bajarse al localismo jerezano que al estilo le imprimió Curro Frijones, reivindicar la potencia canora de Mairena por La Roesna, y finalizar con la readaptación de Paquirri por Pepe el de la Matrona. Quiso congratularse con sus amigos y lo consiguió por fandangos de Huelva, con ecos de Alonso, matices onubenses de Vallejo, aires de Calaña y Valverde.
Mas fueron los cantes de pellizco los que demostraron su enorme afición, comenzando por toná y una resaltable debla con entrega y profundidad, para seguidamente abordar las siguiriyas de Joaquín Lacherna en versión de Manuel Torre y rematar por la creatividad de Curro Durse. Finalizó su recital con bulerías y determinadas influencias de Camarón de la Isla.
Buen acompañamiento de José Manuel Moreno, con un toque preciso, subordinado y acorde con la compenetración que entre ambos artistas existen.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Memoria flamenca. ANTONIO FERNÁNDEZ “FOSFORITO” (I).

“ERA UN TROTAMUNDOS QUE CANTABA DE FERIA EN FERIA DE GANAO.”


Portada del disco "Caracoles
https://www.vintagemusic.fm/release/caracoles-fosforito/
El viernes, 21 de septiembre de 1984, Tomás Ortiz Ibáñez y este que les relata, con motivo de la celebración del XII Congreso de Actividades Flamencas de Cáceres, nos reunimos en la medieval ciudad con Antonio Fernández Díaz “Fosforito”, en una comida a la que también asistieron el escritor sevillano Manuel Barrios y el eminente estudioso y hacedor flamenco Francisco Vallecino Pecino. El almuerzo sirvió de excusa para hacerle una entrevista para la revista Candil. El diálogo fue productivo, biográfico y netamente flamenco, hasta el punto de que propició, posteriormente, la idea de elaborar el libro “Linares. Cuna del cante minero”, que veinticinco años después iniciamos Antonio Escribano Ortiz y yo, y que publicó la Diputación Provincial en 2011.
Con el cuestionario-patrón de preguntas anteriormente establecido en la revista por Ramón Porras González y Manuel Urbano Pérez Ortega, complementado con mis vivencias flamencas hasta entonces y sus posteriores respuestas, lo primero que le solicité es que nos relatara sus comienzos artísticos. “Fosforito”, hombre de mucho mundo flamenco por aquél tiempo, fue expresivo, extenso, narrador nato y exquisitamente cariñoso. Y así comenzó:
- “Tendría que empezar diciendo que pertenezco a una familia de una larga tradición cantaora, por lo tanto mis vivencias flamencas me vienen a través de mi familia.”
¿De ahí lo de “Fosforito?
- “¡Bueno! Lo de "Fosforito” es a través de mi padre, pero esto fue bastante después, porque en principio yo era Antonio de Puente Genil, y así aparezco en un cartel en el año 47, en Ronda. Antes de ponerme ese nombre a mi me conocían como el hijo de “Fosforito” –a su padre se lo pusieron porque cantaba magníficamente la malagueña del gaditano Francisco Lema “Fosforito”-, un trotamundos que iba cantando de feria en feria de ganao y por las tabernas poniendo la gorra, cantaba fandangos y verdiales. Lo mismo que yo, había otra serie de gente y nos juntábamos en “collera” (grupo de artistas), yendo yo de compañero de “Carlos el de Saucejo” y de “Rosafina de Casares”, que si este último vive tendrá ya cien años, porque en aquella época ya era mayor. Luego, había otros que no ha trascendió su nombre, porque “Rosafina” si, hasta grabó, cantó con Vallejo, y era creador de un fandango.”
- “En aquella época rara vez nos acompañábamos de guitarra, casi siempre era haciendo compás con los nudillos, y ocurría una cosa, que todo lo marcábamos en compás de soleá. Con estas andanzas y esta forma de vida se cimentaron mis conocimientos, y mi sentido del compás se acentuó.”
- “Luego ya fui mayorcito y tuve la suerte de conocer a un guitarrista en Antequera, que era barbero, porque antiguamente casi todos los barberos tocaban la guitarra, hicimos “collera” y nos fuimos por ahí y nos enrolábamos en cualquier troupe, que unas veces nos pagaban y otras no; recuerdo que en algunas ocasiones no teníamos ni para pagar la fonda y teníamos que dormir en los portales de las casas, que entonces los dejaban abiertos. Pero, donde quiera que hubiera una casa de niñas valientes, allí entrabamos nosotros y por lo menos el plato de comida lo teníamos seguro. Luego, siempre había alguien que nos llamaba para cantar.”
- “Otras veces hablábamos con el empresario de los cines de verano y le hacíamos la propuesta de cantar después de la película. Muchas veces aceptaba subiendo la entrada una perra gorda, y a nosotros nos daba dos o tres pesetas.“
- “Ya, en el año 1947, teniendo yo 15 años hice lo mismo, salirme de mi casa y hacer la ruta de la serranía cantando hasta Ronda. En Ronda, estuve un año porque encontré a un empresario que hacía bolos y me contrató; entonces yo iba con “El Gitano de Bronce”, y aún conservo un cartel de Ronda de ese año en el que aparezco como “Antonio de Puente Genil”, como te referí al principio.”
¿Puente Genil ha sido un pueblo muy cantaor?
- “¡Efectivamente! Mi pueblo ha tenido siempre una gran tradición cantaora. Yo siempre he estado con la oreja puesta escuchando a todos los viejos que cantaban. Recuerdo que escuché a José Bedmar Contreras “El Seco”, “Malos Pelos”, a “Pinturas” que, por cierto, hacía la malagueña de “El Canario” perfecta… Es decir, Puente Genil ha dao un gran manojo de cantaores, aunque profesionalmente pocos, salvo “Juan Hierro” que incluso grabó y trabajó con Manuel Vallejo y José Cepero.”
- “¡Pero te sigo contando! En 1948, me fui a Málaga donde conocí a un sinfín de cantaores. Entonces empecé a subir a las ventas a través de la amistad que hice con un guitarrista que le llamaban “El Niño de Almería”, porque a mí en Málaga no me conocía nadie, pero poco a poco fui cogiendo sitio en los ambientes flamencos. Desde luego, mis principios en Málaga también fueron durísimos. Después estuve en Cádiz con motivo del servicio militar. Recuerdo que me hice cabo a fin de tener más tiempo para relacionarme con los flamencos, aunque yo ya conocía a Antonio “El Herrero”, a “El Peste”, a “Rociana”… En fin, a muchos. Entonces resulta que me operaron del estómago, y a los tres días de operao me licenciaron diciéndome que me tenía que marchar puesto que ya no era militar, por lo tanto me salí del hospital con los puntos y la herida fresca, teniendo que ir a curarme donde pillaba. Yo he padecido del estomago siempre por la vida que llevaba, porque donde iba a cantar, el señorito no preguntaba que queríamos tomar, sino que bebíamos lo que él estuviera tomando, coñac, anís, vino, lo que fuera. En aquella situación, tuve que ir a buscarme la vida a un cabaret que se llamaba el Pay Pay, y estando cantando por siguiriyas noté que la herida se me habría y empecé a sangrar. Me llevaron a curarme y ocurrió que pillé una anemia muy grande y no podía cantar, marché por tanto a mi pueblo porque me quede mudo durante un año.”
Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco)

lunes, 22 de octubre de 2018

Memoria flamenca. MANUEL MORENO JIMÉNEZ ‘MORAO DE JEREZ’ (y X).


“‘LA ANDONDA’, ‘LA SERNETA’, ‘JOANIQUIN DE LEBRIJA’… TODOS ERAN DE JEREZ DE LA FRONTERA.”

Después de sentenciar sobre los movimientos flamencos artísticos que se estaban desarrollando y fraguando por los inicios del año 2000, mi interés era que ‘Manuel Morao’ volviera a su Jerez y así detallarnos el mayor número de aspectos de nuestro arte de su tierra.

Antes me has expresado las grandes cualidades de ‘Manuel Torre’ y que nadie aún ha ocupado su pedestal ¿pero tú has escuchado a alguien de Jerez que se le haya aproximado?

Morao de Jerez entrevistado por Rafael Valera
-“Fernando ‘Terremoto’ tenía una personalidad que no se parecía a la de ‘Manuel Torre’ en nada, y ni recordaba a Manuel, que es lo bueno. A lo mejor te cantaba eso de ‘Siempre por los rincones…’, pero lo hacía con su personalidad, no como Manuel. ‘El Torre’ tenía unas condiciones únicas que desde luego ‘Terremoto’ no tenía, reuniendo Fernando también unas condiciones maravillosas. Pero, para mí, el cantaor como artista genial que ha reunido las mejores condiciones ha sido ‘Manuel Torre’.

Con esto te quiero decir que todos los grandes han tenido momentos de esplendor. Por ejemplo, de ‘Antonio Mairena’ se comentaba entre los gitanos de que era un hombre muy frio, muy cerebral, un hombre muy metódico en sus cantes, y reconozco que muchas veces lo era, sin embargo, yo he oído cantar a ‘Mairena’ en muchas ocasiones muy gitano y muy bien, con un cante de inspiración y por el camino adecuado de lo que tiene que ser el cante. ¿Por qué? Porque era un gran artista además de un gran estudioso. Y este es un ejemplo adecuado para lo que quiero expresar. También Tomás Pavón era un hombre muy cerebral y además imitaba a ‘Torre’.

¿Y ‘Perrate de Utrera?

-“José ‘Perrate’ también tiene un gran mérito, aunque ha sido más posterior y pienso que de menos calado artístico.”

¿Las influencias de las viejas escuelas de la guitarra flamenca se van a perder?

-“¡Sí! Las viejas escuelas o sus posibles influencias se acaban. Y todo porque creo que se están menospreciando bastante. Hoy, y quizás con razón, se está valorando bastante la evolución que la guitarra ha tenido en técnica, en conocimiento, en ejecución… Pero insisto que se está menospreciando algo muy importante como es la personalidad. Como en todas las cosas de la vida, aunque saques muchos beneficios, repito, luego tienes que pagar una factura también. Y la factura de la gran evolución de la guitarra es la de la impersonalidad.”

¿Comprendes la actitud de ‘Manolo de Huelva’ cuando se negaba a enseñar su técnica o su escuela?

-“En parte estoy en contra, pero también estoy a favor, porque a mí me pasa tres cuartos de los mismo. Como he dicho antes, yo me considero artista, pero soy consciente de que soy un mal maestro. Como profesor soy muy malo, como creo que eran la mayoría de los artistas ¿Motivo? Los artistas tenemos un concepto del arte muy personal, muy sui generis, y eso desgraciadamente no se le puede enseñar a nadie, porque tú tienes una forma de concebir el arte y de exteriorizarlo… ¿Y cómo le explicas eso a otro y que lo entienda y que lo haga?

¿Tú se lo entendiste a Javier Molina?

-“¡Sí! Se lo entendí cuando yo estaba aprendiendo. Una vez que aprendí, no. Porque después no he hecho nada de Javier Molina, ya que me creé mi propia personalidad. Más buena o más mala. Habré tenido más seguidores o menos seguidores, más gente a favor o menos gente a favor, pero mi toque está ahí.”

¿Por qué a los cantaores del barrio de Santiago les gustaba hacer las cosas de los de San Miguel y viceversa?

-“¡Mira! Todas las ciudades y pueblos de Andalucía la Baja tenían un barrio o una calle de los gitanos porque así los marginaban. En esa situación unos se cantaban a otros. Tú me cantas y yo te canto, tú padre me canta a mí y mi tío te canta a ti… Eso estaba concentrao. Y en este sentido la única ciudad que tenía dos barrios y por tanto dos escuelas de cante era Jerez. Porque Triana tiene una, Alcalá era otra, Utrera era otra, Lebrija otra, Sanlúcar, El Puerto, Cádiz… Pero Jerez tiene dos y en cada una de ellas había personalidad suficiente para crear. En esta situación surgía la competencia y unos querían demostrar que hacían mejor lo de los otros y viceversa. Todo lo que creó Jerez en esa época era bueno”

¿Por qué Jerez tiene fama de no haber tenido creatividad por soleá, cuando creativos como ‘La Andonda’, ‘La Serneta’ o ‘Juaniquín de Lebrija’ eran de allí?

-“Los que dicen eso es porque no saben. Solo tienen un conocimiento superficial de lo que es esto. En Jerez hay una escuela de distintas músicas por soleá, siendo una de las más importantes la de ‘Frijones’, la cual es muy difícil de ejecutar y por eso ha tenido muy pocos seguidores. También está la de ‘Juaniquín’, el cual no aprendió a cantar en El Cuervo ni en Lebrija, como ‘La Serneta’ no aprendió a cantar en Utrera, ni ‘La Andonda’ en Triana. Ellos ya eran cantaores en Jerez. Luego entonces, el que dice que en Jerez no hay escuelas de cante por soleá es que no sabe.”

¿Son verdaderamente los dos artífices siguiriyeros de Jerez ‘Paco la Luz’ y Manuel Molina?

-“Hay que tener en cuenta que son muchos los siguiriyeros importantes que ha dado Jerez.”

¿Pero son ellos los que verdaderamente ponen las bases?

-“¡Hombre! No te puedes olvidar de ‘El Marruro’, de Joaquín ‘Lacherna’, de ‘Perico Cantatore’… No te puedes olvidar de toda esa gente que fueron grandes músicos y que hoy la gente no saben ni quieres fueron. Por eso te digo que Jerez ha sido la cuna más rica de músicos creativos de lo que es el cante de los gitanos.”

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)

miércoles, 17 de octubre de 2018

Memoria flamenca. MANUEL MORENO JIMÉNEZ ‘MORAO DE JEREZ’ (IX).


“EL FLAMENCO ES TAN IMPORTANTE, TAN RICO Y ORIGINAL QUE NO NECESITA ADITAMENTOS.”
Manuel Moreno Jiménez ‘Manuel Morao’ me fue documentando sobre sus criterios profesionales y sus opiniones de las inclinaciones de los artistas, en función de las presiones de las casa grabadoras y otros estamentos culturales. En este aspecto destacó el comportamiento de su cuñado Fernando Fernández Monje ‘Terremoto de Jerez’, mas continuó sobre el tema.

-“En la actualidad se achaca la falta de libertad a los condicionantes que las casas grabadoras y otras entidades ponen a los artistas, pero es que hoy (2001) creo que no, porque todo el mundo está buscando hacer algo distinto para ver qué pasa, porque aquí nadie sabe nada, aquí todo son experimentos… Están ligando el tango de los gitanos extremeños con la salsa de Cuba o de Puerto Rico. Inclusive, un familiar mío está haciendo una especie de blues para ver si suena la flauta y ganar mucho dinero.

Entonces, si sale una persona con unas cualidades portentosas, con una gran voz, una gran potencia, una gran inspiración y con ganas de hacer por sí mismo y no por lo que le marque la época o el márquetin, sino porque él lo sienta, a lo mejor tiene éxito por ser distinto y no parecerse a nadie. Esa es mi gran esperanza.

¿A la conclusión que podemos llegar es que en la actualidad solo hay mediocridad?

Manuel Morao y Agustín Castellón 'Sabicas'
-“Creo que sí, que estamos en la gran época de la mediocridad.”

¿Cuándo el flamenco se hace acompañar por diferentes instrumentos que no han sido comunes en esta tarea, es porque los artistas son mediocres?

-“¡Totalmente! Porque el flamenco es una música tan importante, tan profunda, tan rica, tan peculiar y tan original, que no necesita aditamentos. Una mujer guapa, si se lava la cara, está mucho más guapa que si se adorna con muchas pinturas. ¡Pero tiene que ser guapa, eh!

¡Pero, ‘Paco de Lucía’ no es un artista mediocre!

-“Pienso que no. Pienso que ‘Paco de Lucía’ en un gran artista de su época y pienso que es otra cosa. Insisto, es un artista que ha nacido dentro de su época. Porque también hay una equivocación con el nacimiento de los artistas. Cuando los artistas nacemos fuera de época es muy difícil triunfar. Si naces en la época que a ti te viene bien por tu manera de ser, por lo que tú haces, por lo que crees y por lo que conceptúas en la vida, entonces tienes el noventa por ciento ganao. Por eso considero a ‘Paco de Lucía’ un gran artista, pero con la circunstancia de que ha nacido dentro de su época.

En este arte hay nombres señeros con ‘La Niña de los Peines’, su hermano Tomás, Antonio Mairena, Manolo Caracol… ¿cuál crees tú que es la base común de todos para haber llegado adonde llegaron?

-“La base que particularmente creo que es más importante, es haber nacido dentro de un entorno y haber llevado una vida que va unido a esto. Hay otros que no han nacido dentro de ese entorno, dentro de ese concepto de vida artística y no han llegado a tanto, porque realmente no han sido artistas. Los que hemos sido artistas y hemos tenido esas vivencias, lo hemos tenido más fácil y lo hemos visto facilísimo, porque hemos estado nadando en nuestros elementos.

El flamenco se mide principalmente por el cante, porque tiene que tener sus vivencias, tiene que pasar las necesidades para el cante te duela. De esta forma tú has sufrido lo que es el cante. El cante nace de unos sentimientos que engloba una marginación, una persecución… circunstancia que experimenta una raza que está viviendo y está sintiendo y además tiene ese entorno adecuado. ¿Por qué los gitanos hoy, la mayoría, no consiguen interpretar lo que han hecho el cante? Y ahora me dicen que las letras se tienen que adaptar a los momentos… En un cante por siguiryas tú no puedes decir que si el asfalto, el coche, la droga…”

Antonio Núñez 'Chocolate' y Manuel Morao
¡Pero cabe todo en una música, no es todo solamente la letra!

-“Pero es que todo va unido. Es un compendio de muchas cosas. Es una forma de exteriorizar lo que tú tienes dentro. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los cantes se conocen por su música y muchos también por su letra. ‘De Santiago y Santa Ana’ se conoce porque lo cantaba ‘Manuel Torre’, pero también la cantaba ‘Joaquín Lacherna’ ¿Por qué? Porque había vivido aquello y lo exteriorizó cantando. ¿Por qué ‘Paco la Luz’ creó esa música y su letra clásica por siguiriyas? Porque lo había padecido en sus carnes y así supo conjuntar tan perfectamente una con otra. Como también podemos citar el ‘Reniego…’ de ‘Los Caganchos’. Y, después, se han hecho versiones que han renovado los cantes. Por eso, al contrario de lo que dicen ahora, el cante no está muerto, siempre estará vivo.”

¿Y el baile, cómo lo ves en la actualidad?

-“El baile lo veo que ya no se parece al auténtico baile flamenco. Se parece más a una competición de fortaleza. Puede ser una carrera de resistencia y un hacer muchas cosas, sin ton ni son, que parezcan que son nuevas, con lo cual no tiene nada que ver con lo que tiene que ser.”

¿Tú crees que se ha desvinculado la música flamenca del baile?

-“¡Sí! El pasado día 25 de mayo yo estuve viendo por la televisión, concretamente, una retransmisión en diferido del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, que, además, le han dado el premio por bulerías, y nada tenía que ver el que estaba cantando con el que estaba bailando. Aquello no se sabía lo que era, no guardaba consonancia, ni con la música ni con el cante. El cante y el ritmo, es decir el acompañamiento y el baile es como una conversación que tiene que tener sentido, y aquello era todo incongruente. Y me pregunté ¿a esto le han dao un premio por bulerías? ¿Pero esto es lo que es? Yo no sabía lo que era.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco)

martes, 9 de octubre de 2018

Memoria flamenca. MANUEL MORENO JIMÉNEZ ‘MORAO DE JEREZ’ (VIII).


“Las siguiriyas y soleá de Jerez con muy difíciles y los hacen poca gente”.

Después de relatarme las excelencias de artistas como ‘Fernando Terremoto’, ‘Manuel Torre’, ‘La Niña de los Peines’ y su hermano Tomás Pavón, don Antonio Chacón, etc., dejando clarificados sus criterios y ensalzando como a nadie a ‘Manuel Torre’ especificando, igualmente, lo que fueron ‘Los Jueves Flamencos’ de Jerez, en los que Manuel Moreno Jiménez ‘Manuel Morao’, descubrió y catapultó a numerosos artistas, la entrevista discurrió por el futuro del arte flamenco.

¿Estamos, por tanto, sin futuro?

Manuel Moreno "Morao de Jerez"
(fotografía: Gutiérrez y Tamayo)
¿Sí hay futuro? Yo creo que sí y la esperanza no se debe perder nunca. Yo tengo esperanza de que en un momento determinao surjan artistas, porque ahora –año 2001- surgen grandes y buenos profesionales, pero artistas nacen muy pocos. Quizá porque estamos en una época y un sitio en que prevalece la comercialización y hay que estar pendiente de la técnica y lo que produce esta última. Pienso que hay artistas frustraos que se preguntan si tienen capacidad para crear arte de verdad pero que no pueden porque la casa de discos, el teatro y tal y cual, le exigen que haga lo que se hace y que además reporte dinero… Deben de tener cierta frustración. Creo que debe haber alguien que llegue hasta ahí, aunque puedo equivocarme.

Yo creía en algunas cosas y me están diciendo que no, que lo que yo creía no es verdad. Y me pregunto ¿Cómo se puede comparar un rebujito con un oloroso que ha tenido su amplio proceso de maduración? Sigo pensando que lo que yo creía y creo es lo que debe primar en el flamenco.”

Y después de Los Jueves Flamencos ¿Qué pasó?

-“Pues que vinieron Los Viernes Flamencos. Ante la evolución de la vida, lo que era bueno para mí como jueves, día que yo feché para estas actividades porque nadie ofrecía espectáculo ese día de la semana como cosa instaurada, pues too el mundo lo hacía el sábado buscando el éxito de público, día que descarté porque no quería que el recinto se llenara de gente que en un porcentaje amplio iba a divertirse y, el aprecio a este arte, que era lo que buscaba, no iba a tener la acogida que había pensado para la promoción que los artistas necesitaban, por esto fue el jueves el día elegido para que asistieran los que verdaderamente estaban interesados. Pero como te digo, lo que era para bueno como jueves, también lo fue como viernes porque aunque menos, también era un día quebrao de la semana. Y Los Viernes Flamencos se vinieron celebrando durante dos años, en vez de los tres que duraron los Jueves.

Mi gran satisfacción fue que puse en pie de guerra a una gran baraja de artistas; unos mejores y otros no tanto, unos con unas condiciones, otros con otras, pero a todos los puse en el campo, digamos, de la profesionalidad, siempre aconsejándoles que respetaran nuestras raíces para que no se perdieran, fin por el cual yo establecía el sacrificio de mi trabajo. Unos me lo han respetao y otros no.”
"Morao de Jerez"
(fotografía de archivo de la revista "Candil")
¿Se te han confirmado las expectativas y la ilusión que tú tenías para que de esa serie de espectáculos promocionadores saliera la figura o las figuras que continuaran con la tarea de mantener y engrandecer el flamenco?

-“Yo te voy a decir una cosa. El que emprende una tarea con una responsabilidad que se tiene en el subconsciente, de que algo hay que hacer para de alguna forma preparar el futuro, tenía que admitir a todos, como así lo hice, y lo que viniera bienvenido era. Trataba de inculcarle a todos lo que tenía que inculcar, consciente además de que unos me lo iban a admitir y otros no; y de que unos iban a servir y otros no. Pienso que la intuición artística siempre la he tenido, cosa que considero muy difícil. Y esa intuición me llevaba a veces a tener éxito y otras no. Es como si en una parcela siembras una misma especie y no todas las semillas llegan a florecer porque siempre hay algo que malogra a algunas de ellas. Esto era lo que me pasaba a mí. Yo sabía que la mayoría tenían cualidades, como sabía que algunos no iban a llegar. Te puedo decir que un porcentaje del ochenta por ciento son artistas y algunos buenas figuras como todos sabemos, en las tres disciplinas del flamenco: en el cante, en el baile y en la guitarra. Y me siento orgulloso de haberlos formado, de haberlos protegido, y de llevarlos arriba. Esa es la satisfacción. Luego tengo el gran desengaño de que de ese ochenta por ciento, el noventa no me lo ha agradecido. ¡Claro…! Yo no lo he hecho para que me lo agradezcan, sino para agradecérmelo yo mismo, y esa es mi gran satisfacción. Ellos creen que son figuras por sí mismos.”

Hay una circunstancia que a mí no me cuadra en Jerez y espero estar equivocado ¿Con la historia siguiriyera que tu ciudad tiene, por qué parece que sólo allí hay apasionamiento por las bulerías?

-“Pienso que no es apasionamiento. Lo que pasa es que la bulería ya no es bulería. Te voy a decir una cosa, aunque parezca que soy un presuntuoso, pero creo que hay que decirlo todo. En mi momento yo hice una gran evolución de la bulería y la puse tan difícil que entonces por bulerías era muy complicao tocar, cantar y bailar. Después, para que todo el mundo pudiera participar, han tenido que ir amoldándola, descafeinándola… quitándole todas las dificultades y dejándola en lo que la han convertido. Yo la evolucioné respetando las raíces y la tradición con un aporte personal.

Por otro lado, hay que reconocer que los cantes por siguiriyas de Jerez son muy difíciles y los hacen poca gente, así como los cantes por soleá. Como la bulería la han puesto muy fácil y la hace too el mundo, pues por esto es por lo que tiene tanta fama ahora.

Manuel Morao, El Chaqueta y Fernando Terremoto
En función de las presiones de las casas discográficas y otros estamentos culturales ¿los artistas flamencos tienen suficiente libertad?

-“Los artistas somos liberales y, si además es honrao, lo es más. Si un artista está condicionado por contratos o alguna otra circunstancia, su propia iniciativa creadora queda mermada. Por eso te dije que ‘Terremoto’ fue un artista liberal, no anárquico, pero si creativo y personal. Por eso nunca sacrificó su arte, aunque como ser humana tenía que vivir y por tanto ganar dinero. Nunca pagó esa factura, quizá porque su mentalidad no lo aceptaba, o bien porque él fue honrao consigo mismo, o porque no concebía el cante de otra manera. Es la auténtica libertad que debe tener un artista.”.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)