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miércoles, 17 de octubre de 2018

Memoria flamenca. MANUEL MORENO JIMÉNEZ ‘MORAO DE JEREZ’ (IX).


“EL FLAMENCO ES TAN IMPORTANTE, TAN RICO Y ORIGINAL QUE NO NECESITA ADITAMENTOS.”
Manuel Moreno Jiménez ‘Manuel Morao’ me fue documentando sobre sus criterios profesionales y sus opiniones de las inclinaciones de los artistas, en función de las presiones de las casa grabadoras y otros estamentos culturales. En este aspecto destacó el comportamiento de su cuñado Fernando Fernández Monje ‘Terremoto de Jerez’, mas continuó sobre el tema.

-“En la actualidad se achaca la falta de libertad a los condicionantes que las casas grabadoras y otras entidades ponen a los artistas, pero es que hoy (2001) creo que no, porque todo el mundo está buscando hacer algo distinto para ver qué pasa, porque aquí nadie sabe nada, aquí todo son experimentos… Están ligando el tango de los gitanos extremeños con la salsa de Cuba o de Puerto Rico. Inclusive, un familiar mío está haciendo una especie de blues para ver si suena la flauta y ganar mucho dinero.

Entonces, si sale una persona con unas cualidades portentosas, con una gran voz, una gran potencia, una gran inspiración y con ganas de hacer por sí mismo y no por lo que le marque la época o el márquetin, sino porque él lo sienta, a lo mejor tiene éxito por ser distinto y no parecerse a nadie. Esa es mi gran esperanza.

¿A la conclusión que podemos llegar es que en la actualidad solo hay mediocridad?

Manuel Morao y Agustín Castellón 'Sabicas'
-“Creo que sí, que estamos en la gran época de la mediocridad.”

¿Cuándo el flamenco se hace acompañar por diferentes instrumentos que no han sido comunes en esta tarea, es porque los artistas son mediocres?

-“¡Totalmente! Porque el flamenco es una música tan importante, tan profunda, tan rica, tan peculiar y tan original, que no necesita aditamentos. Una mujer guapa, si se lava la cara, está mucho más guapa que si se adorna con muchas pinturas. ¡Pero tiene que ser guapa, eh!

¡Pero, ‘Paco de Lucía’ no es un artista mediocre!

-“Pienso que no. Pienso que ‘Paco de Lucía’ en un gran artista de su época y pienso que es otra cosa. Insisto, es un artista que ha nacido dentro de su época. Porque también hay una equivocación con el nacimiento de los artistas. Cuando los artistas nacemos fuera de época es muy difícil triunfar. Si naces en la época que a ti te viene bien por tu manera de ser, por lo que tú haces, por lo que crees y por lo que conceptúas en la vida, entonces tienes el noventa por ciento ganao. Por eso considero a ‘Paco de Lucía’ un gran artista, pero con la circunstancia de que ha nacido dentro de su época.

En este arte hay nombres señeros con ‘La Niña de los Peines’, su hermano Tomás, Antonio Mairena, Manolo Caracol… ¿cuál crees tú que es la base común de todos para haber llegado adonde llegaron?

-“La base que particularmente creo que es más importante, es haber nacido dentro de un entorno y haber llevado una vida que va unido a esto. Hay otros que no han nacido dentro de ese entorno, dentro de ese concepto de vida artística y no han llegado a tanto, porque realmente no han sido artistas. Los que hemos sido artistas y hemos tenido esas vivencias, lo hemos tenido más fácil y lo hemos visto facilísimo, porque hemos estado nadando en nuestros elementos.

El flamenco se mide principalmente por el cante, porque tiene que tener sus vivencias, tiene que pasar las necesidades para el cante te duela. De esta forma tú has sufrido lo que es el cante. El cante nace de unos sentimientos que engloba una marginación, una persecución… circunstancia que experimenta una raza que está viviendo y está sintiendo y además tiene ese entorno adecuado. ¿Por qué los gitanos hoy, la mayoría, no consiguen interpretar lo que han hecho el cante? Y ahora me dicen que las letras se tienen que adaptar a los momentos… En un cante por siguiryas tú no puedes decir que si el asfalto, el coche, la droga…”

Antonio Núñez 'Chocolate' y Manuel Morao
¡Pero cabe todo en una música, no es todo solamente la letra!

-“Pero es que todo va unido. Es un compendio de muchas cosas. Es una forma de exteriorizar lo que tú tienes dentro. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los cantes se conocen por su música y muchos también por su letra. ‘De Santiago y Santa Ana’ se conoce porque lo cantaba ‘Manuel Torre’, pero también la cantaba ‘Joaquín Lacherna’ ¿Por qué? Porque había vivido aquello y lo exteriorizó cantando. ¿Por qué ‘Paco la Luz’ creó esa música y su letra clásica por siguiriyas? Porque lo había padecido en sus carnes y así supo conjuntar tan perfectamente una con otra. Como también podemos citar el ‘Reniego…’ de ‘Los Caganchos’. Y, después, se han hecho versiones que han renovado los cantes. Por eso, al contrario de lo que dicen ahora, el cante no está muerto, siempre estará vivo.”

¿Y el baile, cómo lo ves en la actualidad?

-“El baile lo veo que ya no se parece al auténtico baile flamenco. Se parece más a una competición de fortaleza. Puede ser una carrera de resistencia y un hacer muchas cosas, sin ton ni son, que parezcan que son nuevas, con lo cual no tiene nada que ver con lo que tiene que ser.”

¿Tú crees que se ha desvinculado la música flamenca del baile?

-“¡Sí! El pasado día 25 de mayo yo estuve viendo por la televisión, concretamente, una retransmisión en diferido del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, que, además, le han dado el premio por bulerías, y nada tenía que ver el que estaba cantando con el que estaba bailando. Aquello no se sabía lo que era, no guardaba consonancia, ni con la música ni con el cante. El cante y el ritmo, es decir el acompañamiento y el baile es como una conversación que tiene que tener sentido, y aquello era todo incongruente. Y me pregunté ¿a esto le han dao un premio por bulerías? ¿Pero esto es lo que es? Yo no sabía lo que era.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco)

martes, 7 de agosto de 2018

Por soleá. PEGALAJAR Y VICKY ROMERO.

Vicky Romero
El sábado 4 de agosto se consumó la 50.ª edición del Festival de Arte Flamenco de Pegalajar. Un acontecimiento del cual debemos de sentirnos orgullosos todos los jiennenses, ya que un grupo de pegalajeños, en 1968, supo ponernos en la élite festivalera andaluza, junto con Sevilla y sus ‘Potaje de Utrera’ o ‘Gazpacho de Morón’, Córdoba con sus Concursos de Arte Flamenco y festivales como el de Puente Genil, Almería con el capitalino, el rondeño de Málaga, y el Festival de la Bulería de Jerez. Y aún más, gracias a esta iniciativa nacieron otras nuevas como las de Jódar, Mancha Real y su ‘Pipirrana Flamenca’, o la ‘Besana Flamenca’ de Porcuna, sin olvidar la primigenia del Concurso Nacional de Tarantas de Linares.


Para dar mayor realce a este cincuentenario del Festival de Pegalajar, la Peña Flamenca pegalajeña ha organizado la 1ª Semana Cultural-Flamenca de Pegalajar, la cual ha contado con el patrocinio de la Excma. Diputación Provincial de Jaén y la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Pegalajar, así como buen número empresas de la localidad. En el desarrollo de la misma han participado conferenciantes como Francisco Viedma, Francisco Quesada Braceros, Gregorio Valderrama y este que les escribe, así como los artistas jiennenses Lydia Pérez y el Grupo de Baile ‘Arte y Candela’, Manuel Restoy, Fina Colmenero ‘Fina de Los Ángeles’, Vicky Romero con Juan Moreno, Eduardo Martínez ‘Niño Jorge’ y Antonio Gómez, así como el citado Gregorio Valderrama. 

Vicky Romero con Juan Moreno
Tras mi exposición sobre momentos vividos en diferentes festivales pegalajeños –principalmente desde 1975- la cantaora Vicky Romero acometió su ilustración por cantiñas-alegrías con evocaciones de Pastora Pavón y recuerdos de Rafael Romero, así como de los personalismos gaditanos. Mas su afán siempre estuvo en reivindicar figuras jiennenses como las del citado Rafael Romero ‘El Gallina’ y su antecesor paisano José Illanda. El camino loador fue establecido por soleá con ‘enjundia’ y conocimiento de los iliturgitanos, así como por el complemento rematador por ‘Juaniquín de Lebrija’ con entrega tonal. Enrique ‘El Mellizo’ fue recordado en el inicio de la malagueña con buen melisma, para derivar a la de ‘La Trini’ que modificó Baldomero Pacheco, y redondear con verdial de ‘Fosforito’ y rematar por el de ‘Frasquito Yerbabuena’ con potencia tonal.

Nueva muestra de conocimiento estableció por siguiriyas al iniciarlas por Manuel Torre sobre la base creativa de Manuel Molina, evidenciando así sus influencias de Rafael Romero por los aires de Joaquín ‘Lacherna’, y rematar con valentía y buenas formas por la de ‘El Loco Mateo’ que popularizara ‘Sernita de Jerez’. En su establecida línea reivindicativa de los creativos jiennenses, por tangos se acordó de ‘La Carlotica de Linares’ –madre de Gabriel Moreno- con personalidad y matiz reposado. Con fuerza y poderío estructuró sus cantes gañanes de trilla –hoy conocidas como tonás campesinas- en tesitura reposada y amplia tonalidad. Finalizó con bulerías de Jerez y adecuados pasos de baile complementarios, para continuar en el ritmo con fandango de ‘El Cabrero’, y retomar el localismo jerezano por ‘La Paquera’.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)

Más información: http://cadenaser.com/emisora/2018/07/12/radio_jaen/1531392039_326833.html

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Crónica flamenca. AMPLIO REPERTORIO FLAMENCO DE “FILO DE LOS PATIOS”


"Filo de los Patios" acompañada por Paco Cortés
Hace bastante tiempo que Madrid ha venido siendo considerada como la novena provincia flamenca. Es decir, las ochos andaluzas y Madrid. También a veces hemos de recordar las dos extremeñas, y como no Barcelona, sin olvidarnos de las murcianas Cartagena y La Unión. Mas, Madrid siempre ha sido emporio de grandes espectáculos flamencos, de cátedras flamencas –solo citaré las del siglo XX- como las de don Antonio Chacón, Pepe Marchena, Manolo Caracol, etc., que han consagrado a numerosas figuras de nuestro arte en sus cafés-cantantes como “Villa Rosa”, “Los Gabrieles”, “El Duende”, “Zambra”, “Los Canasteros”, “El Café de Chinitas”, “El Corral de la Morería”, etc. En la metrópolis de España, como sucede con el toreo, hay que triunfar para ser reconocido como auténtica figura.

Sus ambientes se han desarrollado en determinados lugares a los que acudían personajes de la talla de Pepe el de la Matrona, Rafael Romero, Manuel Moreno “El Morao”, José Blas Vega,  El Chata de Vicalvaro, El Canario de Madrid, Antonio Escribano Ortiz, Félix Grande, Enrique Morente, José Menese, etc, propiciando una seria afición entre la que se ha criado Filomena Auñon Proy “Filo de los Patios”, cantaora que con el acompañamiento de la guitarra del graníno Paco Cortés, protagonizó el recital flamenco del pasado viernes, 18 de noviembre, de la Peña Flamenca capitalina, encuadrado en el Circuito Flamenco “A la verde Oliva” que organiza la Federación Provincial de Peñas de Jaén, y que cuenta con el patrocinio de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía.
Comenzó su recital con malagueñas rememorativas de las creatividades de “La Trini”, con buen melisma, poderío tonal y cierta tesitura pastueña, y de Juan Reyes Osuna “El Canario” con las mismas características sonoras anteriores. En los siguientes tangos estableció una introducción modernista, para meterse de lleno –a veces con matiz estentóreo- en el recuerdo de La Niña de los Peines con aire reposado, abordando seguidamente la singularidad de la malagueña “La Pirula” por la Repompa de Málaga, y rematar con reiterados aires de Pastora Pavón con inclinaciones trianeras.

En los cantes mineros constató la influencia cadenciosa del cartagenero Antonio Piñana con una taranta-minera, para continuar por la creatividad de don Antonio Chacón por cartagenera en reiterada tesitura sosegada, y finalizar con valentía tonal por la taranta que El Cojo de Málaga grabara en 1923, y que posteriormente, en 1929, denominara como levantica. Ofertó seguidamente cantiñas-alegrías con introducción de matices acupletaos que en su tiempo popularizara “Chiquitete”, para seguidamente asentarse en la pureza gaditana de Manolo Vargas y Pericón de Cádiz. En las soleares ofreció un rotundo homenaje a Fernanda de Utrera y a las influencias que la utrerana recogió de figuras como Joaquín el de la Paula a través de Juan Talega, y del jerezano Juaniquín de Lebrija. Potencial eco estructuró para desarrollar la media-granaína (actualmente granaína) con introducción recordatoria de Vallejo, y estructura musical de Calixto Sánchez, tesitura que reiteró en la granaína (actualmente media-granaína) con incremento del melisma y la melodía flamenca.

Mas, como siempre, las siguiriyas establecieron su calidad cantaora, desarrollando una primera en la que recordó la influencia que Paco la Luz estableciera en Joaquín Lacherna; posteriormente, se acordó de Tío José de Paula por Tía Anica la Piriñaca, para continuar con entrega y poderío tonal por Tío Manuel Cagancho, a través de la creatividad de Tomás Pavón, posteriores sonoridades del porteño Tomás el Nitri, y un final por cabal de Silverio Franconetti y leves resonancias de El Loco Mateo. Finalizó con bulerías y matices de El Chato de la Isla por Jerez, aires de La Perla de Cádiz, recuerdos de Vallejo, fandangos de El Pichichi por el estilo, también de El Gloria y más Vallejo.

Maestría, virtuosismo, compenetración, dominio del traste, variaciones con personalidad, buen compás, adecuados tonos y prestancia flamenca, fueron las virtudes que demostró –como siempre- el granaíno Paco Cortés, facilitando con auténticas sonoridades flamencas las difíciles ejecuciones estilísticas que desarrolló su acompañada.

Rafael Valera Espinosa
(Presidente de la Peña Flamenca de Jaén y flamencólogo)

viernes, 23 de septiembre de 2016

Por soleá. LA PERMANENTE CREATIVIDAD DE RAFAEL ROMERO.

Es menester señalar que la mayoría de maestros de nuestro arte han tenido mentores que les han ido inculcando sus enseñanzas y, a la vez, han procurado promocionar sus valías para que alcanzaran su propio estatus. Es lo que conocemos como la revalorización de lo establecido para crear e innovar con criterio agradecido de las fuentes creativas en las que se han formado. Pienso que esto es el verdadero acicate para ir engrandeciendo la divulgación del arte flamenco. Manuel Torre procuró y consiguió enaltecer las cualidades adquiridas de artísticos maestros como El Viejo de la Isla, Manuel Molina, El Loco Mateo, Paco La Luz o Joaquín Lacherna, y, de esta forma, crear su propia personalidad, redondeada con su conocido cambio de remate por siguiriyas. Y junto a él, añejas figuras como don Antonio Chacón, La Niña de los Peines, Aurelio Sellé o Manolo Caracol.

Bien es cierto que nuestro comprovinciano Rafael Romero –no valorizado como se merece- igualmente ha tenido una progresión flamenca en cuanto a recrear lo aprendido. Muchas son sus aportaciones a determinados estilos como la caña, la serrana, la petenera, los tientos, el mirabrás, las siguiriyas, las farrucas, los garrotines, las guajiras, la debla, los jaleos extremeños, los villancicos flamencos, las romeras, etc. A lo que hay que sumar sus cantes de la madrugá (primigenios de los cantes mineros) y muy especialmente sus rondeñas. Es en este último cante donde Rafael figura como auténtico creador nato –no recreador- de un estilo flamenco.

Considero que, en cierto modo, su creación ha pasado de puntillas. Cierto que este es un estilo que, según los estudiosos, tuvo su inicio en el arte de una legendaria cantaora conocida como Ana Amaya Molina “Anilla la de Ronda”, mas no está configurado su origen plenamente en lo referido. Pero ha sido Rafael Romero, el gitano de Andújar, el que ha consolidado su creación como clásica. Y recordar su singularidad por este estilo no es de actualidad, aunque también. En la década de los sesenta del pasado siglo, artistas de la talla de Benito Rodríguez Rey “Beni de Cádiz”, ya las tenía como primordiales en su repertorio, e incluso las grabó. Otros como José Menese, Rosario López, Miguel Vargas, José el de la Tomasa, Enrique Morente… y muchos más, las utilizaron como continuadoras de sus malagueñas para rematar este grupo de cantes.   

En la actualidad, la creación de Rafael Romero por rondeñas se ha quedado como un cante clásico en la derivación de las malagueñas hacia los cantes abandolaos, los cuales suelen ser redondeados por la rondeña de “El Negro”, las que popularizara Silverio Franconetti a mediados del siglo XIX, y que fueron grabadas por Antonio Pozo “El Mochuelo”, en 1907. Sin embargo, he de insistir en que las de Rafael son las más populares –las grabó primeramente con aires de los fandangos de Huelva y, posteriormente, como las conocemos en la actualidad, con ecos abandolaos- de los flamencos actuales.



Rafael Valera Espinosa