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lunes, 30 de marzo de 2020

Memoria flamenca. XIX Semana de Estudios Flamencos dedicada a Manolo Sanlúcar.

El tocaor Manolo Sanlúcar centró en Jaén la XIX Semana de Estudios Flamencos.

Críticos y expertos del arte flamenco abordarán a partir del próximo lunes la figura del guitarrista gaditano Manolo Sanlúcar, protagonista de la 19ª Semana de Estudios Flamencos que organiza la Peña Flamenca de Jaén.

El periodista y crítico Manuel Martín inaugurará las jornadas con una conferencia titulada "Un maestro en un cielo de armonías", a la que le seguirá un recital de guitarra a cargo del tocaor Paco Cruz, con el baile de Rocío Molina y al cante Miguel El Pino.

Entre los participantes también destaca el profesor Agustín Gómez, director de la cátedra de Flamenco de la Universidad de Córdoba, o el crítico de la revista Candil, José Luis Buendía, que presentará su último trabajo, "Con las claritas del día, nuevas letras flamencas".

Además, el propio Manolo Sanlúcar participará en los encuentros, el próximo viernes, con la conferencia "Reflexiones en torno a la guitarra y su mundo", que precederá el recital del guitarrista Santiago Lara y su grupo, ganador del Giraldillo del Toque 2002.

Dentro de las actuaciones programadas también sobresale la de la cantaora Carmen Linares, que estará acompañada a la guitarra por Paco Cortés.

Compositor singular.

El presidente de la peña jiennense, Rafael Valera, presentó ayer las jornadas calificando a Sanlúcar como "el genio de toda una personalidad flamenca, singular y única en su doble vertiente de compositor y guitarrista".

Valera recordó los inicios del joven Manuel Muñoz Alcón (Sanlúcar de Barrameda, 1947), que con sólo 14 años, debutó con Pepe Pinto, Pastora y Pepe Marchena, como padrino. "Comenzó así una trayectoria tan ascendente y magistral que no intuimos como acabará, porque en cada una de sus obras va sumando más conocimientos, técnica y, sobretodo, inspiración para asombro de entendidos y profanos", recordó Rafael Valera.

A lo largo de su carrera, Manolo Sanlúcar ha acompañado a artistas como la recientemente desaparecida, Paquera de Jerez, El Chato de la Isla, Manuel Agujetas y Enrique Morente, entre otros. 

El broche final de la semana flamenca correrá a cargo del bailaor Andrés Peña y su grupo, ganador de la Bienal de Flamenco de Sevilla del año 2000.

Antes, la cantaora Rosario López y el guitarrista José Rojo participarán en la misa flamenca, en la Iglesia El Salvador de la capital. Las conferencias y actuaciones son gratuitas. 

 * Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2004.

viernes, 24 de enero de 2020

Recital flamenco. Segundo Falcón y Manolo Franco en la Peña.

El 25 de enero, sábado, y como es tradicional en esta Peña, con motivo de la festividad de San Antón, en nuestra sede social, a partir de las 21:30 horas, se desarrollará un recital flamenco protagonizado por el cantaor Segundo Falcón, que estará acompañado al toque por Manolo Franco.

Segundo Falcón nació en El Viso del Alcor (Sevilla) en el seno de la familia cantaora “los Janega”. Descubierto por Antonio Mairena, comenzó a cantar a los ocho años en la Peña Flamenca de su localidad natal, recorriendo posteriormente pueblos de Sevilla. Huelva, Cádiz, Badajoz, Alicante. A los doce años, ganó el premio de la Federación de Peñas de Sevilla, lo que le valió de credencial para compartir cartel por los festivales de la geografía andaluza y extremeña con primeras figuras como Camarón, Terremoto o Fosforito. En el año 1984, coincidiendo con el Año Internacional del Niño, graba para TVE. En los años del 1990 al 1992, se curte como un gran cantaor para el baile, entre otros, en Casa Patas de Madrid, El Cordobés de Barcelona y El Flamenco de Tokio. En el año 1992, participa en la Inauguración de las Olimpiadas de Barcelona. Colabora con artistas de reconocido prestigio, terminando su etapa como cantaor para el baile en la Compañía de Eva La Yerbabuena. Ha desarrollado su carrera como solista plasmada en su primer trabajo discográfico «Un Segundo de Cante», editado en 2002, con el que obtiene el galardón al Mejor disco de flamenco a nivel nacional.

Lo acompañará Manolo Franco, guitarrista nacido en Sevilla en 1960. Se forma en la academia de Matilde Coral, quien le hará debutar a la edad de quince años, en los llamados Festivales de España. Ha participado en múltiples Festivales Internacionales como los de Córdoba, Estocolmo, Estambul, Friburgo o Tokio y en la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla o la Cumbre Flamenca de Madrid y tiene innumerables colaboraciones como acompañante de diversos cantaores, como Carmen Linares, José Mercé, Calixto Sánchez, Naranjito de Triana. Actualmente, es profesor en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco de Córdoba.


viernes, 21 de diciembre de 2018

Diario IDEAL. Presentación de la revista "Candil".

La revista 'Candil' pone el foco en Miguel Hernández y en el recuerdo de Rafael Valera.

Alfonso Ibáñez, Pilar Parra y Juan Manuel Molina, ayer en la presentación de la revista./IDEAL
Alfonso Ibáñez, Pilar Parra y Juan Manuel Molina, ayer en la presentación de la revista. / IDEAL

Fue presentada en la Peña Flamenca, y ha hecho coincidir el 40 aniversario de su primera publicación con el 75 aniversario de la muerte del poeta, celebrado en 2017.

LAURA VELASCOJAÉN

Cuando la Peña Flamenca de Jaén planteó presentar el número 160 de la revista 'Candil', ya sabían que sería un homenaje a Miguel Hernández -gran parte de ella está dedicada al poeta-. Ayer, 20 de diciembre, fue el día escogido para hablarle de ella al público. Lo que en la Peña Flamenca no sabían, ni en Jaén, ni en el mundo, es que esta presentación contaría con un segundo homenajeado. Por desgracia, el otro protagonista de la jornada de ayer fue Rafael Valera, recientemente fallecido. El gran flamencólogo y expresidente de la Peña jienense que ayer fue recordado donde a él más le gustaba, entre flamencos.
En el acto estuvieron presentes el presidente de la Peña, Alfonso Ibáñez, el redactor jefe de la revista, Juan Manuel Molina, y la vicepresidenta primera de la Diputación, Pilar Parra. La revista ha hecho coincidir el 40 aniversario de su primera publicación con el 75 aniversario de la muerte del poeta Miguel Hernández, que se celebró en 2017, y tiene el objetivo de continuar, con tres ejemplares planeados para el próximo año.
Se trata del último número firmado por Rafael Valera, con dos artículos: 'Los cantes de Jaén y otros estilos en Rafael Romero' (cantaor de Andújar) y 'verso a verso canta a Miguel Hernández'. Tal y como explicó Alfonso Ibáñez, Rafael Valera contará «con el homenaje que se merece» más adelante, pero el de ayer ya fue un emotivo acto. Así, la revista 'Candil' es una «enciclopedia del flamenco, la única de toda España que tiene estas características de ser impresa y contar con esa calidad y rigor», explicó Ibáñez, que admitió que sin la ayuda de la Diputación de Jaén y el empeño de Rafael Valera y el resto de directivos de la Peña Flamenca «hubiera sido imposible» hacerla. «Es un tesoro de la Peña y del flamenco», manifestó.
Tres directores ha tenido la revista: Ramón Porras, Rafael Valera y ahora Alfonso Ibáñez.
40 años.
En su discurso, Alfonso Ibáñez recordó el nacimiento de la revista en la primavera de 1978, hace ya 40 años. Rafael Valera Espinosa ya figuraba en 1979 como colaborador. «Conviene señalar que en 1980 la revista es galardonada con el premio de Divulgación de la Cátedra de Flamencología de Jerez. Pedro Sánchez, secretario, fue testigo de aquellos aconteceres. Destacar la carta que se recibió de la Universidad de Torino en la que pedían nuestra colaboración para un Seminario flamenco, o una carta recibida desde Estocolmo en la que se pedía permiso para traducir nuestra revista y darle difusión», indicó el presidente de la Peña, que incidió en que el objetivo de la publicación siempre ha sido el de «tratar el flamenco y su mundo bajo un punto de vista serio, puro, objetivo y siempre basado en la investigación fidedigna».
Así, hizo un recorrido por la historia de 'Candil', señalando que del conjunto de publicaciones dedicadas al flamenco «esta, nacida y difundida desde Jaén, es la más veterana y más reconocida en el mundo de la cultura». «Asimismo, es la más solicitada por profesionales de la comunicación y la docencia. Su valor en los campos de la investigación, difusión, crítica y enseñanza hacen de la revista material ciertamente imprescindible para cualquier disciplina de las ya reseñadas», agregó.
Por otra parte, recordó a los directores de la revista: Ramón Porras y Rafael Valera, así como a los múltiples colaboradores que han dejado su conocimiento en ella.
Por último, el periodista Juan Antonio Ibáñez dedicó unas emotivas palabras a Rafael Valera. Sin duda, este gran amante del flamenco estaría bien orgulloso de su 'Candil'.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

No ni ná, Rafael Valera.

Del ideal.es Jaén

Domingo, 2 diciembre 2018. 

Noviembre acaba dejándonos la triste noticia del fallecimiento de Rafael Valera Espinosa. No me lo podía creer. Porque Rafael Valera era un personaje entrañablemente eterno, el mejor referente que siempre he conocido en Jaén del flamenco. Era el incuestionable cronista, indefectiblemente, del arte jondo en las tierras jienenses. Y durante décadas ha sido el reputado informador, el crítico, el historiador, del flamenco en la radio y especialmente en la prensa escrita, donde en IDEAL sentó cátedra hace años, con sus reportajes, sus artículos de opinión y su serie de memorias de entrevistas históricas a tantos personajes del universo del flamenco: «la canción protesta más irrompible y duradera (...). Un género musical que nació para mirar de frente las emociones más trágicas de la conciencia humana» que decía Félix Grande.

Por eso yo, aprendiz eterno en los lares del duende y el quejío, y del mirar interpelador, siempre le llamaba dómine Rafael, a lo que él me respondía socarronamente acerca de su humildad o con algún cumplido a mis ya años juntando palabras en IDEAL, medio en el que hemos simultaneado tantas y tantas columnas de opinión, y por el que hemos compartido momentos únicos.

Como bien titulaban ayer Lorena Cádiz, Antonio Ordóñez y Laura Velasco en esa magnífica e impagable crónica del adiós de Rafael Valera, se va el flamencólogo y el amigo. No puedo decir mucho más que no se haya dicho en ese reportaje, ni en los diferentes obituarios en otros medios y en las redes sociales. No quiero repetir un perfil que ahora se ha desvelado en su imponente dimensión.

Rafa Valera con Rosa Ibáñez y Alfonso Ibáñez
(en Onda Jaén Radio)
Conocí a Rafael hace ya muchos años. En la Casa de Cultura de Andújar, cuando se celebraban las Jornadas de Estudios Flamencos. Ahí estaba él con aquel magnetofón de bobinas grabando para la radio y haciendo las pertinentes entrevistas. Luego hicimos amistad y como digo hemos compartido más que momentos. En la Peña Flamenca de Jaén, de la que fue con tantos aciertos su presidente hasta hace poco más de un año, en festivales y concursos en los que ejerció de presentador o jurado, y siempre de cronista; en la revista Candil, de la que ha sido importante alma mater y director; en cursos y conferencias, en la Peña de Andújar, o en el ámbito de este periódico, han sido espacios donde he aprendido del maestro, he compartido su bonhomía, he valorado su inconmensurable sabiduría del flamenco, y, sobre todo, su sentido crítico al respecto.

E, igualmente, he apreciado su impar estilo de articulista, y conocido de primera mano su humor irónico, destilado entre ese eterno puro que siempre le prologaba. Su cátedra siempre tenía líneas mayúsculas y conspicuas para los diferentes cantaores de Jaén que han pisado y pisan con luz propia el devenir del flamenco jienense, y ahí como ejemplo está sobresaliendo Carmen Linares, o Rosario López, de la que valoraba ese eco encastrado en el inefable cante del andujareño Rafael Romero, del que Rafael Valera fue un férreo portavoz.

Y ahora que por todos nuestros pueblos y ciudades se han encendido las luces navideñas dando el pistoletazo de salida a todo ese maremágnum que envuelve la Navidad, donde tanto cabe quiero recordar esos 'villancicos de Andújar' que cantaba Rafael Romero y que, con Rafael Valera, recordé en alguna que otra ocasión: «Están haciendo un convento/ detrás de Sierra Morena/ todo de piedra labrada/ para el Santo Sacramento.(...) Esta noche le ponen al Niño/ mantilla y pañales, faja y faldellín/ porque vienen los fríos de enero/ y el rey de los cielos se quea sin vestir. (...) Tendiendo en el romero/ la Virgen está lavando/ los pajarillos cantando/ y el agua se va riendo. (...) Oh mare María/ oh mare de Dios/ noche de maitines/ pariste a Dios».

Hoy, en honor a ese gran erudito del cante flamenco que fue Rafael Valera, escucho estos villancicos de Rafael Romero, acompañado a la guitarra por su querido Perico el del Lunar. Cuando llega diciembre, ya el flamenco siente hasta los tuétanos la Navidad. Porque el cante flamenco es un grito místico que nos pone delante de Dios, al menos pretende hacerlo, y nos interroga en ese ámbito y le interroga a Él, encendiendo una llama singular de celebración profunda, desde la idiosincrasia del pueblo, desde sentimientos profundos.

Rafael Valera conocía perfectamente esto, y sabiendo que se tenía que ir al lugar del compás más hondo, no quiso estropear esa puerta de la Navidad. Así era su sabiduría y su socrática (el conocimiento lleva a la virtud) socarronería. Mientras, va 'pa´arriba', porque se ha ido 'pa´arriba', cantando por bulerías el villancico del Gloria: «La Virgen quiso sentarse / al abrigo de un olivo / y las hojas se volvieron / pa ver al recién nacido.(...) a la gloria, / y a su bendita mare Victoria/ gloria, al rey de los cielos gloria».

martes, 4 de diciembre de 2018

Adiós a un flamencólogo y a un amigo (Diario IDEAL-Jaén).

Rafael Valera Espinosa falleció a los 68 años y dejó conmocionado al mundo del flamenco, que tanto amaba y que tanto defendió durante toda su trayectoria.

Recordar a Rafael Valera y que en la imagen que venga a la memoria no esté acompañado de su puro, es prácticamente imposible. Eran amigos inseparables. El puro y su socarronería iban siempre con este carchelejero, nacido en 1950, y que ayer (30 de noviembre), a sus 68 años, dejó este mundo para irse a otro en el que seguro está ya sentado en torno a una mesa junto a sus queridos Pepe Polluelas, El Gallina o Rosario López, disfrutando de sus cantes o hablando de este Jaén que tanto quería Rafa Valera.

Rafael Valera (foto de Jorge Pastor - IDEAL)
Un cáncer vino a por él hace pocos meses y se lo llevó demasiado pronto, aunque el legado que deja es amplio. Rafael Valera era un apasionado del flamenco, uno de los mayores expertos en la materia, que fue la voz del flamenco en Jaén durante muchos años y que durante décadas y hasta que la enfermedad lo sorprendió, puso negro sobre blanco sus conocimientos, en esta casa, en IDEAL.

A Rafael Valera le entró la pasión por el flamenco cuando tenía 14 años e ingresó en la emisora La Voz de Jaén, después Radiocadena y Radio Nacional. Allí desarrolló toda su trayectoria laboral, en la gestión administrativa, siendo director de la emisora el también fallecido Fernando Arévalo.

«Tenía un sentido del humor extraordinario y era de una calidad humana increíble» Carmen Linares | Cantaora. 

Fue de la mano del periodista Juan José Fernández Trevijano que llevó su pasión por el flamenco a los medios de comunicación. En 1974, comenzó en Radio Nacional de España un programa de flamenco, que se mantuvo hasta 1993, aunque después siguió también asomándose a los receptores con los sones flamencos. En IDEAL ha ejercido durante décadas como crítico flamenco, y cada domingo publicaba su opinión 'Por soleá'. En los últimos años sumó a esto la sección 'Memoria flamenca', en la que repasaba sus crónicas de años de entrevistas en la Peña Flamenca de Jaén.

Fue uno de los fundadores de la revista "Candil", de la que seguía siendo su director, y firmó como tal el número 160 de esta publicación, que se presentará el próximo 20 de diciembre, aunque él ya no podrá estar presente.

«El flamenco de Jaén pierde a uno de sus grandes defensores, pero quedan sus publicaciones». Francisco Viedma | Federación de Peñas

Fue presidente de la Peña Flamenca de Jaén desde 2003 y hasta abril de este mismo año, en el que le relevó en el cargo Alfonso Ibáñez, y el pasó a un segundo plano, como vicepresidente.

Ayer, el mundo del flamenco, el mundo de los medios de comunicación y buena parte de la sociedad jienense quedaba en estado de 'shock' tras conocer la noticia, que la propia directiva de la Peña Flamenca de Jaén daba a conocer a través de las redes sociales.

Reacciones.


Son muchas las reacciones que ha provocado su marcha. La cantaora Carmen Linares ayer se mostraba muy afectada y hablaba de muchas vivencias junto a Rafa Valera y su familia, desde que se conocieron en un festival de Pegalajar, allá por 1970. «Decía que Rosario López y yo éramos sus dos cantaoras», recordaba Carmen Linares. «Tenía un sentido del humor extraordinario, era de una calidad humana increíble, que estaba muy orgulloso de su hija y que ha sido un pilar para el mundo del flamenco, por la gran difusión que le ha dado».

El actual presidente de la Peña Flamenca de Jaén, Alfonso Ibáñez, aseguraba que «ha sido una gran pérdida para la Peña Flamenca de Jaén y para el flamenco en general». «Ha sido una persona muy entendida, poco comprendida quizás -porque decía verdades como puños en relación al flamenco-. Ha sido un trabajador incansable para poner el flamenco en el lugar que él entendía que debía estar, y últimamente, una vez que dejó la presidencia de la Peña, ha escrito algunos artículos muy reivindicativos a favor del flamenco».

El abogado y escritor, Alfonso Fernández Malo, destacó su labor como presidente de la Peña Flamenca, así como su esfuerzo por difundir el flamenco.

Rafael Valera (retrato de Alfonso Ibáñez)
El secretario general de Podemos Jaén, Lucas Martínez, aseguró que para «el flamenco de Jaén es una pérdida irreparable, pues sin duda es el flamencólogo más importante que ha tenido Jaén. Sabía de todo y conocía de todos, y además no era de los que se quedaba en su casa escribiendo, quería sacar el flamenco adelante como fuera. En la Peña Flamenca de Jaén ha hecho un trabajo increíble, y como persona también ha sido increíble. Lo voy a echar mucho de menos y ojalá el flamenco de Jaén pueda superar esta pérdida».

Francisco Viedma, presidente de la Federación de Peñas Flamencas de Jaén y presidente de la Confederación Andaluza de Peñas Flamencas, dijo que «con el fallecimiento de Rafa, el flamenco de Jaén pierde uno de sus grandes defensores. Con sus publicaciones es la persona que más ha sabido defender el flamenco de la tierra, reivindicando el flamenco de Jaén, y el origen en Linares de la taranta como madre de los cantes de la minas. En su trabajo como investigador, es destacable también la semblanza que ha realizado de los cantes de nuestra tierra, al igual que la difusión y el apoyo a cantaores como Rafael Romero 'El Gallina' o Gabriel Moreno». Viedma continuó asegurando que «el flamenco de Jaén y su base de investigación va a sentir su pérdida. Pero ahí están sus publicaciones, pues desde sus semblanzas en IDEAL y en la revista Candil, ha escrito sobre los grandes clásicos del flamenco. Ha sido una digna labor, y desde aquí lanzo la idea de recopilar sus artículos de 'Por Soleá', sus opiniones... y juntarlos en un libro sobre el flamenco de Jaén».

El cantaor 'Niño Jorge' reconoció estar «conmocionado». «Para todos los que conocimos a Rafa en el ambiente del flamenco, sabemos qué clase de persona ha sido. Ha sido de las personas más importantes, pues siempre ha estado a favor de nuestro arte. Llevaba vinculado a la Peña prácticamente desde sus inicios, ha sido un crítico y estudioso buenísimo; y siempre ha apostado por los cantaores de la tierra. En mi caso, ha sido una persona que siempre ha creído en mí y me ha ayudado en todo lo que ha podido. Y ya si hablo de él como persona, pues ha sido un gran amigo, con el que he disfrutado noches inolvidables en muchos lugares, en Barcelona, Santander, en mil sitios. Ha sido una persona que ha aportado mucho al flamenco de Jaén».

En la misma línea se pronunció el guitarrista, José Rojo. «Creo que se ha perdido un gran aficionado al flamenco, pero además hemos perdido a un gran amigo. Rafa era la cabeza visible del flamenco en la capital jienense. Era una enciclopedia del arte flamenco que sabía aconsejar sobre lo que había que hacer. Era una persona que amaba el flamenco. Y que amaba mucho a su peña flamenca. Ha sido durante muchos años el presidente de una peña flamenca como la de Jaén, con el trabajo que ello conlleva, por lo que la capital ha perdido a su cabeza visible. Y en el plano personal, se me ha ido un amigo. Un amigo que me ha prestado siempre su apoyo incondicional. Sabía tanto de flamenco que sus consejos los escuchabas, y los aplicabas cuando tenías que hacerlo. Siempre que le pedía su consejo estaba ahí para echar una mano».

Diario IDEAL-Jaén https://www.ideal.es/culturas/jaen/adios-flamencologo-amigo-20181201232546-ntvo.html

martes, 20 de noviembre de 2018

Crónica flamenca. Día Internacional del Flamenco (Diario JAÉN).



Arraigado en el alma del pueblo.
Hoy se cumplen ocho años de la histórica decisión de la UNESCO.


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16/11/2018
















El arte flamenco es una cosa popular muy arraigada en el alma del pueblo que, lógicamente, no puede desaparecer”. Juanito Valderrama defendía así, en una entrevista en las páginas de Diario JAÉN, en pleno 1951, el valor de este arte como patrimonio cultural inmaterial. Todavía quedaba mucho para que se empezara a hablar en estos términos del flamenco y más todavía, para aquel inolvidable 16 de noviembre de 2010. El cantaor torrecampeño, fallecido en 2004, no llegó a vivir su inclusión, por parte de la Unesco, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Pero, sin lugar a dudas, el artista, una de las figuras indiscutibles del arte jondo, hubiera celebrado este reconocimiento de su presente, su pasado y su futuro, su condición de tradición y vanguardia, el ser una de las manifestaciones culturales más ricas y complejas del mundo.

Se cumplen hoy, precisamente, ocho años de esta declaración, momento histórico para toda Andalucía, una alegría que en Jaén fue doble: la dieta mediterránea, la del aceite de oliva, fue también declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Las crónicas del momento lo contaban así: “El flamenco escribió ayer una página histórica, de esas que dejan huella, que marcan un punto de inflexión, que han costado mucho sudor, esfuerzo e ímpetu. No por menos, a eso de las cuatro menos cuarto de la tarde, la euforia se desataba en el orbe jondo nada más saberse que el flamenco, arte universal, viajero y viajado como pocos, recibía al fin el ansiado marchamo oficial de la Unesco que lo distingue como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. No le hacía falta, pero así es mucho mejor, una tarjeta de presentación que vale su peso en oro y con la que taparle la boca a aquéllos que siguen cerrándole los teatros al duende porque “eso es más folclore que otra cosa”.

Fue a 6.170 kilómetros de Andalucía, en Nairobi, capital de Kenia. Allí los miembros encargados de analizar las candidaturas a entrar en la Lista del Patrimonio Inmaterial confirmaron la grandeza del arte flamenco con 24 votos que fueron uno solo, todos favorables, igual que las 30.000 firmas procedentes de 60 países y los miles, millones de apoyos que, alrededor del mundo, recibió la candidatura del flamenco. “Ya era universal. Esto es solo la oficialización”, reconoció otra de las grandes del flamenco, también jiennense, Carmen Linares, minutos después de que se conociera la buena nueva.

Cabe recordar que este estatus o reconocimiento al flamenco ya le había sido concedido en Andalucía al incluirlo en el nuevo Estatuto de Autonomía de 2007, un compromiso de las instituciones públicas para proteger, estudiar y difundir este arte. Y, desde entonces, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía vela por la profesionalización del sector, por el refuerzo de la actividad del tejido asociativo, por la conservación de sus raíces y su historia, por su difusión y su conocimiento riguroso y por el mantenimiento de festivales y reuniones dedicados a esta manifestación cultural en los centros neurálgicos y en los nuevos espacios del Flamenco.

Tras la declaración, el 16 de noviembre, se considera el Día Internacional del Flamenco. Y se conmemora de diversas formas y en distintos puntos de todo el mundo. Por ejemplo, en Jerez, se organiza anualmente una Semana Internacional de Flamenco y la propia UNESCO lo festejó en su sede de París, en 2014, con un concierto especial a cargo de Pepe Habichuela y Jorge Pardo. Jaén, sus flamencos y aficionados se suman, desde el primer año, a la conmemoración de esta efeméride. Además de otras actividades en peñas y otros colectivos, de forma estrictamente institucional, en 2011, los protagonistas fueron los alumnos de guitarra del Conservatorio Profesional de Jaén. Defendieron el patrimonial arte en la sección de Bellas Artes del Museo Provincial de Jaén, junto a la escultura de una bailaora del genial Mariano Benlliure. En 2014, esta celebración se trasladó a uno de los epicentros del flamenco en Jaén: Linares, cuna de la taranta. Se hizo con un gran espectáculo en el Auditorio del Pósito. Un año después, además de los actos institucionales, hasta 13 peñas de la provincia se vistieron de fiesta por la efeméride. Ya en 2016, esta fecha coincidió también con el arranque de los circuitos A la verde oliva y Ocho provincias, dedicados, especialmente, a la memoria de Juanito Valderrama, por conmemorarse en el centenario de su nacimiento.

Y año tras año, las celebraciones han crecido en cada uno de los rincones de Andalucía. Hace un año, por ejemplo, en coincidencia con esta efeméride, Carmen Linares se convirtió en la primera mujer premiada con el galardón Leyenda del Flamenco.

CONMEMORACIÓN.

En Jaén, este año, por parte del Instituto Andaluz del Flamenco, se organizó una mesa redonda con la mujer, su pasado, presente y futuro en este arte, como protagonista. Asimismo, también se celebra durante estos días el II Festival de Flamenco “Ciudad de Jaén”, promovido por la escuela de arte flamenco “El Tabanco”, con una completa programación hasta el próximo domingo.

Hoy será día grande también en la Peña Flamenca de Jaén. Organizan la presentación del libro de Antonio Manuel Rodríguez “Flamenco, arqueología de lo jondo”, que contará con la actuación de la cantaora Amparo Cano, acompañada a la guitarra de José Antonio Hinojosa.

http://www.diariojaen.es/provincia/arraigado-en-el-alma-del-pueblo-EK4840798

lunes, 29 de octubre de 2018

Por soleá. CÓRDOBA OTRA VEZ.


Agustín Gómez
(foto: Diario Córdoba)
En 1995, y tras enormes esfuerzos y gestiones interminables, el estudioso, crítico y escritor flamenco cordobés, Agustín Gómez Pérez, consiguió que las pertinentes fuerzas académicas (curiosamente, casi todas de la rama matemática) de la Universidad de Córdoba se aliaron para fundar la Cátedra de Flamencología de la Universidad cordobesa. Ciertamente, algo inusual en el recatado mundo académico.

Recordar que ya se había fundado a mediados de los años cincuenta del pasado siglo la famosa y prestigiosa Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, por Juan de la Plata, acompañado por otros ilustres gaditanos como su paisano Manuel Ríos Ruiz o el arcense Antonio Murciano, pero sin reconocimientos académicos; el prestigio de sus componentes conllevaba el reconocimiento del mundo flamenco, que no el universitario. Más tarde nacería la de la Universidad de Granada, dirigida por el prestante poeta granadino José Heredia Maya, y a comienzos del siglo XXI las restantes, si la memoria no me falla.

Entre 1995 y 2009, el montillano Agustín Gómez desarrolló una encomiable labor para acercar el flamenco a los más jóvenes, y sobre todo a los universitarios para promocionar nuestra cultura universal. Por sus ciclos de clases han pasado los más señalados artistas para explicar sus experiencias, sus formas de ver y vivir el flamenco, contribuyendo así a completar la pedagogía musical flamenca. Entre estas figuras se encuentra ‘Fosforito’, Manolo Sanlúcar, Calixto Sánchez, ‘Carmen Linares’, ‘Luis de Córdoba’, ‘El Pele’, Manolo Franco, ‘José el de la Tomasa’, Blanca del Rey, Javier Latorre, Antonio Povedano, Manuel Ríos… Es decir, la élite del escalafón flamenco en sus tres disciplinas. Muchos de los artistas participantes eran cordobeses, lógico, por otra parte, si tenemos en cuenta que era y es la Universidad de Córdoba la mecenas.

A partir de 2009, se hizo cargo de la dirección de la citada cátedra el cantaor de Posadas, Luis Pérez Cardoso ‘Luis de Córdoba’, el cual, con leves diferencias, siguió el patrón establecido por su admirador y amigo Agustín Gómez. Luis ha ejercido esta labor una vez retirado de los circuitos flamencos como profesional de los mismos.

Ahora me encuentro con las declaraciones del nuevo director de la citada cátedra, el cantaor onubense Francisco José Arcángel Ramos ‘Arcángel’, nombramiento que encuentro algo raro por su condición profesional de este arte. Y, además, sus declaraciones me parecen algo reiterativas, pues la creación de la cátedra cordobesa tuvo sus motivaciones en atraer a la juventud como arriba expreso.

Arcángel en la Universidad de Córdoba
(foto: https://cordobaflamenca.com/noticias/flamenco-cordoba/programa-catedra-flamencologia-2018/

Refiere el artista lo que sigue:

“Atraer a la juventud al flamenco, promover la investigación y ahondar en el arte jondo son algunos de los objetivos de Arcángel, el nuevo director de la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba (UCO), que viene a sustituir a Luis de Córdoba, hacia quien lanzó elogios, igual que hacia Agustín Gómez, antecesores cuya labor el cantaor ha calificado de "encomiable".

¡Ah¡ Dice también que “su intención es atraer a las primeras figuras de la actualidad” ¿No es lo que se venía haciendo?

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente de la
Peña Flamenca de Jaén)

jueves, 24 de mayo de 2018

Crónica flamenca. PEPE ‘EL BOLECO’, AÑEJA PRECOCIDAD CANTAORA.

En la segunda jornada de la XXXIII Semana de Estudios Flamencos de la Peña de Jaén, la voz sensible, amable, ‘jonda’ y poética de Juan Antonio Ibáñez, jiennense-granaíno, granaíno-jiennense, cofundador de la revista Candil, productor de programas flamencos en su día, estudioso de nuestro arte, y poeta flamenco a la vez, se tradujo en un alarde de conjunción versátil entre Miguel Hernández y Enrique Morente, a la vez que constató su dosis compositivas para el verso flamenco.

En su exposición nos recordó, primeramente, momentos peñísticos jaeneros vividos con Juan José Fernández Trevijano “Trevi” para, seguidamente, relatar la sensibilidad musical de Enrique Morente en su disco homenaje a Miguel Hernández. Citó que los ‘escritores cultos llegan al flamenco y este les recibe’; también que Miguel Hernández se convirtió en ‘hacedor de versos’ o, como ‘el flamenco encaja perfectamente en la voz poética de Miguel’.


Subrayó que Morente encumbró en época difícil (1971) y con valentía la poesía del autor de ‘Viento del Pueblo’, y la prestancia de sus poemas para ser cantados por los diversos estilos de nuestra música, iniciativa ésta que además de Enrique han tenido –citó- artistas de la calidad de Carmen Linares, Miguel Poveda, José Mercé, o ‘Camarón de la Isla’.

En una especie de segunda parte de su conferencia, Juan Antonio Ibáñez también nos leyó composiciones de su reciente obra poético-flamenca ‘En la esquina del duende’, en las que ‘Paco de Lucía’, ‘Mario Maya’, ‘Diego Clavel’ o Rafael Romero… han sido figuras inspiradoras de su amor por el flamenco.

La parte cantaora de la jornada la completó un joven de 16 años nacido en La Puebla de Cazalla (Sevilla) de recia voz, con influencias de ‘Chocolate’ y ‘Agujetas de Jerez’, que viene marcando una remembranza de los ecos más añejos del flamenco. Algo así como hizo en los primeros años de la década de los sesenta el jovencísimo (15 años) José Sánchez Gómez ‘Pepe de Lucía’, junto a su hermano ‘Paco de Lucía’ cuando grabaron el disco ‘Los Chiquitos de Algeciras’.

El recital lo comenzó con una caña netamente basada en la estructura musical que Rafael Romero le infundió en su tiempo, bien marcadas la salida, los cuerpos del estilo y la creatividad del iliturgitano con su ‘Arsa y viva Ronda…’, así como la prestante soleá del trianero ‘Machango’. Mas, la fuerza de su pellizco, de su entrega, de su ‘sonio negro’, fueron patentizadas por siguiriyas y un prestante recuerdo de Manuel Torre, y muy concretamente por el cambio que el jerezano creó, realizados con singularidad e influencias de Antonio Núñez Montoya ‘Chocolate’.

Cambió de terció y se centró en el rimo del dos por ocho de los tangos con más resonancias ‘chocolateras’ y unos aires de Extremadura en los que también aportó evocaciones de ‘Camarón de la Isla’. Las soleares fueron abordadas con sentida salida en la línea del ‘Torre’, para en la letra establecer forma y recuerdo de Juan Talega, del jerezano ‘Juaniquín de Lebrija’, ciertos aires de ‘El Mellizo’ y un potencial remate por ‘Juaniquín’. Sus bulerías las estructuró en el ritmo y compás que practicaba ‘Agujetas de Jerez’, el cual las denominaba ‘bulerías pa cantar’, algo así como bulerías por soleá, también con recuerdo de ‘Tío Borrico’ y sonoridades del citado ‘Juaniquín’. Finalizó por fandangos con un claro homenaje a ‘Chocolate’.

Nuevamente, Antonio Carrión estableció un toque de acompañamiento pleno de sabiduría flamenca, de entremezcla personal de los acordes de viejos maestros destacando el recuerdo de ‘Diego el del Gastor’, de falsetas singulares matizadas de virtuosismo creativo, dominio del diapasón, poderío en la prima, y calidad en la variedad de tonos flamencos para encaminar el arte de su acompañado.

Rafael Valera Espinosa
(crítico flamenco y vicepresidente
de la Peña Flamenca de Jaén)



miércoles, 18 de abril de 2018

Memoria flamenca. CARMEN PACHECO RODRÍGUEZ ‘CARMEN LINARES’ (I).

 “LAS CORRIENTES CAMBIAN, PERO LUEGO VUELVEN OTRA VEZ A SU SITIO.”

Carmen Linares
(foto de Pepe Pamos)
Han sido bastantes ocasiones las que hemos tenido la suerte de escuchar a ‘Carmen Linares’ en la Peña Flamenca de Jaén, y muy concretamente en la antigua sede de la misma, hoy ‘Salón Mudéjar’ del Palacio Municipal de Cultura (antiguo Casino Primitivo). En 1980, fue acompañada por la guitarra de Pepe Carmona ‘Habichuela’ –según mi memoria flamenca- y cantó por malagueñas y bandola; tientos-tangos; granaínas; soleares de ‘El Mellizo’, Antonio ‘Frijones’ y ‘Paquirri El Guante’; cantiñas-alegrías; petenera de ‘La Niña de los Peines’; siguiriyas de ‘El Viejo de la Isla’, Tío José de Paula y Enrique ‘El Mellizo’; taranta-minera de Pedro ‘El Morato’ y ‘La Gabriela’ de Pastora Pavón. Una verdadera lección flamenca de enciclopédico arte.

Tres años más tarde, el 18 de junio de 1983, volvió a la capital jiennense y al mismo escenario con la guitarra de Juan Carmona ‘Habichuela’. Este fue el momento elegido para que me contara sus inicios, impresiones y criterios sobre nuestro arte flamenco.

Pregunta: ¿Cómo fueron tus comienzos en el flamenco?

Respuesta: -“El flamenco lo he vivido desde pequeña, siempre me ha gustado. Además, mi padre tocaba la guitarra como aficionado, nunca se hizo profesional, y por ello en mi casa se escuchaba mucho flamenco y claro, yo siempre estaba muy atenta. También he escuchao a bastante gente importante cantar y he procurao aprender de todos. Luego mi padre me animaba a que cantara acompañándome él a la guitarra.”

P: ¿Tus inicios fueron en Linares?

R: -“¡No! Mis inicios fueron en Madrid. De Linares solo tengo los recuerdos de niña, pero en Madrid fue donde conocí a muchos cantaores. Entonces me entró el gusanillo y desde entonces estoy cantando.”

P: ¿De todos esos cantaores que conociste, quién te impresionó más?

R: -“Sin duda ‘Pepe el de la Matrona’. Porque tenía una enorme personalidad. Era un hombre que a mí me cautivaba. Escucharlo hablar era una delicia, y llegué a tener bastante amistad con él. Siempre me aconsejaba y aprendí bastante de sus consejos.”

P: Sin embargo, vemos que tú no haces los cantes de ‘Pepe el de la Matrona’.

R: -“Bueno, siempre he procurao aprender de todos, porque en Madrid estaban la crema y nata de los cantaores. Tuve relación con ‘Pericón de Cádiz’, con Rafael Romero, con Enrique Morente, Juan Varea, etc., y de todos he procurado asimilar algo. En aquella época había un gran ambiente flamenco en Madrid.”

P: Y actualmente ¿qué ambiente existe en el Madrid flamenco?

R: -“En Madrid siempre hay buen ambiente flamenco, porque gran número de artistas viven allí, puesto que es donde más fácil puedes proyectarte. Lo que pasa es que la crisis económica afecta a todo, y como no, a la vida nocturna. Por eso ahora los tablaos contratan menos artistas. El ambiente ahora es más de Peñas.”

P: El público madrileño ¿qué tal es?

R: -“El público de Madrid es maravilloso. Además, los que están relacionados con el flamenco son bastantes entendidos y acuden de forma masiva. ¡Claro…! Madrid es muy grande y hay público para todo. Si organizan un festival flamenco en un recinto, por grande que sea este, se llena. Además, es un público exigente, que sabe distinguir cuando se le da calidad o no.”

P: Supongo que como otros muchos artistas, tú habrás escuchado en discos de pizarra a los grandes maestros de principios de siglo ¿Cuál de ellos te ha llegado más?

José Pamos, Carmen Linares, Inés Avila,
Rafael Valera, Remedios Morente y Sara Galeas
R: -“Han sido varios los que me han llegado. Chacón, por ejemplo; para mí era un artista de una categoría extraordinaria, un cantaor muy completo. Al principio, me costó trabajo conectar con su cante, por esa voz que tenía en las grabaciones, que es una voz que no entra. Luego, cuanto más he escuchado sus grabaciones, más me ha gustado.

También, otro artista que me ha impresionado muchísimo ha sido Tomás Pavón; este ha sido uno de los más grandes cantaores que ha habido. También me ha gustado siempre Pastora, que era otra genio. Yo siempre procuro hacer los cantes de estos grandes artistas.”

P: ¿Cuándo crees que se cantaba mejor, antes o ahora?

R: -“Yo pienso que en la vida todo cambia, la gente cambia, cambian los gustos… Desde luego ahora se canta de otra manera, no sé si es mejor o peor, simplemente de otra manera. Antes había grandes artistas y ahora también los hay. Lo que pasa es que las corrientes cambian pero luego vuelven otra vez a su sitio. Yo, particularmente, opino que hay que hacer cosas nuevas, si no, nos estancamos y estamos siempre en el mismo sitio. Siempre se han hecho cosas nuevas, las que han tenido calidad han perdurado, y las que no, se han olvidado. Esto pasará siempre.”

P: ¿Tú estás de acuerdo con esos espectáculos que podríamos llamar pseudo-flamencos?

R: -“Yo he visto espectáculos de estos y unos me han gustado y otros no. Por ejemplo, he visto ‘Macama Jonda’ y me ha parecido una cosa interesante, ¿por qué no se va a fundir la música árabe con el flamenco y tratar de ver lo que tienen en común? que para mí tienen muchas cosas. De ese espectáculo me impresionó el encuentro de Enrique Morente y el ‘Chekara’, esas jaberas me gustaron muchísimo. Porque hay que ver como canta el árabe. Por lo tanto, todas las evoluciones que se hagan bien y con honestidad… ¡Bienvenidas sean! Luego el tiempo se encargará de decir lo que es bueno y lo que es malo.”

P: ¿Has estado implicada en algún intento de estos?

R: -“¡No! No es que haya estado enteramente implicada. Lo que ocurre es que yo he estado trabajando con Enrique Morente en el Café de Chinitas más de un año. Eramos un grupo y el flamenco que hacíamos es el que normalmente se canta en los tablaos. Hicimos un homenaje a Manuel Machado y las letras que cantábamos eran de él, pero los cantes que decíamos eran soleá, siguiriya, etc. Por tanto, podemos decir que era un espectáculo enteramente flamenco. Esta fue una experiencia. La otra fue una obra de teatro de la que Enrique Morente hizo la música, que fue la ‘Recogía del Beaterio de Santa María Egipciaca’, en la cual Enrique era el que nos dirigía. Solamente estas han sido mis experiencias en este tipo de espectáculos. Y conste que no me importaría, en absoluto, volver a hacer algo de esto con Enrique Morente.”


Rafael Valera Espinosa