lunes, 26 de marzo de 2018

Por soleá. ¡QUÉ BIEN VENDE EL FLAMENCO! (I).

Carmen Linares
(cianotipia de Alfonso Ibáñez)
Considero que muchos de mis lectores estarán hartos de que escriba en bastantes ocasiones sobre lo mismo. Mas, particularmente, me siento en la obligación de hacerlo, entre otras cosas porque como en su día dijo Paco de Lucía: ‘Han ofendido mi cultura’. Y manifiesto que lo siguen haciendo, ya que a veces te quedas atónito ante lo que ves, escuchas y lees sobre nuestra universal música.

Ejemplos:
El cantaor y saxofonista cubano Antonio Lizana estrenará mañana en España su obra "Ensemble Flamenco Afrovenezolano", fruto de la fusión entre el jazz y el flamenco, y encargo del XXVIII Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid.’

Otra noticia más:
La canción tradicional coreana y el flamenco se unirán en un concierto en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid el próximo 3 de abril.’

Sigo:
Flamenco Ravefundarte y Miami Dade Country Auditorio presentan ‘Flamenco Rave’ con los artistas Dorantes, Daniel Casares, Naike y Paquete, Rosalía y Raül Refree; en un sólo concierto el 25 de marzo. Experimenta el movimiento explosivo del flamenco contemporáneo. Este festival de un solo día muestra a algunos de los artistas con más talento del flamenco más fresco de España. El maestro del piano, Dorantes, así como los artistas contemporáneos Daniel Casares, Naike y Paquete, la vocalista Rosalía y el guitarrista Raül Refree.

Pero aún queda más:
El próximo 13 de abril el Centro Cultural de la Villa de San José de la Rinconada acogerá su concierto “Flamenco Sinfónico" donde ambos estilos se fusionan resultando una mezcla melódica, mágica e innovadora.’ ‘El grupo Sonakay ha vuelto con su cante jondo desde Euskal Herria y, esta vez, acompañados de una bailaora de raza y un instrumento muy particular: la txalaparta, una herramienta vasca ancestral que ellos emplean a modo de instrumento’.

O esta otra nota:
Benidorm se convertirá el 31 de marzo en el punto principal nacional de la música flamenco-pop gracias a la nueva edición del Festival Con Mucho Arte. Camela, Andy & Lucas, La Húngara y David Barrull son los principales artistas que harán vibrar a un expectante Auditorio Julio Iglesias’.

¿Por qué flamenco afrovenezolano? ¿Cómo se unirán el flamenco con la canción coreana? ¿Qué es el ‘Flamenco Rave’? ¿Será ‘La Danza del Fuego de Falla’ el ‘Flamenco Sinfónico? ¿Se puede calificar una copla con melodía preciosa y cantada en euskera como cante jondo a pesar del baile de Lola Greco? ¿’Camela’, ‘Andy & Lucas’ o ‘La Húngara’ pueden ser catalogados como flamencos por muy ‘pop’ que sean? ¡Qué bien vende el flamenco!

No tenemos remedio. Todos los movimientos musicales entorno a la música de jazz tienen su denominación, desde el ‘Dixieland’, pasando por los ‘espirituales’, el ‘gospel’, ‘blues’, ‘swing’, ‘bebop’, y hasta si me apuran el ‘rhythm and blues’ o ‘soul’.

Me lo dijo ‘Lebrijano’: ‘…los flamencos hacemos nuestra música y los andalusíes la suya’. Y también lo expresa Carmen Linares: ‘Si el público no sabe apreciar la autenticidad, lo siento.’

Rafael Valera Espinosa

viernes, 23 de marzo de 2018

Por soleá. VILLANCICOS FLAMENCOS (I)

No son muchas las culturas musicales que recogen con autenticidad la serie de sensaciones que el hombre experimenta en la Navidad. Quizás el flamenco sea una de las más abiertas para transmitir los verdaderos sentimientos que en estas fechas todos queremos compartir. Y su mejor instrumento es el villancico flamenco. Es decir, la canalización de la letra navideña por cualquier estilo de este arte, aunque como es lógico, son los festeros los que predominan en este menester.

Dicen los estudiosos que la Navidad es:

Rosario López
(interpretando villancicos en la Peña Flamenca de Jaén)
Fiesta familiar por excelencia en los países católicos, la Nochebuena convoca bajo el techo del jefe de familia y sin pretexto alguno a todos los miembros de la misma. Dicha noche, en muchos hogares, se sigue aun inaugurando el nacimiento, especie de diorama en el que con figurillas se ha montado un simulacro del paisaje bíblico en que la tradición hace nacer a Jesús. Esta costumbre tiene su origen en una inspiración que se atribuye a San Francisco de Asís, datándola en 1223. El Poverello, y en la noche del 24 de diciembre de dicho año, prepararía en Greccio, valle del Riat (Italia), y en una gruta cercana al lugar, un pequeño escenario con terracotas agrupadas, reproduciendo el nacimiento del Señor y dando lugar al que hoy vulgarmente se denomina pesebre. Admirados los ingenuos aldeanos de la invención, ellos mismos se encargaron de difundir la costumbre de montar dichas miniaturas, en el que además del pesebre o establo con el Niño Dios, La Virgen María y San José, pronto figuraron el burro y el buey, los pastores e incluso los legendarios reyes de Oriente. Será asimismo, ante estos nacimientos, donde empezaran a entonar cantos ingenuos y sencillos denominados en la Península Ibérica y América Latina “villancicos” (del diminutivo mozárabe villancico, pequeño rústico), de la misma forma que en Italia sería llamado pastorelli.”

Todo esto se recoge en el capítulo ‘Fiestas populares y festejos tradicionales’ del libro “El Folklore Español” de José Manuel Gómez-Tabernera, volumen realizado por varios autores y editado por el Instituto Español de Antropología Aplicada.

Por otro lado, y según uno de los más certeros investigadores de este arte, el poeta de Puente Genil, Ricardo Molina Tenor, decía que:

Los villancicos navideños marcan la plenitud de la inspiración religiosa en el cante flamenco. Si otros aspectos religiosos representan residuos ancestrales y bastardos de panteísmo o formas corrompidas de cristianismo, los villancicos se caracterizan por su pureza cristiana y por la ternura de su inspiración. Todo es en ellos alada gracia y cálida humanidad.

Los villancicos flamencos desbordan alegría y esperanza ante el suceso estupendo del nacimiento del Señor. Sus letras cuentan entre las más bellas y conmovedoras. Se nutren de los Evangelios (incluidos los apócrifos) y añaden por su cuentan episodios y circunstancias de extraordinaria belleza poética”.

Nuestra provincia tiene varias comarcas como la de Andújar o Linares, en las que el villancico flamenco toma tanta importancia como ha podido hacerlo en Jerez o Utrera-Lebrija. Continuará.


Rafael Valera Espinosa

jueves, 22 de marzo de 2018

Paco Salas presenta su libro "Panquilerías" en la Peña.

Un día, alguien le apodó como “El Panqui”, y así nació el título de Panquilerías, un libro lleno de relatos cortos, de tono humorístico, que su autor escribió basándose en experiencias personales. El jueves 22 de marzo, la Peña Flamenca de Jaén acogerá su presentación, a partir de las 21:00 horas, con un espectáculo flamenco para celebrar la segunda edición de esta obra.

—Desde que publicó el pasado mes de julio, ¿qué acogida ha tenido?
—Fantástica. En una semana se agotó la primera edición. Después, me invitó el equipo de Etnosur a presentarlo allí, pero no teníamos ya libros. Por esa razón, hubo que sacar, con cierta prisa, otra tirada para la ocasión y la pulimos allí mismo, en el café-tertulia Casablanca, donde Julián, su dueño, nos lo puso muy fácil.


—¿Por qué edición va el libro?
—Pues realmente esta sería la tercera, aunque saldrá como si fuera segunda porque no queremos ser pretenciosos. Lo de Etnosur lo consideramos como una reimpresión de la primera.

—Habló de un mecenas que le ayudó a que esta obra viera la luz. ¿Podría revelar quién fue?
—Sin problema, ahora sí. Se trata de un tipo muy humilde al que no le gusta darse el pisto, pero muy grande como empresario y como persona. Es José Madero Montero, de la empresa Gráficas la Paz, en Torredonjimeno.

—Mañana lo presenta en la Peña Flamenca de Jaén. ¿Por qué esta es una cita importante?
—Bueno, la importancia siempre es algo relativo. Podría decir que para nosotros es importante porque es donde quisimos presentarlo el junio pasado, pero no lográbamos cuadrar las fechas. Para cuando lo conseguimos, me enteré de que Joaquín Fabrellas, poeta y amigo, presentaba ese mismo día su último libro. Entre colegas procuramos no pisarnos los actos, así que pensamos dejarlo para octubre, sin prisas. Y en medio de esta vorágine apareció Etnosur y nos ofreció, generosamente, su festival para hacerla allí, en Alcalá la Real. Teníamos una cuenta pendiente con la Peña Flamenca y, ahora, la vamos a saldar con creces para devolverles su gran generosidad.

—¿De quién estará acompañado durante la presentación?
—En la mesa estarán José Rodríguez Gabucio, el autor de la portada; Juan Manuel Molina Damiani, que hizo un texto muy generoso conmigo en una de las solapas, y José Madero Montero, editor, impresor y mecenas de estas Panquilerías y de las anteriores. Son tres pesos pesados, cada uno en su palo. Pero no me quiero olvidar del autor del prólogo, el gran periodista y amigo Mateo Madridejos, ni de los autores de los textos de la contraportada, que son Santiago Auserón, Pedro Luis Casanova, Guillermo Fernández Rojano y Antonio Negrillo, que han engrandecido este libro. También recibí los buenos consejos de Andrés Ramírez y la colaboración de Ayala Sound y el bar Viruta. Tengo la suerte de contar con un ramillete de amigos que, encima, son unos fenómenos.

—Además, contará con una actuación de flamenco...
—Esa es la guinda del pastel, un lujo añadido. Van a montar el fin de fiesta de la presentación con un bolo que dará mucho que hablar. Correrá a cargo de Sergio Albacete, de Flamenco Trío, que estará acompañado de Fiti Esteban, Jorge Cano y Antonio “El Tabanco” al baile. Una pasada.

—Para quien no lo conozca, ¿cómo definiría Panquilerías?
—Como un libro de relatos breves de corte humorístico y sarcástico, que pretende que la gente se ría, como lo han hecho la mayoría de los que han leído la primera edición y me lo han comentado. Este es el palo en el que, creo, me desenvuelvo mejor. Por cierto, en esta segunda edición vamos a dar un regalito sorpresa del que, por ahora, no puedo decir mucho más. Además, estos nuevos ejemplares llegarán en tapa dura.

—¿Habrá segunda parte?
—No y sí. Estoy enfrascado en un libro nuevo, también de humor, que se llamará Los Karatekas


http://www.diariojaen.es/cultura/pretendo-hacer-reir-a-los-lectores-GI3912910

lunes, 19 de marzo de 2018

Por soleá. FLAMENCO Y POETAS.

Mi amigo, estudioso, escritor y crítico flamenco de ‘El Mundo’, el astigitano Manuel Martín Martín, a través de un artículo sobre el aflamencamiento de la poesía de Miguel Hernández para la revista ‘Candil’, me ha permitido descubrir que el poeta de Orihuela ha sido –si no me equivoco- el más tratado por los artistas de nuestro arte para alcanzar tal honor. ¡Pero hombre…! ¿Y García Lorca? Eso creía yo, que el granadino era el mejor considerado por los flamencos para aflamencar su poesía.

Rebuscando datos, muchos han sido los poetas que han tenido un tratamiento flamenco por parte de nuestros artistas. Por ejemplo, Vicente Soto ‘Sordera’ ha utilizado poemas del portugués Fernando Pessoa, Manuel Alejandro, José Hierro, José Bergamín, Miguel de Unamuno, Luis de Góngora, Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Miguel de Cervantes, Alfonso Reyes, Valle Inclán, José Asunción Silva, Rafael Alberti, García Lorca, Francisco de Quevedo, el francés Molière, o su paisano Juan Manuel Caballero Bonald ¡Ahí es ná! Mas, cosa curiosa, nada de Miguel Hernández que yo haya podido averiguar.

Por su parte, nuestra comprovinciana Carmen Pacheco Rodríguez ‘Carmen Linares’, otra cantaora de rompe y rasga e intelectual a la vez, también ha recabado poemas para aflamencarlos de Antonio Machado, Miguel Hernández, José Angel Valente, García Montero, Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Jorge Luis Borges, Rafael Alberti, Caballero Bonald, Fernando Quiñones o Manuel Ríos Ruiz.

Cierto es que ha habido y hay otros muchos cantaora/es flamencos que también han tomado los textos poéticos de numerosos escritores españoles e incluso extranjeros para desarrollarlos a través de los diferentes estilos de nuestro arte.

Sin embargo, analizando el texto de Manuel Martín Martín, en un desarrollado y exhaustivo estudio, he podido contar que la cantidad de veintitrés artistas es la que han utilizado los textos de Miguel Hernández para realizar sus discos, coreografías, obras flamencas e incluso conciertos de guitarra flamenca. Nos lo voy a citar a todos, pero si a referir a los más conocidos por el público flamenco como Enrique Morente, la citada Carmen Linares, ‘Camarón de la Isla’, el ‘Trio Los Bolecos’ encabezados por Matilde Coral, con su marido ‘Rafael El Negro’ y Antonio Montoya Flores ‘Farruco’, o los populares ‘Lole y Manuel’, y así hasta los veintitres detallados por Martín Martín.

Particularmente, considero que este interés por el poeta por parte de los cantaores de flamenco es algo inusitado, y más cuando se considera que la poesía culta es la más difícil de canalizarla a través de los palos de nuestro arte. Es posible que la filiación del poeta, su vida, y en especial su muerte, sin entrar en la calidad de su poesía, así como el espacio temporal en que aparecieron los primeros trabajos (finales de la dictadura), influyeran en los aspectos reivindicativos que siempre han imperado en el arte flamenco. Nunca olvidaré la sorpresa que me llevé al descubrir el disco de ‘El Corruco de Algeciras’ con el título de ‘Fandangos republicanos’.    

Rafael Valera Espinosa

jueves, 15 de marzo de 2018

Crónica flamenca. PERSONAL ESCUELA AÑEJA DE ‘PERICO EL PAÑERO’.

Dice el proverbio que ‘Unos escardan la lana y otros tienen la fama’. En el mundo del flamenco existen infinidad de ejemplos que se pueden acercar a la aseveración del aludido refrán. Los aficionados estamos acostumbrados a escuchar a las resonadas figuras del arte flamenco –las cuales casi siempre han triunfado con dos o tres temas- y nos quedamos con la falta de regusto de ese duende que afortunadamente tienen, mas, a veces, es el renombre, que no el arte.

El pasado sábado, la Peña Flamenca de Jaén programó un recital de un tal –porque así hay que reconocerlo- Pedro Lérida López, bien conocido de los seguidores de este arte como ‘Perico El Pañero’. ¿Y quién es este cantaor algecireño que, a veces, lo han denominado como la reencarnación de Manuel Torre? Pues resulta que su tatarabuelo, José Cortés Molina ‘El Negrito’, cantó junto a los hermanos Juan y Manuel ‘Cantoral’ a finales del siglo XVIII, discípulos del que se cree primer cantaor de flamenco, ‘Tío Luis el de la Juliana’. Mas, no queda ahí la cosa, su bisabuela, ‘La Pichanta’, fue admirada por el genial y famoso gaditano Enrique Jiménez ‘El Mellizo’, así como su bisabuelo ‘Tío Bartolica’ maravilló a Manuel Torre por siguiriyas. Y no acaba aquí la historia, su abuelo, vendedor de paños –de ahí el apelativo flamenco- sin ser artista, cantaba magníficamente según el jerezano Manuel Soto ‘Sordera’ y el manchego ‘Paco Valdepeñas’, actuando junto a Juanito ‘Mojama’, ‘Juan Talega’ y ‘Antonio Mairena’. Por tanto, conocimiento y arte circulan por las venas de ‘Perico El Pañero’.

Con la guitarra del mairenero Antonio Carrión, el cantaor algecireño comenzó su recital con soleares –con ciertas premuras derivadas a la soleá por bulerías- recordando las formas de Juan Talega con conocimiento y poderío tonal, para después evocar el personalismo de ‘La Serneta’ con aires de Fernanda de Utrera, y rematar por el conocido remate de Manuel Vega ‘El Carbonerillo’. La enduenda esencia ya estaba en el aire.

Continuó con la creatividad de la malagueña-granaína de Aurelio Sellé con prestante voz flamenca, para derivar a la malagueña de Enrique ‘El Mellizo’ con determinados sones ‘caracoleros’ y estructura musical de ‘Pepe Pinto’, eso sí, con cierta disonancia. Sus siguientes siguiriyas evocaron la creatividad de Manuel Torre, para resonar con conocimiento y singularidad por ‘Tío Manuel de Paula’, prestancia ‘jonda’ por la de ‘Curro Frijones’, también por los ecos de ‘Antonio Mairena’, y un remate por ‘El Fillo’.

Perico "el Pañero" acompañado por Antonio Carrión
(Peña Flamenca de Jaén)
En los fandangos se acordó del onubense Paco Isidro, y por el estilo igualmente se ajustó al ‘jondo’ eco de Manuel Torre, continuar por José Rebollo y finalizar nuevamente por el de Jerez. Por soleá por bulerías, se aposentó en los ecos de Tomás Pavón con entremezcla de los aires de Manuel Torre, para derivar al personalismo de ‘La Niña de los Peines’, y reiterar las prestantes formas de su hermano Tomás. Sus bulerías –que tuvieron más forma de bulerías al golpe- fueron estructuradas como pocos alcanzan a llegar a la entremezcla de los sones de Manuel Torre-Tomás Pavón-‘Pepe Pinto’ como él; los ecos gaditanos del ‘Ezpeleta’ fueron perfectamente acrisolados con los de Pastora Pavón, para derivar a los aires de Carmen Amaya, rematando con fuerza por Mairena y Juan Talega. Finalizó con cantes de fragua y bastantes ecos de Antonio Mairena.

A todo lo referido hay que sumar el magnífico toque de Antonio Carrión, profesional como pocos para acompañar a los cantaores flamencos con derivaciones y falsetas propias de belleza flamenca, recuerdos del autodidacta ‘Diego el del Gastor’, maestría y dominio del instrumento, y brillante trabajo de la prima y de su izquierda en el diapasón.


Rafael Valera Espinosa