viernes, 10 de noviembre de 2017

Día Internacional del Flamenco. Invitación de la Diputación de Jaén.

El 16 de noviembre se celebra el Día Internacional del Flamenco, desde que, en 2010, la UNESCO declarara a este arte Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El flamenco, un arte basado en el cante, el toque y el baile, surgió de la mezcla de culturas que convivieron en Andalucía a partir del siglo XV. Desde entonces, sus estilos y particularidades se han transmitido en su mayor parte oralmente, generación tras generación. 

Grandes artistas de la talla de Camarón de la IslaPaco de Lucía, y Enrique Morente, por poner unos ejemplos,  han consolidado el arte flamenco más allá de nuestras fronteras y hoy, su estudio levanta pasiones en Asia o Latinoamérica.

Precisamente, con motivo de la celebración del Día Internacional del Flamenco, damos difusión a la exposición colectiva de pintura flamenca "Amalgama", con artistas de Jaén, Granada y Córdoba, que se inaugurará el lunes, 13 de noviembre de 2017, a las 19 horas, en las salas de Cultura del Palacio Provincial de la Diputación de Jaén. Adjuntamos invitación. Os esperamos.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Por soleá. ROSARIO LÓPEZ. CANTAORA UNIVERSAL DE JAEN.

Rosario López
(acuarela de Mariángeles Jiménez
para la exposición Amalgama, Diputación de Jaén,
con motivo del Día Internacional del Flamenco)
El pasado 18 de agosto se cumplió el primer aniversario de la muerte de nuestra insigne y universal cantaora Rosario López Carrascosa, ‘Rosario López’ para el mundo flamenco. Muchos han sido los escritos en los que he referido sus cualidades personales, sus virtudes cantaoras, sus éxitos regionales, nacionales e internacionales. Y siempre con el mismo mensaje:

“Jaén puede presumir de haber parido una de las cantaoras más prestantes de la segunda mitad del siglo XX y XXI de la historia de nuestro arte”.

Hay muchos ejemplos de la certeza del anterior comentario. Quizás el más significativo sea el reflejado en el doble CD de RTVE Música ‘Mujeres en el Flamenco. Actuaciones históricas’, editado en el 2007, en el que  junto a nuestra paisana figuran artistas de la talla de Tía Aníca ‘La Piriñaca’, ‘Fernanda de Utrera’, ‘La Perla de Cádiz’, Antonia ‘La Negra’ –madre de ‘Lole’-, María Vargas –tía de Aurora Vargas-, Carmen Linares, Encarnación Fernández, la citada Lole Montoya, la también referida Aurora Vargas, y las catalanas Mayte Martín y Ginesa Ortega, mas, con una salvedad muy ilustrativa sobre su arte, Rosario López mantiene su expresión cantaora en cinco estilos (cantes mineros de la madrugá, peteneras, soleares de Tomás Pavón y apolá, siguiriyas y tientos), mientras que las demás figuras no alcanzan su número de grabaciones.

Tía Anica la Piriñaca
(óleo de Pepe Olivares

para la exposición Amalgama, Diputación de Jaén,
con motivo del Día Internacional del Flamenco)
Todo tiene su explicación biográfica. ‘Rosario López’ fue una cantaora que bebió de las fuentes más prestigiosas de este arte. Sus vivencias en el desaparecido Teatro Cervantes –su natal cuna- viendo y escuchando a las figuras que formaban los elencos de las compañías de copla que hasta mediados de los sesenta por allí desfilaban, le influyeron en su talante artístico. Mas, fueron sus amigos y antiguo esposo los que incidieron en su amor por el flamenco. Un poquito más adelante y tras sus reuniones cantaoras en El Monterrey, fue el iliturgitano Rafael Romero “El Gallina” y la admiración de ambos por ‘La Niña de los Peines’ la que le marcaron en el camino a seguir en su trayectoria profesional, una carrera en la que sus vicisitudes le hicieron dolerse con prestancia y quejio en los estilos serios; en la que sus alegrías le aportaron el ritmo y la fiesta para acometer con buen compás los cantes festeros; y en la que su sensibilidad y versatilidad cultural la inclinaron a dominar la melodía y el melisma de los estilos libres.

Pero, hay más. Si son las resonancias de Pastora Pavón y “El Gallina” las que más imperaron en sus interpretaciones, no podemos dejar de señalar que ecos como los de Juanito Mojama, Manolo Vargas, Rebollo, Vallejo, ‘Canalejas’, ‘El Sevillano’, ‘Niño Gloria, ‘La Piriñaca’, Tomás Pavón, Mairena, ‘Niño de Cabra’, don Antonio Chacón… también se incardinaron en un repertorio diverso que Rosario centró con mucha personalidad en soleares, caña, siguiriyas, serrana, rondeñas, tientos-tangos, bulerías, fandangos, granaínas, campanilleros, peteneras, alegrías, saetas, villancicos o malagueñas.

Larga vida a la memoria flamenca de Rosario López.

Rafael Valera Espinosa
(presidente de la Peña Flamenca de Jaén y
crítico de flamenco).

(Artículo publicado en Ideal-Jaén el pasado 18 de agosto de 2017)

lunes, 6 de noviembre de 2017

Por soleá. DAVID GONZÁLEZ LÓPEZ ‘ZAAFRA’. PINTOR Y FLAMENCO.

Una nueva tristeza se acumula en nuestra alma flamenca. La nota periodística dice:

‘El pasado lunes fallecía el pintor David González López, conocido desde hace décadas como ‘Zaafra’. Pintor versátil y prolífico, deja tras de sí un legado de «varios miles» de obras. Nacido en la granadina y emblemática calle Elvira en 1947, estudió primero en el colegio del Sagrado Corazón, en el Realejo, y después en la Abadía sacromontana. En esa calle Elvira conoció el quejío flamenco. Lo cantaba el gitano que trabajaba en la fragua que había en su mismo edificio. Así empezó una fascinación que más tarde impregnaría toda su obra.’

Chocolate’ (revista Candil núm.138
Lo conocí en Linares cuando el día 7 de octubre de 1991, con motivo de la celebración del XIX Congreso Nacional de Actividades Flamencas, se inauguró su exposición ‘Flamenco y toros’, en la sala de Exposiciones del Hotel Aníbal. No hicimos amistad pero sí concretamos acercamientos para futuras colaboraciones.

¡Claro! Yo con el pensamiento puesto en las posibles portadas para la revista ‘Candil’ que posteriormente se publicaron y que marcaron una época en la citada publicación como en su día la establecieran Fausto Olivares, Amalio del Moral, Venancio Blanco, Miguel Viribay, Juan Valdés, Antonio Povedano, Pepe Olivares, Moreno Galván, Paco Carrillo, Carmelo Palomino, etc.

Estas se concretaron en el número 138 con un dibujo de ‘Chocolate’, en el 143 con ‘El Grito’ dibujo de José Mercé, Carmen Amaya en el 146, Manolo Sanlúcar en el ejemplar 148, ‘Bailaores (Carmen Amaya y ‘Farruco’) en el 151, ‘Fosforito’ en el 157, y José Menese en el 158.

"Fosforito" (revista candil núm.157)
Mas, nuestra amistad se consolidó un 24 de junio de 2006, cuando se presentó en la Peña Flamenca de Jaén con un grupo de amigos, los cuales habían fundado en Costa Rica la ‘Fundación Zaafra’. La jornada fue inolvidable y así lo reflejé en una sucinta crónica: ‘El pasado viernes fue presentada en la Peña Flamenca de Jaén la “Fundación Zaafra”, de Costa Rica. Un estamento cultural nacido en Centroamérica ante el impuso que por esta música -en su día- estableciera el escritor Félix Grande en dicho país con su libro sobre José Monge “Camarón de la Isla”, el cual fue ilustrado con obras de David González “Zaafra”. A dicha presentación asistieron la presidenta María Fernández, y los vicepresidentes José Néstor Mourelo Aguilar y Mario Carvajal Herrera, así como el presidente de honor, el pintor David Zaafra’.
"Menese" (revista Candil núm.158)

Posteriormente, y de forma improvisada se desarrolló una pequeña reunión de cabales, en la que la virtuosa y netamente flamenca guitarra de José Rojo, acompañó a Manuel Pérez “Canalejas hijo” y a Eduardo Martínez “Niño Jorge”.

Quiero finalizar este homenaje a David Zaafra recordando lo que en su día expresé sobre él en el prólogo del libro de Juan Antonio Ibáñez ‘Acaba, penita, acaba’: ‘El pintor granadino tiene la ‘jondura’ de un artista plástico netamente flamenco, la cual ha venido estableciendo a lo largo de su amplia obra’

Descansa en paz.

Rafael Valera Espinosa

Memoria flamenca INMACULADA AGUILAR BELMONTE. BAILAORA (y V).

“EN UNA OCASIÓN ‘CAMARÓN’ Y ‘TOMATITO’ LLEGARON TARDE Y EL PÚBLICO DECÍA: ‘SI NO QUIEREN VENIR QUE NO VENGA, VOSOTROS SEGUID BAILANDO’.”

Inmaculada Aguilar (foto de Pepe Pamos)
Muchas son las apreciaciones que la cordobesa Inmaculada Aguilar Belmonte, para el baile flamenco ‘Inmaculada Aguilar’, nos ha venido relacionando sobre su persona, su aprendizaje, su arte y sus dotes didácticas como profesora del Conservatorio Superior de Música ‘Rafael Orozco’ de Córdoba, en el que se imparten clases correspondientes a las Enseñanzas básicas de Danza (4 cursos) y los seis cursos de Enseñanzas Profesionales de Danza, en las especialidades Danza Clásica, Danza Española y Baile Flamenco, además de ser uno de los primeros en reconocer la enseñanza de la especialidad Guitarra Flamenca. Y también numerosos son sus criterios vertidos sobre la historia del baile flamenco, sus opiniones en relación con los movimientos artísticos-flamencos, las nuevas técnicas, y las grandes figuras que han marcado un hito en el desarrollo bailaor de nuestra música, todo enmarcado en la entrevista que le efectué en su Córdoba natal el 15 de junio de 1994. Después de señalarnos su pasión por el baile de Manuela Carrasco y Sara Lezama, el diálogo lo centré en conocer algunos aspectos personales de nuestra protagonista que no habían sido establecidos.

¿Te falta por montar algún baile?

- “Creo que sí. Lo que pasa es que el baile está marcado por un ritmo, un compás… Yo no he visto nunca bailar granaínas, ni marianas… Son cantes a los que difícilmente puedes marcarle un ritmo para meterlos en el baile. Lo que sucede es que, como tienes una amplia gama de bailes, generalmente lo que haces es profundizar en ellos e intentar aportar algo personal.”

¿Cómo ves el futuro?

- “No lo veo. Existe un enorme número de gente con ilusión, con ganas de aprender y con ganas de pisar un escenario flamenco, y lo digo por mi propia experiencia y por la de los alumnos que están en el Conservatorio, así como por la cantidad de academias que existen en Córdoba. No es una cuestión de falta de personal humano o de artistas, quizá sea que no se percibe salida por ninguna parte. Los alumnos, cuando terminan la carrera ¿qué hacen?, ¿dónde van?, ¿qué salida decorosa pueden encontrar? La mayoría de ellos se van a Madrid o Sevilla a tocar otras facetas del baile, pero no pueden comer del baile. Las perspectivas en cuanto a trabajo son nulas. Por tanto, las ilusiones, el empuje, la fuerza, la gana e incluso la calidad sí que están ahí; sin embargo, una salida hacia el futuro no la veo.”

¿Qué recuerdos mantienes con más cariño de tus actuaciones?

- “Uno de los momentos que guardo con más nostalgia fueron los veinte minutos que estuvieron aplaudiendo mi actuación las personas que me vieron en el Festival de Aviñón del pasado año. Esa ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida artística. Otro de los momentos que he vivido con cariño fue el hermanamiento que se hizo en Marruecos entre sus bailes y el flamenco. Al final del espectáculo yo propuse hacer un fin de fiesta entre todas las bailarinas marroquíes y yo. Salimos todas cogidas de la mano al escenario y nos fuimos alternando al son de la música de sus instrumentos. Fue un precioso y emocionante final que hizo vibrar al público de Marruecos.

Inmaculada Aguilar en la Peña Flamenca de Jaén
(foto: Pepe Pamos)
Y, desde luego, tampoco se puede olvidar lo que viví en el escenario de la VI Bienal de Arte Flamenco Ciudad de Sevilla. Entre otras cosas, por lo que para mí significa un escenario de esas características y porque siempre he tenido mucho respeto por Sevilla. Creo que había cierta expectación por verme, porque mi temporada de festivales había sido bastante sonada y esto había despertado el interés de significativas figuras del baile. Recuerdo que los nervios me comían en el camerino, porque me preguntaba ¿y si hoy meto la pata?, porque la artista es la artista… Al final, cuando terminé mi actuación y vi como el público de Sevilla todo en pie me aplaudía, sentí una enorme emoción, emoción que se acrecentó más cuando muchas de mis compañeras fueron al camerino a felicitarme. A partir de aquí, ese poquito complejo que yo tenía se me quitó radicalmente.

Tampoco se me olvidará la serie de galas que hicimos con ‘Camarón de la Isla’. Entre otras cosas porque íbamos siempre como a la aventura. Todos conocemos al público que seguía a José Monje ‘Camarón’, y claro, siendo yo una bailaora paya, pues te puedes imaginar cómo salía al escenario; porque el espectáculo lo comenzaba yo y lo cerraba ‘Camarón’. Sin embargo, en todas las actuaciones de la gira tuve un éxito tremendo, y no sé por qué, ya que la gente que había acudido al acontecimiento flamenco quería ver a ‘Camarón’ y no a Inmaculada Aguilar. Pienso que aquello nos predisponía de tal manera que nosotros salíamos a por todas, y esa actitud de entrega y de trabajo, luego era premiada con enormes aplausos. Recuerdo que en una de esas galas ‘Camarón’ no se había presentado todavía y ‘Tomatito’ tampoco. Imagínate la gente reclamando a ‘Camarón’… Total que nosotros salimos y lo dimos todo. Recuerdo que había voces que decían ‘¡Si no quiere venir ‘Camarón’ que no venga, pero seguid bailando!’

Inmaculada Aguilar consiguió, además del premio citado del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba ‘La Argentinita’, también el Premio de Fin de Carrera del Conservatorio Superior de Música, Declamación y Danza de Córdoba, en 1975; el Premio Cabales de Plata a la bailaora más completa, en 1989; y, ese mismo año, el Olé de Córdoba por su trayectoria artística; en 1999 recibió en Bodegas Campos ‘La Fiambrera de Plata’ del Ateneo de Córdoba; y otros muchos más. En los últimos años, Inmaculada Aguilar ha seguido su intensa actividad artística dando conferencias y recitales en Peñas Flamencas y Teatros, así como su participación en los Festivales más importantes de Andalucía y fuera de ella. También en 1998, viajó a Buenos Aires y Santiago de Chile, acompañando al Presidente de la Junta de Andalucía, D. Manuel Chávez González, donde impartió cursos y realizó actuaciones.   
Rafael Valera Espinosa

jueves, 2 de noviembre de 2017

Memoria flamenca. INMACULADA AGUILAR BELMENTE. BAILAORA (IV).

“EL CAJÓN ¿PARA QUÉ?, PARA ESO ESTÁN LOS PIES DE LA QUE BAILA O EL QUE BAILA.”

Después de conocer las opiniones de Inmaculada Aguilar sobre las consideradas tres grandes figuras del baile del siglo XX, Vicente Escudero, Carmen Amaya y Pilar López, nuestra conversación de junio del 94 se estructuró en conocer cuál era su opinión sobre las influencias del baile flamenco en aquéllos tiempos de preponderancia de festivales, concursos y pocas actuaciones flamencas en teatros y aforos selectos. Además, gracias al Concurso Nacional de Córdoba y a la Bienal de Sevilla, se intuía que el baile iba tomando más relevancia de la que hasta ese tiempo tuvo después de los cafés-cantantes y los tablaos flamencos.

¿En los festivales flamencos se aprecia el baile lo mismo que el cante?

- “¡Desde luego que no! Además, estoy en contra del baile en los festivales. Tú sabes que se comenta o dicen que la guinda del festival es el baile ¿Pero qué guinda? Para mí tan profesional es un bailaor como un cantaor. Cuando una bailaora o un bailaor están dispuestos a subirse a un escenario es porque hay muchas horas de trabajo detrás, muchas horas de estudio que nadie conoce. Supongo que un cantaor también llevará sus horas de trabajo y estudio, pero es distinto. Nosotros, ahora mismo, somos considerados un poco la Cenicienta del flamenco. Por otra parte, he de decir que los aficionados que asisten a los festivales, cuando aparece el cuadro de baile en el escenario, muchos se levantan y se van a la barra, esto supone un esfuerzo desmesurado en el artista porque tiene la necesidad de centrar al mayor número posible de aficionados en el interés por su baile, y nunca con bulla, que es lo que parece que quieren algunos. Al artista le gusta y siente la necesidad de bailar una soleá o una siguiriya, que posiblemente sea lo que demande el nivel del festival. Tienes que luchar con muchas cosas en contra, como los escenarios que nunca están en condiciones, la megafonía te la encuentras en situación similar, y qué decir de las luces…”

¿Salen figuras?

- “Si que salen figuras; pero aparte de eso es que existe un trabajo interno que no se ve, y que va a proporcionar que el día de mañana haya un buen plantel de figuras de baile. Creo que hay gente muy buena bailando hoy en día. Lo que sucede es que no se crean oportunidades para que todos ellos se conozcan; en ese sentido estamos un poco estancaos en dar a conocer valores nuevos. Las otras facetas del flamenco tienen, en cuanto a promoción y popularidad mucho más fácil el asunto.”

¿Qué piensas de los nuevos instrumentos que se están incorporando en el acompañamiento al baile flamenco como el cajón, la flauta, los violines…?

- “Que no me gustan. También te digo que si el trabajo está hecho con gusto… A mí el instrumento que menos me molesta es la flauta. El cajón ¿para qué?, para eso están los pies de la que baila o del que baila, además están las palmas, que para mí es lo más flamenco. Quizás en la parte del baile en el que no existe el cante, la flauta suavice un poco ese pasaje. Insisto en que la flauta es el instrumento que menos me molesta, pero tampoco es una cuestión que me apasione.”

¿No existe en la juventud actual del baile flamenco determinado academicismo y cierta falta de gracia natural?

- “Yo te puedo hablar de mi experiencia y de la de mis alumnos. Indudablemente, un artista se hace en un escenario, a base de pisar muchas tablas, de equivocarte muchas veces, de que el público en bastantes momentos no te haga mucho caso, de que en ocasiones tengas algún fracaso… A través de toda esta experiencia el artista se hace; desde luego que tienes que nacer con algo propio. Recuerdo que en mis comienzos bailaba como una autómata, pero el haber seguido pisando un escenario, de sufrir equivocaciones, de haber seguido viendo y estudiando el baile, eso me ha servido para que hoy en día haya superado muchas cosas que en mi época anterior prácticamente eran como una barrera bastante difícil de salvar.”

Después de Pepe Ríos ¿ha existido algún otro maestro?

- “Sí que los ha habido. Por ejemplo Mario Maya, ‘La Tati’, Paco Fernández, Merche Esmeralda, ‘Josele’, ‘Manolete’, ‘El Güito’… He tenido la suerte de que todos ellos hayan sido mis maestros. Pero he de insistir en que por encima de todos está Pepe Ríos, no en el aspecto de ser mejor, sino en el aspecto del cariño. Por otro lado, Pepe fue el primero que me dio el empuje y me dijo: “Inma, esto va por aquí. Ahora aprende con quien tú consideres”.

¿Ha habido alguna figura del baile por la cual hayas sentido una especial predilección?

Inmaculada Aguilar en la Peña Flamenca de Jaén
(foto: Pepe Pamos)
- “En cuanto a hombres te puedo nombrar a Mario Maya, ‘Manolete’, ‘El Güito, Javier Latorre, a veces Joaquín Cortés, Antonio Gades, ‘El Mistela’… En cuanto a mujeres y por la época en que yo empezaba, me gustaba enormemente Manuela Carrasco, era mi ídolo. También Sara Lezama, porque en aquella época bailaba mucho flamenco. Recuerdo que me hicieron por entonces una entrevista y entre otras cosas yo dije que me gustaría ser la mezcla de las dos, porque una tenía la fuerza y la otra la técnica y la disciplina. También admiro a Matilde Coral, Cristina Hoyos, ‘La Yerbabuena… A mucha gente que está trabajando muy bien.”

Para la próxima y última entrega he dejado los aspectos más íntimos que me relató en relación con el flamenco, los cuales Inmaculada Aguilar me fue contando con fases muy emotivas y que muy pocos conocen como sus giras con José Monje Cruz ‘Camarón de la Isla’, o los veinte minutos de aplausos que recibió tras su actuación en uno de los Festivales de Aviñón.

Rafael Valera Espinosa